Mwëslee

Mwëslee

Publicada el 17 Febrero 2010 por David Puente
Mwëslee es uno de los valores más exportables de la escena de Vigo. Y eso que no se deja ver demasiado. Forma parte de la nueva hornada de beatmakers españoles que surgen del hip hop hasta el infinito. Disfrutamos mucho hablando por teléfono con este productor que gusta de trabajar por entre los pliegues de la coyuntura musical. La entrevista da para muchas reflexiones. Una de las más importantes: el concepto. La siguiente: la evolución lógica. La tercera y última: Lo importante es que salga bien. Sin necesidad de cocción es capaz de mantener sus propiedades nutritivas. El muesli, una bomba vitamínica.
El otro día me enteré por el twitter que David M, un productor y Dj también gallego, había escuchado un tema tuyo de los nuevos y que estaba muy bien. ¿A qué track se referiría?
En este mismo instante estoy acabando unos temas que van a salir en un EP, Eurocarne, para el sello Nod Navigators, subsello de Kindred Spirits, donde saqué mi primer trabajo en el 2006, Megaplast.  Supongo que se referirá a uno de esos. El EP lo tenía que haber terminado hace un par de meses. Yo es que me tomo las cosas con calma.  Lo importante es que salga bien. Estuve cambiando el equipo y probando cosas nuevas… y bueno se me echó el tiempo encima.

No se prodiga usted mucho. ¿Se toma las cosas con calma o es que es muy perfeccionista?
No sé. Cuando saqué el primer EP al que me refería antes tuve más repercusión de la que me esperaba, sinceramente. Lo empezaron a pinchar Djs como Gilles Peterson. Toqué bastante por ahí y no paré. Hago un remix aquí, otro allí. Bueno, si me lo tomo lento pero seguro. No soy de tema por día. Lo que pasa es que no quiero estar siempre en la línea de fuego. Me gusta mantenerme en un segundo plano.

Su música tampoco es que sea funcional. No puede fabricarlos como churros…
Yo siempre digo lo mismo. Yo no hago tracks. Intento hacer canciones. Prefiero pensar que el tiempo empleado en tu música es proporcional al efecto que crea, lo que tardas en hacer un track te permite a ti y al público disfrutarla durante mucho más tiempo. Lo mío no son bases para rapear, son canciones per se. Por ejemplo, en 2007 les mandé un tema de los que van este último EP, Pacífico, a Hudson Mohawke y y Dom Sum de Luckyme al micrófono para que lo aprovecharan en su proyecto conjunto Surface Emp. Y me respondieron: “Es que aquí no hay nada que cantar”. Son temas en los que no se canta con la voz.

Se le relaciona con el hip hop pero no es amigo de hacer bases.
Mi música parte de una base hip hop pero bebe de muchas más influencias. Casi es de donde menos bebe. Bueno, si, es de donde más bebe.

Y no le ha dado por montar un grupo de hip hop con lo que ahora vende en este país. Igual saldría de pobre… ¿O no?
Mi perspectiva actual respecto a la música se aleja de todo eso. Aquí hay temas que no llevan beat. Cada vez estoy menos marcado por el patrón del ritmo. No sabría decirte. No sigue un patrón de batería de hip hop. Apenas ahí sampleados. Es todo tocado, mucho más musical. Es una introducción de lo que me gustaría hacer. Es música y punto.

Es un paso lógico.
En cambio cuando pincho me gusta poner música de baile y hits. House, disco… Pero una cosa es una cosa y la otra es otra. Cuando pincho me gusta que la gente baile que esa es la finalidad de una sesión. Y cuando hago música es para escuchar, se puede pinchar, pero no la hago con un ojo en la pista. En mis sesiones intento no dar muchas concesiones gratuitas. Más bien me gusta más crear puentes entre el pasado y el presente y viceversa. Pincho un tema de UK Funky y de repente pongo algo del 92 para que se vea de donde viene una cosa y  como ha evolucionado la otra.

Está bien no contextualizar demasiado tu música. Pero creo que también está bien seguir el flow de la electrónica para redirigirlo al estilo o la visión artística de cada uno.
Desde luego. Además entre los tuyos siempre tienes unos puntos en común. Si hay una escena es porque se comparten elementos comunes. Los de mi alrededor y a los que sigo, más o menos, hemos pasado por los mismos estilos y las mismas fases. Todos en algún momento de los 90 dijimos: “Estamos hartos del rap vamos a probar con Autechre”. Otra cosa es que ahora de cara a mis producciones no escuche música contemporánea para no contaminarme. Veo lo que sucede pero para no repetirlo. Digo, “ah ok aquel artista va por aquí”. Y entonces yo intento tomar otro camino.

Antes hablaba de sus sesiones para la pista. También comparte un proyecto conjunto con el Dj aragonés Chelis.
Tenemos un versus a medias que me gusta porque tenemos muchas cosas en común. Me da muy bien la réplica. Nos damos muy bien la réplica. A los dos nos gusta la música minimalista de Terry Riley o la electroacústica. Tengo, tú tienes… la primera sesión que hicimos en Periferias era toda improvisada salvo una línea muy general que teníamos clara.

El Guincho, por ejemplo.
Ese es el proceso. El Guincho triunfa fuera y después se hincha a hacer festivales en España. Lo que te comentaba de BFlecha nos tiene un poco preocupados porque lo suyo está cantado en español. Fuera está teniendo muy buenas reseñas. Aquí ya veremos. El mercado español es complicado. España quiere caña. Eso no quita que haya gente que lo esté haciendo muy bien. Yo hago música en gallego, por el sentimiento, por lo que sea, y me gusta exportar eso fuera. Y al final los de aquí valoran más lo de fuera que lo de aquí. Y lo de aquí llega porque triunfa fuera. Es muy complicado este mercado.

Aquí lo que se canta en castellano parece que está como estigmatizado.
 En los 90 llega aquella moda que nos afectó a todos y que imponía que todas las bandas se pusieron a cantar en inglés. A todos nos pasó. Pero aquí había bandas como Golpes Bajos que cuidaban mucho las letras. Ahora no sé. Hay cosas que en español te da vergüenza escucharlas. Mucho del rap de aquí, por ejemplo. Creo que mucha prensa fue demasiado benevolente en su día con el rap español. Hay cosas puntuales que son brutales pero se ha creado un monstruo que no tiene mucho sentido. Está guay que se cree una escena pero hay que ser un poco realista y consciente de lo que se hace. Porque se habla de hip hop español, no en español. Ese es un fenómeno a estudiar. Antes era imposible decir que un grupo de hip hop iba a ser número 1 en ventas como Violadores. Ahora la gente ve dinero, es un negocio que mueve pasta. Y claro parece que ahora todo vale.

Hablar de hip hop español es como un contrasentido. El hip hop es universal. Se nutre de muchas influencias. En realidad no tiene forma.
Es como decir, cómo me gusta el hip hop polaco. Pues habrá cosas que estén guays y otras que sean malas. Aquí en España hay gente muy buena. Se ha convertido en música para niños. Al final los artistas se han convertido en los padres de su público. Hudson Mowhake es un crío. Pero claro, un chaval de 22 años de por ahí no se puede comparar a un chaval español. El británico creció escuchando cosas que aquí ni por asomo. Y eso se nota en la producción. Según que chavales ingleses te firman unos podcasts en según que blogs que podría firmar un tío de 45 años. Aquí te dicen que esa es música que escucha su padre. En UK nos llevan ventaja porque están más acostumbrados a escuchar de todo.

Cambiemos de tercio. Qué me puede explicar del colectivo Arkestra: De Galicia al mundo. Estamos ante un colectivo para exportar sonido gallego fuera de sus fronteras…
Es la evolución natural de un grupo de amigos de toda la vida que escucha música de todo tipo. Empezamos pinchando el Vademcwm de Vigo y a partir de ahí empezamos a involucrarnos en otras tareas como la promoción… Ese momento coincidió con al salida de mi EP y eso nos animó a seguir haciendo más cosas como traer a gente como Pavan de Flogsta Danshall. Más que un periodo fue un brillo de esperanza. Traías a un grupo desconocido y la gente reaccionaba favorablemente por el mero hecho de que fuera nuestra apuesta. Traíamos a la gente un poco antes de tiempo y de algún modo se acabaron pagando las consecuencias. Ahora vamos más despacio porque no es nuestro negocio y nos tomamos el tiempo necesario para cogerlo todo con más brío.

En una entrevista para La Voz de Vigo decís: “Vigo debe volver a ser un referente”.
Bueno, yo no viví los 80 en plenitud por edad. Pero la gente te cuenta que hubo una época en la que en Vigo pasaban cosas. Aquí en las discotecas sonaban discos que ahora nos parecen de otro planeta. Dark Wave, por ejemplo,que es una corriente que me interesa y de la que os paso uno de mis ARKcast, concretamente el número 5 de la serie de podcasts colgados en la web del colectivo. Los minimal wave que seguro se volverán a poner sobre el tapete después de la colección del sello Stones Throw.  Ahora estoy preparando la segunda parte  pero me falta tiempo. Me empapé las cintas de Danielle Baldelli y de ahí para adelante. Si toda la música actual es de hace 30 años... Yo prefiero irme al original.

La progresión lógica.
Prefiero quedarme con el 30 por ciento de todos los estilos, con lo más interesante que nos siempre es lo que trasciende, que profundizar en un estilo hasta el fondo y comerte todo el relleno.

¿Por cierto qué papel jugó en su carrera la academia de Red Bull? Usted estuvo participando en la edición de Seattle en 2005.
Mi presencia en la academia coincidió con la publicación de mi primer disco. Y el efecto promoción fue doble. El disco me ayudó mucho. Kindred por entonces se estaba convirtiendo en referente en una escena concreta y eso me ayudó. El sello se lo toma con mucha calma. Ya sabes que depende de Rush Hour y tienen una política de publicación en la que sacan cosas extrañas y que no tienen mucho que ver entre ellas. Pero esa indefinición me gusta y me siento cómodo.

Bueno, hablemos de más proyectos para acabar.
Pues si, dos cositas. Vamos a sacar en el sello de Chelis, Lo Fi Funk, un split que nos repartiremos entre BFlecha y yo que saldrá entre mayo y junio. Y luego también voy a trabajar en un remix para El Niño en el sello Galleta Records.


Más información:

Myspace: Mwëslee
Blog: Arkestra

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