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Boris Divider

Boris Divider

Publicada el 12 Septiembre 2005 por David Puente
De Boris Divider se dice que es el Anthony Rother español, pero esa afirmación empieza a estar en cuarentena ahora que el mentor teutón gira por todo el mundo a todo trapo gracias a la oficina Cocoon y el pupilo madrileño se busca las judías en una empresa que da de comer a su mente disciplinada con horario de oficinista de a pie. La otra cara de nuestro entrevistado, la oscura, se plantea cada noche en un tugurio oscuro, maloliente y con ratas con flequillo si el hombre y la máquina pueden seguir mirándose a los ojos ahora que son ellas las que mandan en la casa. La clave: Divider y vencerás.
Me pregunto como es un día en la vida de Boris Divider...
Por ejemplo hoy ha sido un día duro porque me dedico a muchas cosas. Por las mañanas soy coordinador del soporte técnico de una empresa que es el trabajo que me da para pagarme los caprichos. Yo empecé como técnico de sonido y tuve que reciclarme porque tu profesión va por un lado pero el mercado laboral siempre se escora hacia otro. También me he dedicado a dar clases en un centro que se llamaba PFL en la calle de La Palma y que era un proyecto en el que estaban involucrados algunos Djs de renombre de aquí de Madrid como Óscar Mulero o Dj Muerto. Fue una dedicación que me mantuvo en contacto con el mundo del sonido después de salir rebotado de los estudios pero nos pasó factura. Si, porque los jóvenes que venían a nuestra clase querían convertirse en una especie de Dj Tiësto y nuestro enfoque de cómo se debía trabajar el sonido no tenía nada que ver con ser una estrella de las cabinas. Fue bastante frustrante porque a medida que pasaba el tiempo te dabas cuenta de que lo que intentabas expresarle a tu alumnado chocaba con otra realidad que no tenía nada que ver con la tuya. Era como darte cuenta de golpe de que eras más freak de lo que realmente pudieras llegar a creer. La música no significaba lo mismo para nuestros clientes que para nosotros y eso nos empujó a dejarlo.

Detálleme esa frustración.
Es como cuando tus padres te preguntan qué haces o a que dedicas tu tiempo. ¿Por donde empiezas? Se hacía muy difícil explicar a los alumnos que el contexto es algo muy importante a la hora de producir en este tipo de música. Me empeñaba en hacer entender que sin unos referentes históricos no había manera de crear algo con cara y ojos... Y más ahora que con el tiempo la cosa se complica porque cada vez hay más subgéneros y se hace más evidente un conocimiento de las raíces estilísticas para no perderse en este magma de sellos, conceptos, variedades rítmicas… También es verdad que yo tengo 30 años y que tengo un pasado que es imposible de asumir para un chico de 19 años con menos terreno musical pisado y que tampoco sería justo obligar a alguien a que siga todos los estilos y los relacione entre ellos porque hay cosas más importantes que hacer en la vida. Por eso encuentro vital que alguien se empape primero de este tipo de cultura musical y su contexto presente y pasado para ser capaz de hacer música con sentido.

Y más difícil aún explicar el papel del electro en ese árbol genealógico que nos sabemos de memoria pero que nos cuesta bastante más darle un sentido a sus raíces...
Es muy curioso como se ha ido comportando el electro desde su nacimiento. Partió de la misma raíz que el techno en un momento en el que había un espacio virgen por explotar que era muy fecundo. De todas maneras, el electro prefirió mantenerse como en un estado latente que hace que se ponga de moda así como de repente. En la actualidad parece que se inventó ayer. Claro que el electro ha germinado de manera diferente en EE.UU. que en Europa. En Norteamérica se generó en la calle y en Europa fue creciendo de una manera como más sofisticada, siempre tomando un cariz de modernidad, de estar a la última, cuando en su país de origen era más bien algo espontáneo, barriobajero si se prefiere explicarlo así. Y eso se nota mogollón en los artistas americanos que se sienten como si hubiesen creado la escuela pero no supiesen llevarlo más allá, parecen incapaces de pervertirlo como se ha hecho en el viejo continente. Saben que tienen hecho su feudo pero se sienten retrasados en relación a la capacidad de experimentación de Europa. En nuestro contexto se ha recombinado con muchos más elementos, lo cual todo sea dicho, no siempre ha sido bien visto por los puristas. Como bien dijo la gente de Dona-Lee en esta misma web, en Detroit nunca separaron el electro del techno, no existía esa conciencia de ahora voy a hacer techno o ahora voy a hacer electro y eso es importante a la hora de comprobar como se ha desarrollado en ambas partes del planeta.

¿Y en España porque hay tanta confusión?
El contexto es fundamental por eso pienso que un Dj o un productor debe tener asumido un discurso propio. Si sabes de donde viene la música que te interesa puedes generar una nueva luz acorde con la fuente que la alimenta. Si, el contexto es muy importante y creo que es vital conocer el momento histórico en el que un artista ha creado aquella obra que te marcó para siempre y no sé si en España esa idea se ha asumido de manera profunda.

Por ejemplo parece que se ha perdido la noción esa idea de ''robotización'' con la que nació el electro...
Boris Divider siempre ha estado muy obsesionado con esa relación entre el hombre y la máquina que es una disyuntiva que nos ayudará a explicar el futuro pero que también nos está marcando el presente. Yo tengo un lado muy oscuro en mi mente porque soy muy reflexivo y pienso constantemente en como las máquinas que son creaciones del ser humano se interrelacionan con nosotros hasta subvertirse la relación de tal modo que ahora son ellas las que nos dominan. El hombre depende de la tecnología pero eso es algo que ya se preveía en los escritos de gente que me apasiona como Phillip K. Dick. Leo toda esa literatura que ahonda en la ciencia ficción más sociológica pero que además es parte de mi infancia y me sigo asombrando ante la capacidad de leer el futuro de algunas mentes como la del creador de “Blade Runner”.

Es verdad que usted proviene de manifestaciones espontáneas de los primeros artistas de hip hop que hubo en Madrid a principios de los noventa. ¿Existió alguna vez un movimiento así?
Si, claro y tan inocente como comprometido con la causa. Yo vengo de Alcorcón y no sé si sabrás que en la zona periférica de Madrid, en ciudades como Móstoles y Torrejón –sobretodo influenciado por la base militar- contábamos con nuestro micro-mundo hip hop. Por toda aquella zona hubo una especie de manifestación ‘graffitera’ en la que yo estaba muy metido con mis pintadas y demás. Pero más importante que todo eso fue descubrir como un fenómeno como el de Kraftwerk iba a ser absorbido por el movimiento hip hop creando una cosa nueva que además sería el inicio de muchas otras movidas. “Aquí está pasando algo gordo”, me decía a mi mismo cuanto empecé a tomar conciencia del movimiento tan radical que se empezaba a gestar en un sonido urbano como el electro. Pertenecíamos a un movimiento muy inocente y bisoño que fue dándose cuenta de que se empezaba a forjar algo con mucha sustancia y que además nos marcaría personalmente para toda la vida.

Hasta que conoció a Anthony Rotter...
Soy una persona que siempre se ha sentido aislado. Empecé pariendo proyectos de industrial y de EBM pero que nunca se llegaron a editar porque no había gente interesada en publicar lo que hacía, entre otras cosas, porque no lo entendían. Entonces apareció Anthony Rother y fue como un bálsamo para mí porque por fin conocía a alguien que conectaba conmigo y con ese lado oscuro que me interesaba desarrollar artísticamente hablando. Estamos hablando de la primera época de Rother con todo lo que eso conlleva. Después vinieron algunos problemas con la plataforma PSI49NET pero yo sé Anthony no tuvo nada que ver con aquello. Tenía pendiente un E.P. con ellos, incluso firmé un contrato, pero la cosa se quedó en el limbo y al final sólo quedó constancia de mi track Terminal city en el recopilatorio Welcome to PsiCity. Como salí muy escaldado de todo aquello hice caso de los consejos de mi amigo Óscar Mulero y decidí que ya estaba bien de perder el tiempo, así que di vida a Drivecom allá por el 2003. No tenía muchas ganas de liarme la manta a la cabeza pero me fui involucrando en el proyecto y hasta ahora. Por cierto, aquel E.P. que quedó colgado al final me lo va a editar Monotone USA, el sello de Larry McCormik. No he querido tocarlo pese a que lo grabé en el año 2000, pero es que prefiero que sea una especie de testimonio fosilizado de lo que hacía hace un lustro.

Pero ahora su trabajo ya no bebe de Rother...
Todavía estoy enamorado de ese sonido pero sé que para crecer tengo que generar mi propio estilo. Ahora me impregno de otros nombres como EMS que es un chico de NY que incluso se construye sus propias máquinas o de cosas de Dominance Electricity que es un proyecto alemán aunque su sonido no lo denote. Rother me tiene menos contento con lo que hace actualmente y me cuesta asumir su metamorfosis pero también es normal teniendo en cuenta la gente con la que se rodea. Los amigos influyen y si no ahí tienes el ejemplo más claro. Vive rodeado de Sven Väth o de Johannes Heil a los que respeto pero me parece que lo que intentan promocionar ya está vivido y suficientemente experimentado. Si, también podrías decir que el electro old-school está más que pasado pero fíjate que es un estilo en el que la nostalgia tiene un peso específico muy importante y que la mayoría de los productores realmente buenos son más bien veteranos. Estoy de acuerdo en los que dicen que hay un electro estructural que no cambia y que es la conciencia de todo el movimiento y se poliniza en otros subestilos como el “electro-y-algo-más” que lo va fijando en el contexto contemporáneo y que, por tanto, tiene más aspectos de moda pasajera que de tendencia con poso. De nuevo, el contexto y su importancia para entender un movimiento de manera global y completa. Soy conciente de que es ese sentimiento infantil que se niega a que las cosas cambien y a sentir nostalgia por el pasado el que me hace sufrir por la ignorancia del público sobre las raíces de todo este entramado.

En su hoja de servicios pone que también ha hecho cosas de techno duras…
Si, pero el hardtechno ha acabado hartándome. Tengo cosas publicadas en el sello de Mulero y en el label británico Pure Plastic donde incluyeron un track mío en el recopilatorio ''Madrid vs London'' que también tuvo su historia precisamente por el título del compilado. Acababan de suceder los atentados de la capital británica y aquel título parecía ilustrar una rivalidad entre dos ciudades por ver cual era la que había sufrido más bajas en sus ataques –de nuevo el contexto y su influencia, aunque esta vez de tinte más político y religioso que musical-. Aquello lo firmé como Cage y es que no me interesa relacionar mis producciones de hardtechno con Boris Divider. Según que nicknames no me interesa publicitarlos por lo mismo que le está ocurriendo ahora a Rother. Porque cada proyecto va dirigido a públicos muy diferentes que no tienen por qué entender lo que hago con el electro. Yo soy de los que gusta de evolucionar e ir abriéndose, pero a lo que se aleja de mi esencia prefiero ponerle otro nombre.

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