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Dj Qu

Dj Qu

Publicada el 28 Mayo 2012 por David Puente
Ramon Lisandro Quezada (“soy norteamericano de nacimiento pero mis padres son de Santo Domingo”) volvió por segunda vez a Barcelona para pinchar de nuevo en la fiesta The Monkey Bar que tuvo lugar el fin de semana del puente de mayo. Los chicos del mono fiestero decidieron contar de nuevo con DJ Qu para  encender la discoteca del Hotel Omm y aprovechamos su paso por la ciudad para charlar con él y preguntarle por su éxito en esa primera fiesta (“Pues no sabría decirte porque ni me di cuenta que triunfé aquella primera vez”) y el que le espera en Ibiza donde ya cuentan con él algunos de los vampiros de la noche balear como Luciano o Sven Väth (“estoy un poco a la expectativa porque no me esperaba esos dos bolos pero supongo que si me han contratado es para que sea yo mismo”). El dueño de Strength Music es muy amigo de otro productor que ha pasado por The Monkey Bar, Jus Ed con el que hablamos hace bien poco –tal vez Qu sea más lineal, más monótono en el buen sentido techno-house, gana a los puntos, Jus Ed sea algo más discontinuo, de soltar un gancho y dejarte KO con algún temazo…-:  “Voy a seguir sacando referencias de la serie Semesters con él, llevamos el 1 y el 2… Ah! y en el álbum mío hay un tema también que es de Jus Ed. Es mi hermano”.
Entonces este año vuelve a Ibiza y por la puerta grande.
Ibiza es una isla bonita. Me encanta Ibiza pero no para la discoteca, si no para ir a comer a la playa. Es una isla bien linda. Como mucho he estado dos o tres días en la isla. Más de ahí, nunca puedo. Este verano me llevan para allá tres discotecas. Primero va a ser Pachá con la fiesta de los Vagabundos de Luciano. La siguiente cita es en Amnesia con las fiestas Cocoon. Y la tercera será en el DC 10.

No está nada mal el cartel. Exposición al gran público va a tener, eso está claro.
Si te digo la verdad me quedé un poco extrañado cuando me enteré que Luciano y Sven Väth se habían interesado por mí. Pero me comentan que el deep house vuelve a tener fuerza en Ibiza después de unos años algo erráticos en lo musical.  De todos modos, un buen Dj se debe adaptar a lo que le llegue. Soy de los Djs que mira a la gente y de los que intenta pinchar de la manera que más va a gustar. Puedo tardar en pillar al público cinco minutos, media hora, a veces la cosa está más complicada y puedo tardar una hora. 

De hecho usted está inmerso en una especie de vorágine para promocionar su primer álbum Gymnastics (Strength Music) . 
El álbum salió en abril del año pasado. Era medio grande para mí, tres vinilos, un CD… Costaba mucho de producir y promocionar. Ha vendido bien. De todas maneras le estoy dando tiempo a la gente para que lo conozca y por eso llevo tanto tiempo de gira. Pero es que también es una manera de aprovechar al máximo un trabajo que es duro. Producir un álbum te ocupa mucho tiempo. Ahora lo que ocurre es que los álbumes se queman incluso antes de salir al mercado porque todos los medios han hablado de él. Es como si los álbumes no tuvieran su momento presente, el momento de disfrutarlos. Los trabajos se filtran por la red y cuando ha salido al mercado ya lo ha escuchado todo el mundo. A mí me gusta hacer como de tres a cinco publicaciones al año. Como el álbum ocupaba tres vinilos decidí que durante todo el año le dedicaría un tiempo de rodaje. Yo es que me canso cuando veo a gente publicar cada mes. No te da tiempo a asimilar todo ese trabajo. De todos modos, cuando vuelva a los Estados Unidos me pondré a preparar las nuevas referencias mías y del sello. Pero para sacar otro álbum por lo menos pasarán tres años más. Para mí es una forma de presentarme como artista. Te enseña una manera de pensar y de crear por parte del artista. Yo vuelvo a mis singles y a mi sello.  También te digo que me he cansado de las remezclas. Me voy a concentrar en mi música. Si me ven en otros sellos que no sea el mío será porque es de un amigo mío. Ya no puedo seguir la lógica de hago un remix para tener presencia en otro sello que ni me va ni me viene.

Volverá a New York donde supongo que vive.
Tu sabes que New York, New Jersey y Connecticut formarían lo que se llama el Tri-State.  Bueno, pues yo vivo en New Jersey. Muchos artistas de New Jersey dicen que son de New York porque vende más. New Jersey ha tenido una presencia muy marcada en la música e incluso algunos Djs consiguieron una especie de house con denominación de origen como Tony Humphries y su residencia en Zanzibar Club. La gente no se ha dado cuenta que mucha de la música ubicada en New York en realidad se había facturado en New Jersey. Nunca se le reconoció a New Jersey el valor que creo que tiene en el contexto de mi país y en el del resto del mundo. Si empezara a citar a artistas desconocidos que tiene algo interesante que decir en mi ciudad me podría pasar el día entero. Por cada Dj como yo que tiene su música y hace giras por el mundo, existen como cien que nunca llegan a nada. El sonido en New Jersey siempre suena a original, se queda ahí, tiene siempre la cosa vieja… Si escuchas música, digamos moderna, en New Jersey seguramente sea porque estará pinchando un Dj extranjero.  El The Loft de David Mancuso primero y el Paradise Garage de Larry Levan siguen muy presentes en el sonido de NY y de su zona de influencia. Apenas si ha habido nada nuevo desde entonces en el trayecto que va del disco al house. 

Todo eso a usted también le debió de influir.
Yo estaba oyendo house antes de ir a discotecas. Cuando era joven esa música se oía en toda parte. Desde los doce o trece años yo ya estaba oyendo incluso antes de ir al The Tunnel.  Llegué a ir al The Loft que seguía abierto incluso después de los días de Mancuso. El house escuchaba por todos lados, como aquí en Europa que lo puedes escuchar en los bares, en los pubs, incluso en las tiendas de ropa… Ahora no. Ahora se escucha más música de banda de rock. O de grupos de hip hop.  En New York la música que gusta es la que es tocada con instrumentos a la manera clásica. Se ha vuelto a la formas del grupo de rock. Eso es lo que triunfa allá.  Está duro ahora New York. Tienes alguna opción en The Bunker, Black Market, Pachá que es más comercial… Pero no es como antes que tenías cien clubs distintos de la música que estamos hablando. Yo pincho allá en las fiestas del House Dance Conference al que van sobretodo bailarines profesionales. La gente va allá a ensayar o a lucir sus nuevos pasos de baile.  Ni se bebe casi en mis fiestas. Hay pasión por el baile. Yo de hecho empecé bailando pero salí de eso y me concentré más en la música. Yo bailaba por la calle como un breakdance. Si, yo era de bailar en la calle, era parte de tu vida cotidiana. Mucha gente no sabe que hay escuelas en New York especializadas en enseñar pasos de house.

En una entrevista que he leído por ahí afirmaba que no le daba vergüenza reconocer que principalmente usaba samplers  a la hora de producir.
Si, claro. Es que además van perfectos para la música en la que estamos metidos. Uno no debe avergonzarse de cómo trabaja su música. Como mucho debería de avergonzarse del resultado. 

Veo que trae consigo vinilos. ¿Con cúal se quedaría de los que lleva consigo?
En estos días el disco que siempre tengo en mi maleta es uno de Roy Davis Jr, Watch Them Come, aunque no lo pongo cada vez que pincho si que me gusta verlo en mi bolsa. De hecho cerré la primera fiesta de The Monkey Bar en la que estuve con ese tema.  En los últimos  veinte o treinta bolos que he tenido, en diez lo pincho.  ¿Si es mejor empezar o acabar? De verdad, de verdad, me gusta más empezar. Si acabas tú la sesión todo va mucho más acelerado. Es como que te pones a pinchar y ya tienes a todo el mundo esperando para ver qué vas a poner.  Si bajas la velocidad o el ritmo porque piensas que es mejor montar tu propio discurso desde cero entonces mucha gente piensa que vas a estropearle la fiesta y ya te silban y entonces te pones nervioso y vuelves a subir el ritmo y entonces estás perdido porque no vas ni hacía arriba, ni hacía abajo.  Hace poco me llevaron a Seattle para pinchar toda la noche. Y es mucho más fácil estar pinchando seis o siete horas que tener sólo dos horas de margen y al final.  Es raro que vaya a un sitio a pinchar cuatro horas como en The Monkey Bar. Los días en los que el Dj era el Dj y el productor era el productor ya se acabaron. Ahora el productor es el Dj y por lo general es la estrella. Pincha dos horas, se supone que las mejores por afluencia de público, y al acabar se pone el próximo y él se va para su casa.



Más información:

Myspace: Strength Music

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