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Martyn

Martyn

Publicada el 04 Diciembre 2009 por David Puente
Empezó el año firmando uno de los debuts bastardos del año, Great Lengths, que es un poco el teasing o portfolio  de su carerra en la que pica de muchas cosas: dubstep not dubstep, dub a ritmo de house mental, techno berlinés… la glorieta entre Berlín y el sur de Londres. Un tipo raro este Martyn.  Sin tener un gran discurso estilístico conceptual –por teléfono también es verdad que es difícil explicarse- le sale un disco que gusta a diferentes escenas sin necesidad de ser tangenciales: techno, house del de toda la vida, más  techno-dub del que volvió en su día, más una pastiche que puede atraer a los que empezaban a atreverse con el dubstep. Me paso de exigente si digo que toca de oreja de diferentes escenas con la suficiente gracia como para dar el pego en todas.  Empezará el  año que viene con un Fabric mix mediante. Por cierto, los seguidores del sello del club londinense se han quejado en algún foro de que sea Martyn y no un hombre de la casa -tipo Craig Richards y cia- el encargado de firmar el mix que hace el número 50. Y eso que Martyn encaja perfectamente con cierta voluntad populista de las noches que se salen de lo muy actual. Martyn siempre en medio. Juego cruzado.
Se acaba el 2009. Un año que para usted ha sido…
Muy bueno. Un año clave para mi por cuanto saqué mi primer álbum allá por el mes de abril, Great Lengths en mi propio sello además,  3024. Y para acabar el año nada menos que un Fabric que no está nada mal. Ha sido un año importante para mi carrera sin duda.

Un mix este Fabric 50 que además incluye algunos de los productores más en boga y en forma de este año. Se me ocurren Hudson Mohawke y Joy Orbison sin ir más lejos. Ha tenido buen ojo.
Si, pero no es ni mucho menos un resumen del año. Sería como desperdiciar la libertad y los medios de los que dispone la colección. También hay temas antiguos. Empezamos a tener un gran legado como para dejar escapar ciertas cosas del pasado. Más bien es una carta de presentación de mi sonido en cabina.

Lo de su sonido en cabina nos remite a una actitud bastante ramificada. Picotea de aquí y de allí. Parece que se encuentra bastante cómodo en esta era post-dubstep algo indefinida pero que paralelamente  cada vez es más ancha…
Si, bueno en realidad no soy un Dj ni un productor de dubstep al uso, ni lo era antes ni mucho menos ahora…  Pero sé por donde vas. Es verdad que toda ese melting pot que se practica en Gran Bretaña es muy atractiva para mí. De hecho donde más bolos me salen es en UK y en Alemania donde parece que se han erigido en estandartes de esta nueva mezcla entre techno, dubstep y house. Todo eso me parece bien porque sin quererlo esa conexión se adapta perfectamente a mis intereses y a mis gustos.

Si, ahora decir que eres Dj de dubstep es decir poco o nada.
Define más bien poco. Pero es normal. Es el resultado de una evolución natural. De muchas sensibilidades diferentes que, además, cada vez están más conectadas y de manera más instantánea gracias  ainternet. Hablar de escenas ahora mismo es casi inútil. Y a mi eso me va porque no soy de seguir escenas concretas. Eso se puede corroborar en mi sonido.

De hecho no para de pinchar por todo el mundo. Supongo que esa indefinición le ha venido bien para conseguir bolos en festivales de diferente índole.
Si, es verdad. Pero no responde a una decisión premeditada. Más bien es una manera de ponerme a prueba. He estado en festivales donde he tenido que pinchar para gente muy joven y otros en los que el público era mucho más veterano y bastante exigente. Creo que tiene que ver con los tiempos que corren. Nunca antes habían coincidido tantas generaciones diferentes en un club. Los que empiezan, los que siguen, los que deberían haberse ido hace años… Y a diferentes generaciones, diferentes sensibilidades. Me pone mucho las pilas que en una noche tenga que pinchar con Skream, en la siguiente con Flying Lotus y en una tercera con Ben Klock. Los tres, aunque no lo parezca a simple vista, están más relacionados de lo que parece, pero para descubrir ese matiz invisible que liga el discurso de los tres tienes que estar muy pendiente del contexto. El hilo conductor que une a varios artistas cada vez se hace más sutil. Y ese es otro aliciente más. 

La confección de este set para Fabric es una buena oportunidad de entrar en el mercado británico que para usted debe ser un gran espejo en el que mirarse.
¿Tú crees que es tan importante el mercado británico? No sabría qué decirte. Yo no lo tengo tan claro.  En realidad no creo demasiado en los mercados locales. Vivo actualmente en Washington DC y como te he comentado antes trabajo bastante en Alemania y Gran Bretaña. ¿Dónde está mi escena? En EE.UU. me salen bolos pero pocos y muy irregulares. En Holanda que es mi país de origen casi ni tengo espacio porque además el país es muy pequeño y hay pocas oportunidades. No sé, lo de encajonar la música en unas coordenadas geográficas me parece ya de otra época. 

A parte de su álbum Great Lenghts ha sacado muy poco material en su sello. ¿Cómo encara el futuro?
Bien, si no he sacado más cosas es porque no era capaz de llevarlo todo por delante. Imagínate la cantidad de horas que me paso volando. Mi vida es muy complicada. No soy capaz de entender de donde saca el tiempo toda esa gente que produce, pincha y encima es A&R de un sello que además gestiona. Teniendo una pierna en cada continente es difícil plantearse una aventura editorial como es la de llevar por delante un sello. Un artista, ante todo, debe saber priorizar. Y si no, por lo menos a delegar. Así que me he buscado ayudantes para que el sello funcione a pleno rendimiento a partir de ahora. Lo cual no quiere decir que vaya a sacar lo primero que me llegue al correo.

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