Entrevistas

Shackleton

Shackleton

Schackleton  no quiere entrevistas en persona, ni por teléfono,  y tengo que enviarle un cuestionario que responde con celeridad. Parece ser que su timidez le impide enfrentarse a un medio de comunicación. Es una pena, porque apunta maneras de “mediático”. Le pregunto si habrá sorpresas en su participación en la próxima edición del LEV gijonés, un tópico para que el festival también tenga su minuto de gloria en la entrevista ya que han sido ellos los que han gestionado la entrevista, a lo que  me contesta: “Saldré al escenario vestido con el camisón de mi mujer mientras toco el ukelele montado en un triciclo”.  Lo que no es broma es esta entrevista que podría servir como complemento del especial Impresiones sobre el dusbtep publicado esta semana por Xavi Puig.

Entonces explíqueme porque cerró Skull Disco.
En realidad todo siguió su curso. Para empezar acabamos con la publicación número 10 que es un número redondo. La sensación que tenía es que el público estaba satisfecho con esas diez referencias así que pensé sería mejor no estirar una discografía que ya estaba completa.  Pensamos que era buen momento para acabar con el sello.  No tenía sentido seguir hasta la referencia 512 si para ello teníamos que ofrecer “forraje”. A veces es mejor dejarlo cuando te has saciado lo justo.

¿Cual es su relación con Appleblim, su socio en Skull Disco?
Vivimos en países diferentes y no nos vemos demasiado. Pero seguimos siendo amigos, de eso que no quepa duda. Es más, te diría que ahora somos más amigos que antes de montar el sello. Vivimos una relación de amigos de manera natural, sin prisas, sin nervios, sin presión… Llevar un sello es algo así como una carrera contrarreloj que provoca muchos conflictos.

¿Se sorprendió cuando Perlon, un sello en apariencia bastante alejado de su línea artística, contó con usted para publicarle una referencia?
Perlon es un sello que siempre me ha gustado como ha llevado su línea editorial. De todas maneras la sorpresa inicial se la llevaron otros porque a fin de cuentas quien se involucró en el proyecto desde el principio fuimos Zip, responsable del sello,  y yo mismo, claro. Supongo que esa referencia fue un poco diferente a lo que el sello tenía por costumbre. Pero si eliminamos las categorías estilísticas por un rato nos daremos cuenta que los elementos por separado de ese disco cuadran con el espíritu de Perlon. Zip y yo estamos muy contentos con el resultado final.

Otra sorpresa fue su relación con Damian Lazarus y su sello Crosstown Rebels donde acabó publicando Next to Nothing en 2007…
Respeto para Damian Lazarus por sacar un disco como ese. Además, ese tema fue noticia en el sello porque nunca se convirtió en un hit pistero. A veces hay que analizar las cosas con perspectiva para verle la gracia al asunto.
 
Qué le parece esa nueva mezcla entre el dubstep y el techno: ¿lo concibe como una manera de desatascar el subgénero de la estandarización mientras se experimenta con otras texturas o una manera de enganchar al público que no está acostumbrado a los breaks?
No tengo una opinión formada al respecto. Tal vez me gustaría pensar que es lo primero. Sería una manera natural de desarrollar un sonido. De todas maneras no estoy interesado en esa mezcla. A mi en realidad lo que me interesa de la música son las ideas que emanan de ella. Me parece más interesante en cómo comunicas esa idea. No tanto en como la intentas “adornar” para que la gente te haga caso.

¿Cúal es su opinión respecto a ese amasijo de nuevos sonidos que vienen de Gran Bretaña y que se podrían encuadrar en la cubeta de UK bass/dubstep/grime?
¿Nuevos sonidos? En realidad son los mismos sonidos de siempre pero que son mezclados en diferentes proporciones dependiendo del efecto y la categoría a la que se quiera llegar. Se habla de una fiebre por esos sonidos y a mi todo eso me hace reír. Si miras los medios especializados claro que te parecerá que todo el mundo en Inglaterra está interesado en el grime, por decir algo. Pero eso no es así. Siempre habrá buena y mala música. Al igual que siempre habrá gente a la que le gusta la música mainstream y la música underground. Es obvio que en varios puntos creativos de UK, Sheffield, Manchester, Bristol…,  se ha trabajado bastante por mezclar diferentes sensibilidades musicales y conseguir de esta manera nuevos sonidos.  Lo que también es cierto es que muchas de esas sensibilidades musicales no hubieran tenido demasiado éxito a nivel internacional si no hubiera sido gracias al inglés, mejor dicho, a los medios de comunicación que se comunican en inglés… Creo que ha habido una desproporcionada atención a estos medios y que todo eso ha marcado nuestro imaginario colectivo. Unas veces para bien y otras para no tanto.

En una entrevista comentó que en un principio el dubstep le atrajo porque todavía no podía ser definido con una etiqueta. ¿Y ahora que según los medios ya es una corriente oficial?
Hace unos seis años Appleblim y un servidor íbamos con los amigos al FWD. Eran unas noches inolvidables pero nadie llamaba a esa música “dubstep”. Me imagino que lo que sonaba era simplemente garage. Aquellas noches no sólo nos divirtieron si no que además nos sirvió como influencia para todo lo que haríamos después. Esa es la manera en la que se desarrollan las ideas. Uno llega a un sitio y se lo pasa bien, entre otras cosas porque en ese momento de diversión plena no se preocupa en “categorizar” lo que está escuchando, y con el recuerdo de esa experiencia se pone a crear algo con el que estirar ese recuerdo. Pero es que además es verdad, aquella música que se escuchaba en FWD en 2003 o 2004 no tenía categoría que la definiera. Ahora todo el mundo habla de dubstep pero ni yo que casi no la uso, ni los que la mencionan a cada rato, sabemos realmente que es lo que quiere decir realmente.  Muchas veces cuando alguien me ha dicho, “ey qué bien suena ese tema dubstep”, me he quedado igual porque no he encontrado ninguna similitud con eso que yo creía que era dubstep… y que seguramente tendrá que ver más estrechamente con lo que escuchaba en FWD y que por entonces no tenía nombre. De todas maneras tampoco me quiero poner nostálgico. A veces es inevitable.

Pues hábleme de sus influencias: ¿drum and bass? ¿techno-dub berlinés?
Me gustan algunas cosas del drum&bass y otras del techno-dub de los 90. Tampoco soy un experto en ninguno de los dos casos. Mis influencias vienen de muchos frentes distintos. Cuando estoy en casa me puedo poner algo de Orchestra Poly-Rythmo, Animal Collective, Wolf Eyes o Levenshulme Bicycle Orchestra. Prefiero la música que se escapa de las etiquetas. De todas maneras antes de venir a Berlín lo único que escuchaba era precisamente lo que sacaba  ~scape. Igual si que es una de mis principales influencias. No sé, no había reflexionado sobre ello.

Usted que siempre ha ido a la suya. ¿Qué ha aprendido del negocio musical desde que empezó en esto de la música?
He aprendido a delegar el trabajo que no soy capaz de resolver. Soy bastante desorganizado con todo ese entramado del negocio musical que incluye, por ejemplo, la promoción y demás. Es por eso que tengo un representante que se encarga de todo eso. Con Skull Disco tuve la suerte de contar en la distribución con ST Holdings que me facilitó mucho el trabajo. Una buena distribución es clave. 

Bueno, acabemos hablando de sus proyectos...
Pues acabo de terminar una gira de dos meses y estoy deseando meterme en el estudio para acabar el disco que he producido junto a Vengeance Tenfold, con el que ya trabajé las voces de la referencia diez de Skull Disco. Va ser algo muy tenebroso, ambiental y tétrico contado en spoken word.

Más información
Web Oficial: Shackleton

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