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Appleblim

Appleblim

Publicada el 13 Octubre 2008 por David Puente - foto de Lander Larrañaga (RBMA)
Laurie Osborne ha recibido  a una buena lista de periodistas ingleses y locales en la fábrica Fabra i Coats del barrio de Sant Andreu. Parece que existe interés por su trabajo (“no habrá álbum hasta que no tenga estudio propio”) y le ha tocado lidiar con varias entrevistas después de su charla ante los treinta participantes del primer turno de la Red Bull Music Academy (“técnicamente poco les puedo explicar porque son más buenos que yo, preferí hablarles de mi experiencia en la industria que también cuenta”). Me toca el último, pero Appleblim sigue animado después de una hora de explicarse y hablamos de Bristol, su ciudad natal, y de lo sorprendentemente bueno que es el último álbum de Portishead. Con el bueno de Laurie abrimos una serie de entrevistas realizadas al amparo de esta Red Bull Music Academy que esta semana empieza su segunda ronda. [Por cierto, en el momento de remachar la entrevista me entero que dubstepforum.com cierra con 20.000 usuarios].
Usted es uno de esos productores que se dice destacan de entre la segunda oleada dubstep porque precisamente no suena a fórmula.
Me gusta el drum&bass pero desde su fundación el estilo se ha ido metamorfoseando en múltiples formas y sensibilidades. Lo mismo le está pasando al dubstep.  Lo bueno del dubstep es que todavía se encuentra en un momento efervescente porque significa cosas diferentes para cada uno de los autores que lo reinterpretan. Kode9 no tiene nada que ver con Toasty, por poner un ejemplo. Aún se puede considerar un cajón del tipo “leftfield”.Yo también intento hacer algo nuevo y especial pero no siempre lo consigo porque en el fondo soy un recién llegado que en su momento también mamó de los estándares del estilo.

De todas maneras, todos partimos de unos preceptos propios que acaban siendo también, eso, una especie de fórmula.
Totalmente de acuerdo. A mi el dubstep me gusta profundo, hipnótico y atmosférico… Otra cosa es que me acabe saliendo lo que intento. Porque en el dusbtep el beat es capital en toda producción y el armazón que sustenta la mayor parte de los tracks. Soy un fan de los reverbs y los efectos, sobretodo para llegar a esa profundidad de plano a la que me refería antes. Me gusta abrir espacios con mi música y eso es muy difícil de conseguir, sobretodo porque en este tipo de producciones tiendes a recargarlo todo con efectos. Y he aprendido que lo que tienes que hacer es dejar espacios. Para mí el dub debe sonar como si estuvieras reproduciendo tu música dentro de una gran iglesia.

Usted viene también de la escuela raver inglesa que es una de las escenas más ricas que ha dado la cultura popular europea de los últimos años. ¿Se ha preguntado por qué ha sido tan frondosa y estimulante desde el primer hardcore de finales de los 80s hasta ahora?
Pues yo únicamente puedo hablar por mí, me sentí arrastrado por el movimiento rave cuando tenía 16 años. Sin lugar a dudas me cambió la vida. Creo que esa manera de entender la fiesta te llega muy dentro y ya luego no eres el mismo. Parece como si uno produjera para repetir ese indescriptible "joie de vivre" que sintió alguna vez en esas fiestas. Imagina a tanta gente poniendo tanto ardor en lo que tiene entre manos. Es imposible que de todo ese arrojo no acabe saliendo muy buena música.

¿Quién es mejor Shackleton o usted?
Shackleton siempre me ha comentado que mi actitud era encomiable por llevar a delante la dirección artística de Skull Disco, pero yo creo que lo decía para no desmotivarme y porque es un tipo gentil. Pero en realidad no es así, él desarrolla una manera de proceder que musicalmente va más allá de donde yo pueda llegar ahora mismo. Eso es fácil de comprobar en sus directos.  Yo todavía no soy capaz de demostrar toda esa expansión musical en vivo. Pero todo se andará. En cuestiones musicales, lo importante es siempre dar pasitos hacia delante. Hago las cosas bien profesionalmente hablando, pero todavía me falta bastante para expandir mi creatividad en términos musicales.

Usted es el eslabón perdido entre el nuevo disco noruego y la escena dubstep británica.
Me imagino que los dices porque uno de mis Djs favoritos es Prins Thomas. Dj de los de toda la vida armado con dos giradiscos y un mixer. Poco más le hace falta para encender mis elogios. Es un tipo muy old school y eso se valora mucho ahora. Puede pinchar de todo: soul, rock, funk, disco… Y todo encaja. Estamos en un momento en el que pasado y futuro encajan perfectamente en un club. Me interesa bastante su ámbito de influencia y su campo de acción. Si, definitivamente me gusta lo cósmico. Está muy en boga el “dreamy sound” venga de donde venga. Dicen que en tiempo de crisis uno prefiere mirar hacia allá afuera.

Entonces en sus sesiones no sólo pincha dusbtep.
Llevo por delante el control de varias escenas a la vez. Por lo menos lo intento. Compro mucha música de los 80s, cuanto más rara mejor. Toda la corriente del disco y del funk da para mucho. Son inagotables. Desgraciadamente no me contratan para pinchar este tipo de música, pero si que intento abrir mis sesiones a otras escenas aunque sea de manera muy tangencial. Me gustaría ser como Gilles Peterson que puede poner lo que quiera porque además se le paga para que pinche lo más raro que ha adquirido o descubierto últimamente.  A mí, la gente me viene a ver porque mi nombre está ligado a Skull Disco. Por tanto, muchas veces me tengo que conformar con aglutinar toda la escena rave y adyacentes en mis sesiones, lo cual no está mal y también supone un trabajo de selección bastante importante. Mucha gente me viene a llorar cuando no pongo dubstep.  Entonces lo tengo que poner. Yo disfruto mucho más cuando voy al Bar Rumba que gestiona Gilles Peterson. Allí nada se viene a quejar.

¿No habíamos quedado que la gente que seguía el dubstep era muy abierta de mente y demás?
Todos los estilos pasan por un momento en el que sus seguidores se toman la vida demasiado en serio. Hay una parte de la escena dubstep que se está volviendo un poco mojigata y que ya no quiere saber nada de sus parientes cercanos, como su primo el grime o su tío el breakbeat. Yo creo que la experimentación ofrece buenos réditos cuando se mira a sus semejantes.

Ahora tiene nuevo sello en cartera para experimentar lo que quiera: Apple Pips.
Bueno, Skull Disco se acabó. La última edición coincidió con la décima referencia del sello. Shackleton nunca se acabó de meter del todo en la escena de dubstep y yo tuve que hacer un esfuerzo extra con la gestión del sello que ahora prefiero llevar por mi cuenta y riesgo. Yo soy más selector o compilador, él es un artista que quiere llevar la música mucho más allá. Lo que él sacaba nunca era para Skull Disco porque decía que no era el sello adecuado. Así que decidimos dejar la sociedad cuando llegáramos a las diez referencias.  Después conocí a Martijn Deykers (aka Martyn) con experiencia en Tempa y que quería fichar por Skull Disco a toda costa. Le dije que no podía ser porque el sello ya estaba moribundo y entonces él me convenció para lanzar un nuevo sello. Martín se quedó la primera referencia. Apple Pips será un sello más abierto que Skull Disco y se nutrirá de nuevos nombres.

¿Le pedirá un remix a Villalobos como el que le hizo el chileno a Shakleton?
Para empezar Villalobos es fan de lo que hace Shackleton, no de mi trabajo. Pero todo aquello fue muy polémico entre los puristas de la escena. No creo que Shackleton le pidiera el remix, ni quisiera aprovecharse de la fama de Ricardo. Yo creo que fue Villalobos el que se ofreció gratis a hacerlo. El chileno decía que se emocionó la primera vez que escuchó el tema original porque le removía cosas del pasado y que se veía capaz de dedicarle un remix. Aunque Villalobos no pertenezca a la escena de Shackleton, creo que todo fue muy genuino y honesto. Cosas que pasan entre gente que pertenece a diferentes mundos y se admiran.


Más información:

Myspace: Appleblim


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