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Troy Pierce

Troy Pierce

Publicada el 20 Marzo 2006 por David Puente
Lo que más me gusta de Troy Pierce es su nombre. Si yo me llamara así, iría a las entrevistas con la cara bien alta y el porte recto. “¡Que viene Troy Pierce!”, diría a la gente a mi paso mientras se apartan. Y es que llamarse T-R-O-Y P-I-E-R-C-E debe imponer al resto de la comunidad minimal. “Incluso a los alemanes les hace gracia mi nombre. En una revista de aquel país empezaron una reseña de uno de mis discos diciendo algo así como que tenía mucho ganado con ese nombre porque parecía sacado de un superhéroe de ficción, pero os puedo asegurar que es el mío propio”, comenta el amigo americano de Richie Hawtin. Eso si que impone.
Hasta llegar a Berlín que es donde vive ahora ha demostrado ser un auténtico globetrotter
Pues si de Indiana que es de donde soy originario me fui a Ohio que viene ser un poco lo mismo, o sea a la vuelta de la esquina de la nada más absoluta. De allí me volví a Indiana y cuando me cansé me volvía mudar esta vez a New York.

En Ohio existía una micro-escena con Todd Sines y Tintonton Duvanté.

Si, eso es lo raro de aquella parte de EE.UU. que había poco pero muy bueno. De hecho en el área de influencia del medio oeste americano tienes fiestas en Chicago, en Detroit, en Milwakee, en Cleveland, en Columbus, en Cincinatti, San Louis, incluso en Kentucky para conformar un circuito de unas 15 ciudades por el que pasa la gente que está interesada principalmente en actuar en Chicago o Detroit. Bien mirado todo aquello estaba bien porque al no existir una escena concreta y bien articulada te podías encontrar a muchos Dj’s diferentes tocando en la misma fiesta , allí fue donde me interesé por el house de gente como D’Wynn o Derrick Carter con los que ahora no tengo ningún punto en común pero son tus primeras fiestas y eso siempre te marca.

Después de 10 años en la gran manzana decide irse a Berlín.

Si, fue en New York donde empecé a pinchar y a producir música. Allí conocí a gente muy especial como a Pantytec que son muy fiesteros. Es curioso porque cuando me mudé a Berlín tenía los mismos amigos que había hecho en New York, ni uno más ni uno menos. Siempre que me mudo a una ciudad nueva conservo los amigos del pasado.

¿Entonces que cambió en su vida una vez pisó la meca de la electrónica europea?

Fue allí donde me decidí por los directos con un espaldarazo muy importante que fue mi actuación en Mutek. Pero más importante que todo eso fue mi amistad con Richie Hawtin al que he visto pinchar de todas las formas y colores. Su lado más bizarro cuando se ponía a pinchar en horas intempestivas fue lo que me empujó a crear música. Pasé de interesarme por el house que escuchaba en Ohio a sentir una fuerte atracción por el lado más raro del techno.

Entonces se puede afirmar que en sus producciones busca lo pretendidamente “raro”…

No soy un tipo obsesionado con dar forma a un sonido particular. Es un proceso natural que no tienen nada que ver con poner una campanita aquí o un bombo allá. Empecé a producir un poco por ponerme a prueba. Para mi lo de la música no tiene mucho que ver con expresar mis sentimientos ni nada de eso. Al principio, cuando te pones manos a la obra delante de un ordenador tienes una serie de ideas en la cabeza que se esfuman rápidamente porque te das cuenta que aún te queda mucho trecho para poderlas plasmar en un track y te dices a ti mismo, “qué estúpido e ingenuo eres!”. Hacer música es más un proceso de creación que muchas veces no guarda relación con una intencionalidad concreta. Cuando consigo acabar algo y suena cool, adelante con eso me quedo. Hay dos tipos de productores, los que cuentan con un equipo completo en casa y los que no pasan del laptop. Yo prefiero quedarme en medio. Piensa que hace seis años no sabía nada de componer música, así que repito, estoy inmerso en un proceso creativo que no sé muy bien a donde me va a llevar. Ni en un millón de años me hubiera imaginado que me hubiera dedicado a esto y que encima hay alguien al otro lado del mundo que pudiera estar interesado en contratarme para ir a actuar a su club.

Pero las casualidades no existen como tal cuando un tipo como Hawtin le ficha para girar con él en la presentación de su último disco….

Pero es que eso no fue algo planificado. Eso vino motivado porque mi sonido encajaba perfectamente en su paleta musical para esa gira en concreto. Es más mi música proviene de toda esa escena de Ohio a la que me refería antes y de ahí a New York pasando por Chicago. Todo artista es hijo de su historia y la mía ligaba muy bien con lo que esperaba de mi Richie Hawtin. Soy amigo de Hawtin desde hace 13 años y la primera vez que le envíe un track mío fue hace sólo tres años. No es que fuéramos amigos y me aprovechara de la ocasión porque el tiene cientos, diría que miles de amigos que hacen música y que se la pasan para ver si suena la flauta. Se puede decir que me encontraba en el momento justo para cumplir con la misión que tenía encomendada.

Cuénteme en que consiste ese colectivo llamado Run Stop Restore que forma junto a Magda y Marc Houle.

Ha pasado por diferentes fases y etapas. Al principio Marc estaba en Canadá y me ayudaba con algunos tracks, Magda trabajaba en Berlín y yo por entonces estaba en New York y nos lo tomábamos como una manera de trabajar juntos pero por separado con una distancia geográfica considerable entre los tres. Bueno, es algo común en los tiempos que corren.

También tiene otro alias que se llama Louderbach.

Al principio Louderbach era algo así como mi lado más experimental y extraño. En realidad todo aquel material que descartaba Hawtin lo dedicaba a otros sellos y decidí empaquetarlo con el alias Louderbach. Por cierto, que acaba de salir hace dos días mi álbum “Enemy love” en el sello Underline con este nombre artístico y veremos que pasa.

También tiene relación con un sello llamado Mos Ferry Records donde sacó su “Red Velvet Lines (Black Box)”. ¿Seguirá colaborando con ellos?

No lo creo. Ellos fueron mi primer contacto en Berlín y decidieron publicar un track mío para su recopilatorio. Pero claro ahora estoy más centrado en M_nus y en un futuro subsello que vamos a sacar adelante Magda, Marc y yo. No creo que sea capaz de sacar material suficiente para cumplir con otros sellos. De hecho, he decidido que en el futuro me voy a centrar en muy pocos sellos. Personalmente creo que no tiene mucho sentido trabajar con demasiados sellos porque a veces puedes incurrir en ciertas infidelidades con el label A que te ha apoyado desde el principio. Entonces, ¿para qué trabajar con el sello B, C y D si te debes a aquel que te dio la alternativa? Con tanto trabajo y tan variado es imposible centrarse en un sonido concreto que a fin de cuentas es lo que te da una personalidad dentro de la escena. ¿Para sirve picotear de aquí y de allí si al final tu no puedes prestarle la atención que merecerían esos otros sellos y ellos por su parte no pueden estrechar el trato contigo si tu estás más pendiente de otros proyectos paralelos? Hago lo que hago y creo que hay pocos sellos que entiendan mi filosofía, así que por qué arriesgarse… Si entrego tracks a destajo lo más lógico es que me descentre. Además, cuando la relación con otros sellos no es tan estrecha acostumbran a decirte que si a todo lo que haces aunque sea una mierda. En cambio, yo sé que Richie Hawtin es bastante escrupuloso con lo que publica y si le das 15 tracks te va a decir sin lindezas de ningún tipo, “Este me gusta, este no, no, no, este puede, no, no…”, ese filtro de calidad me sirve también para darle forma a mi trabajo. En este mundo del techno es muy fácil acomodarte y requieres de un cierto empujón para seguir haciendo cosas interesantes.

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