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Damián Schwartz

Damián Schwartz

Publicada el 22 Septiembre 2008 por Carolina Jiménez
Teniéndolo delante cuesta creer que este tipo de aspecto distinguido y sobrio se dedique a hacer bailar a la gente en clubes y festivales de medio mundo. Más difícil resulta aún cuando lo escuchamos hablar. Su voz grave y su tono pausado y serio (que no seco) nos advierten de que estamos frente a alguien que tiene muy claro lo que quiere. Damián Schwartz pretendía que su primer LP sintetizara el recobro de sus raíces y el rastreo de los sonidos más vanguardistas. Con Party Lovers (NET28/CD3) además de eso, ha conseguido modular un discurso sonoro fresco, atemporal y original; una máquina de bailar que, sin necesidad de padrinos, se encumbra ya como uno de los mejores lanzamientos de 2008.
Para algunos este álbum va a suponer el descubrimiento de un nuevo Damián Schwartz, más cálido, más juguetón, más latino… Aunque es cierto que en tus últimos maxis y remixes ya se vislumbraba esta cadencia que culmina ahora con Party Lovers. ¿Cómo y cuándo se produce esa catarsis?
No creo que se trate de un nuevo Damián, simplemente es el resultado de cierto aprendizaje, o más bien cierto bagaje.

Se escucha ahora un Damián más libre, sin ataduras, sin prejuicios; un Damián que para mí, salvando distancias y unos cuantos añitos, se asemeja en cierto sentido a aquel Teléfono que sonaba dos veces (“Azul frío” CMYK 05) o al primer Mupa...
En cierto modo sí se puede decir que mira a las primeras producciones. Se vincula un poco a la falta de prejuicios o el sentimiento de libertad que tenía al principio, al no saber que iba a pasar con mi música. Más adelante eso fue cambiando y fueron apareciendo algunas ataduras. También aprendí mucho. Creo que para un artista es importante aprender a olvidar. Con este “olvidar” me refiero a desprenderse de ciertos esquemas que conlleva el aprendizaje y este álbum es un poco eso; una mezcla de ese comienzo y de todo lo aprendido estos últimos años. Con esto que te estoy diciendo no quiero decir que no tenga ya nada que aprender… Pero en el futuro tendré que aprender a olvidarme de lo aprendido hasta ahora, y así continuamente…

¿Partías de una idea previa? En tus biografías y en tu página Web aludes siempre a la importancia del concepto ¿Qué concepto impera en este último trabajo?
He querido hacer un álbum que reflejase mi concepto de la música y mi personalidad. La música siempre ha representado un papel primordial en mi vida, ya desde muy joven, mamando siempre de música latina sobre todo, debido a mis raíces familiares. En Party Lovers he querido armonizar esa vertiente más orgánica y rítmica, con otro lado más frío y sintético. Además de eso, siempre me ha gustado la idea de pensar en un club como en un todo. Me explico. De vez en cuando se consigue una conexión de tal fuerza entre público y artista, que la pista pasa a comportarse como un organismo único, respondiendo, subiendo y bajando al son de la música, como una especie de célula u organismo formado por cientos de individuos… Esto en cierto modo ha influido en el título del disco.

Por cierto, ahora que mencionas lo del título, Party Lovers. ¿Para los que aman la fiesta o para los que se aman en una fiesta?
Para ambos, no es un nombre dirigido únicamente en pos de la fiesta, va en busca de ciertas ideas y sentimientos antes ya mencionados.

El LP, a pesar de salir ahora, lleva en la recámara unos meses. ¿Cómo está envejeciendo? ¿Mejora con el tiempo?
En principio sí, yo estoy muy contento con él y no hay nada que realmente quisiera cambiar. De todas formas es algo a lo que estoy acostumbrado, los discos siempre tardan bastante en ver la luz desde que han sido acabados.

De los once temas que componen Party Lovers, con cuál te quedas. Quizá esto que te pregunto es como pedirle a un padre que escoja entre uno de sus hijos…
La verdad es que es una pregunta complicada… Quizá “Órdenes de arriba”. Con el tiempo se ha convertido en uno de mis favoritos.

He de reconocer que la ordenación de las canciones (me atrevo a llamarlas “canciones”, a la antigua usanza) sorprende bastante. Comienza muy arriba, con un ritmo vibrante y bailón que se corta y se ralentiza a mitad de disco para luego remontar al final. ¿Por qué?
Es mi manera de ver las actuaciones, tanto en el live como pinchando. No me gustan las sesiones que crecen continuamente. Soy más de desarrollos contenidos, que fluctúan. Traté de pensar el desarrollo del álbum como en el de un tema, en la unidad que formaban ese conjunto de temas y de qué manera me gustaría que ese conjunto hablara.

Recopilando información para esta entrevista me topé con un flyer que decía que eras de Belice… ¿De dónde sale ese dato? Otros buscan tus orígenes en Alemania o piensan que empleas un apellido artístico. Por favor, acláranos de una vez de dónde procede Schwartz.
Lo de Belice fue increíble, lo puse en broma en Myspace, por un viaje que hice con mi novia el año pasado y alguien se lo tomó bastante en serio (se ríe). Schwartz es un apellido alemán, aunque toda mi familia procede de Argentina y de Uruguay. Soy hijo de exiliados políticos, cosa que siempre a influido mucho en mi trabajo. Ya se sabe que allí la mezcla de nacionalidades es considerable. Tengo sangre alemana, italiana, gallega y ucraniana hasta donde yo recuerdo....

Acabas de mudarte a un  estudio al que, por lo que veo, no le falta detalle. Una mesa de mezclas, un modular, un piano, sintetizadores varios coronados unos altavoces Tannoy de cierto aire retro… ¿Estás contento con tu equipo o hay todavía algún aparatito con el que sueñes por las noches? Un pajarito me dice que te obsesiona la calidad y la depuración de los sonidos que creas, ¿es cierto?
No es del todo cierto. Quiero decir que no soy lo que se dice un purista del sonido, pero sí me gusta buscar carácter y diferenciación en el sonido. Creo que es algo muy importante hoy en día, cuando todo suena muy parecido... Por ahora voy servidito de aparatos (se sonríe). Me imagino que en el futuro la mesa ira creciendo un poco, al igual que el modular. Es inevitable....

¿Dónde te has sentido más cómodo actuando? ¿De qué actuación guardas mejor recuerdo?
Ha habido muchos clubes divertidos, la verdad. Me cuesta muchísimo quedarme con alguno en particular. Destacaría el Weetamix en Ginebra, el Link de Bolonia, Fabric en Londres, o Kontrol en San Francisco. En todos estos lugares me he sentido realmente cómodo y me he divertido mucho....

Cuando regresas a la habitación del hotel después de una actuación, ¿qué haces. ¿Repasas la actuación, caes rendido de cansancio, te vas al after party…?
Nunca repaso la actuación. Normalmente si estoy solo caigo rendido, si estoy con alguien, probablemente me voy a la habitación del hotel a charlar y reírme un rato antes de dormir. Alguna vez voy al after, pero últimamente parece que es complicado hacer un after, y no suele haber buenos...

En algunas de tus últimas fechas has pinchado en lugar de ofrecer tu directo. ¿Quieres dejar el live set un poco apartado y hacer más sesiones como dj?
No, nunca voy a dejar de hacer live, pero necesito oxigenarme un poco. He tocado mucho y muy de continuo el live y me ha llegado a saturar un poco. Necesito escuchar más variedad de música y sobre todo no estar atado a una hora o hora y media de live. Pinchando puedes estar más tiempo y la conexión con la gente se establece de otra manera; en el live todo está más comprimido.

Y, ¿cómo es y qué ofrece Damián Schwartz al mando de unos platos?
¡Diversión! (Risas). Me gusta mezclar cosas distintas en las sesiones, siempre sin perder el sentido global. Me gusta subir y bajar, mantener mucho la tensión, que desde mi punto de vista es lo mejor para llevarte a la gente, lo malo es que no todas las pistas se prestan a ello...

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