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Jack Dangers

Jack Dangers

Publicada el 03 Octubre 2005 por David Puente
Lleva muchos años dedicándose a algo así como chatarrero que busca en el container de nuestro imaginario colectivo. Con lo que expulsamos de nuestra mente es capaz de crear collages sonoros que hace 15 años encendieron la mecha de los breaks en las raves británicas en los que predominaba la expansión mental y el buen “rollismo”. Con la entrada en escena de Jack Dangers llegó la conciencia a los campos abiertos de unas free parties que empezaban a crear el germen de su propia destrucción: además de hacer bailar, alguien pensaba en hacer pensar y eso despertó a los ravers de un breve y dulce sueño. Casi tan corto como el tiempo que nos permite compartir el tour manager de Meat Beat Manifesto -nueve minutos de reloj- con el creador de “Radio Babylon” en el camerino de Bikini.
Llama la atención la mezcla de estilos que dieron forma a Meat Beat Manifesto a finales de los noventa y que antes de usted era inédita en el mundo…
Bueno yo prefiero el sonido rave de principios de los noventa y ese es mi habitat genuino. Pero por cuestiones que tampoco yo sabría despejar empecé a hacerme conocido a mediados de los noventa. Por entonces me gustaba mucho Public Enemy o Run DMC y ellos fueron los que me inspiraron. Si a eso añadimos que mis raíces vienen de la primera electrónica de finales de los ochenta con grupos volcados en el sonido industrial como Cabaret Voltaire y del dub que empezaba a cocerse en los laboratorios de Inglaterra por entonces tenemos una ecuación aproximada de mis referencias musicales.

¿El techno para usted nunca fue realmente importante?
Nunca fui un seguidor del techno más duro siempre preferí el aspecto más romántico de proyectos como Kraftwerk. De hecho tampoco se le puede llamar techno si no más bien una especie de funk moderno que estaba hecho con máquinas y que era muy primitivo. Ese toque ancestral y su combinación con las máquinas fue el que me enganchó. Luego vino el acid house de proyectos como Phuture pero a mi me siguió llenando mucho más el hip hop y sus técnicas de elaboración.

Cuenta con un background muy amplio. ¿Es por ese motivo que se dedicó a la “sampladelia” o a la mezcla de estilos a partir de extractos de otros discos? Si, es posible. Aunque ahora me decanto mucho más por el jazz que es un estilo tan vivo que te permite trabajar con samplers también pero con músicos de verdad. También se me encajonó muchas veces en la etiqueta “industrial” porque edité música con el sello Wax Trax! pero nunca me he sentido como productor al uso de tal estilo o de tal otra corriente. Me han interesado muchos estilos de música como para que se me etiquete con uno sólo. No creo que haga justicia a mi carrera. Es más puestos a encasillar podrían decir que soy un coleccionista recalcitrante de grabaciones radiofónicas de mediados de los noventa. Ahora estoy buscando por E-Bay unas cuantas grabaciones europeas radiofónicas que van de 1958 al 68. Me gusta coleccionar cosas extrañas y discos viejos. ¿Para aprovecharlas en mis trabajos? No, sólo por el placer de coleccionarlas.

¿Por qué marchó de su Inglaterra natal a San Francisco?
Marché a la costa oeste de EE.UU. porque me casé. ¿Cambió mi manera de producir? No, tal vez cambió mi vida privada más que mi vertiente profesional. No sé dicen que San Francisco es la ciudad más europeizada de todo el país y que comparte con Ámsterdam ese aire de libertad y de civismo bien aprovechados… Y encima disfrutas de más horas de sol… El problema con el que te encuentras allí en California es que necesitas el coche para desplazarte a cualquier lado. Por eso no salgo nunca de casa.

¿Qué puede mostrar de novedoso un grupo como Meat Beat Manifesto?
Más que cosas nuevas lo que estoy haciendo en el escenario, ya lo verás, es volver a los orígenes. Me gusta trabajar con samplers extraídos de películas muy concretas y sobretodo de la televisión y creo que estamos en un punto en el que me apetece volver a mostrar esa idea de que todo es aprovechable…

¿Se siente parte responsable del trabajo de grupos como Chemical Brothers?
No creo que tengamos mucho en común. Bueno, ellos utilizaron algún sampler mío en “Song to the siren” pero para eso están los samplers, para tomarlos prestados. Además, el tema les quedó muy bien.

Es curioso porque usted toma samplers de otra gente que las nuevas generaciones tomaran prestados de su obra…
Si, es la gran rueda de la que no podemos escapar. Gira y gira sin que podamos detenerla. Mira esto es lo que está pasando [Me señala con el dedo las dos flechas concéntricas que forman el logo de “producto elaborado con material reciclable” de su Coronita].

De hecho se dice que el techno no ha inventado nada nuevo desde Kraftwerk…
Puede ser. Es lo que te comenté antes, para mí un disco como “Numbers” es insuperable. Me parece que fue Westbam el que recuperó el tema en “Monkey say, monkey do” que para mi fue una buena manera de hacer popular un tema que en si mismo era un homenaje a los orígenes. Yo a mi manera también hago algo semejante, no en vano las típicas voces de “Trans Europe Express” están muy presentes en toda mi obra y en directos como el de hoy.

Cuénteme la anécdota de cuando usted tocó en la Brixton Academy y colapsó los lavabos con sus bajos…
Bueno ese es un mito que me ha acompañado durante años y que se supone le sucedió a mi público durante el concierto. Parece ser que aquella noche el volumen estaba muy alto y parece ser que los bajos provocaron ciertas reacciones intestinales entre la audiencia que arrastró a mucha gente a los lavabos. Como muchas de estas historias no se sabe que es mito y que es realidad porque a mí durante aquella velada no me ocurrió nada raro.

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