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Marco Passarani

Marco Passarani

Publicada el 02 Noviembre 2004 por David Puente
Roma es una ciudad nerviosa tal vez para salir de la esclerosis de tanta piedra como nos rodea. La razón de tanto ajetreo se debe esta vez a que quedan pocas horas para que se estampe la firma de la Constitución europea. La ciudad se prepara para ser tomada por cientos de carabinieri de uniforme impoluto. Ajeno a todo ese bullicio europeísta se encuentra Sant’Ambrogio, un reducto en forma de casona okupa ubicada en el centro histórico de la capital que es donde tiene lugar este año la Red Bull Music Academy. El antiguo monasterio del siglo XV nos ofrece ahora un sinfín de habitaciones ocupadas en este momento por un manojo de chavalotes inquietos que provenientes de todo el mundo revolotean alrededor de la línea de bajos que dibuja su tutor en la pantalla del ordenador correspondiente. El monitor deja los mandos del tema en manos de un espigado brasileño que parece saber más que el resto y poder atender así a la prensa durante unos minutos. Gran Marco.
La primera pregunta es obvia: ¿qué hace aquí en la Red Bull Academy? Se podría decir que soy uno de los tutores de la academia en cuestiones técnicas. Estoy de responsable en uno de los grupos que ahora mismo está trabajando en esa habitación que ves ahí. Entre los estudiantes y yo, disculpa mejor dicho “participantes” no estudiantes que algunos saben más que yo… Bueno, pues entre los participantes y yo estamos intentando hacer algo entre todos. Es de todos conocidos que el papel de productor en casa es una tarea más bien individual y en este contexto a uno le apetece intercambiar ideas. A algunos les interesa teorizar sobre el tema y a otros les entusiasma la idea de tenerme delante para que les enseñe como arreglo los temas. Fui un poco escéptico al principio pero después de estar aquí unas horas he aprendido que esto es increíble y todo el mundo puede aportar cosas. De hecho, en mis talleres cada uno se ocupa de un aspecto del track que estamos componiendo entre todos. Además es muy curioso porque cada participante viene de escenas o raíces diferentes. Tengo un participante brasileño que viene del jazz y le está dando un toque muy particular al tema porque, como todo artista que se ha educado en torno al jazz, proviene de la escuela clásica y muchas veces quiere sobrecargar el tema con muchos arreglos, pero está bien porque de todo se aprende y entre todos nos nutrimos de lo mucho o poco que sabemos. Yo sólo soy el pegamento que ensarta las diferentes piezas. En realidad somos siete cerebros trabajando en un mismo proyecto. La gente aquí parece muy centrada en lo que hace y sobretodo muy respetuosa con lo que aquí se habla. Parece que la gerencia de la academia ha elegido gente muy seria como si quisiera destacar que “música” y “juventud” son dos conceptos que unidos arrojan resultados más que “serios”. Si y además sin abominar del concepto “diversión” porque como sabrás cada noche se monta una fiesta en un club de la ciudad. Sin olvidarnos de las conferencias que también tienen mucho de diversión por las historias que se cuentan o por la música que se toca en muchas de ellas para ejemplificar el trabajo del conferenciante. Pero todo ello tiene un significado casi sagrado para el participante porque todos y cada uno de los participantes se da cuenta que está viviendo una experiencia única. Fuera de la academia usted también se encarga de unir cerebros porque gestiona una plataforma de sellos bastante considerable desde Roma. Si, estoy al frente de un colectivo como Final Frontier –un tributo a Star Trek y al mismo tiempo un homenaje al trabajo de U.R.- que en realidad es una familia con muchos sellos en su seno, tales como Nature, Prisma, Plasmek y otro nuevo que también se llama Final Frontier. De este último te puedo decir que se va a distribuir a través de U.R., precisamente. Antaño nuestra relación con el sello de Detroit era de respeto ahora ese respeto se ha materializado en algo concreto. Ellos no trabajan con doble formato con lo cual es muy difícil que saquemos un álbum conjunto pero ten por seguro que sacaremos 12” con aportaciones de productores del colectivo. ¿Y del resto de sellos que ya llevan algún tiempo en el mercado como una de las propuestas electrónicas más fiables de su país qué me puede explicar? El resto de sellos que te he comentado también va viento en popa. Francisco De Bellis y Mario Pierro como Jolly Music ya tienen nuevo álbum y J’s Pool desde Londres, éste más cercano al pop electrónico, también tiene preparado nuevo material en Nature Music y estoy muy ilusionado con ellos. Tenemos preparados ya la referencia 9 de Pigna que será de Mario y el 10 que será el primer disco en conjunto de Mario, Francisco y un servidor por primera trabajando juntos como productores con el nombre de Pigna People y con un álbum que también saldrá en Cd. Usted también tiene otro apodo artístico, Analog Fingerprints. Si, ese lo utilizo cuando hago algo donde me interesa respetar al máximo las raíces en su totalidad. Se trataría de algo así como música de baile analógica. Pero usted empezó con IDM muy old school y se ha ido diversificando. Si, eso fue muy al principio y ahora vuelvo a mis orígenes con un sonido más cercano a la pista, no sé si disco como se dice por ahí, más cercano a lo que me dicta el corazón. En este sentido te puedo informar que en enero también habrá nuevo L.P. de Marco Passarani en Peacefrog. Después de un paréntesis en el que perdieron un poco el norte se puede decir que ahora mismo Peacefrog es uno de los sellos a seguir. El álbum ofrece algo así como música electrónica para escuchar pero suena muy Pigna, es decir, IDM con sabor a finales de los ochenta, escuchable pero a la vez soulful sin llegar a ser demasiado experimental. Muy encarado al sonido Detroit pero a la vez muy italiano. Hay un tema que es una versión acid del “Criticize” de mediados de los ochenta de un hit clásico de Alexander O’Neal en esta ocasión cantada por Orlando Occio. ¿Te suena a algo ese nombre? Orlando… Erlend… Occio… Øye… Bueno es un secreto, mejor dicho, era un secreto. No le relacionaba con Erlend Øye. Bueno, me gusta mucho lo que hace como Kings of Convenience. El experimento que hizo en la colección Dj Kicks de K7! es divertido, pero trasladado al directo creo que no acaba de funcionar. Eso de versionar las letras sobre los discos funciona mejor en fiestas privadas que en el propio club. Imagínatelo cantando y pinchando sus discos en una casa como esta, sería sensacional y muy divertido a la vez. Con el que se le compara bastante es con Aphex Twin... Si, pero eso si alguna vez tuvo significado fue muy al principio en un par de discos pero ahora no tiene mucho sentido. Esas comparaciones acostumbran a ser muy italianas. En Alemania o Inglaterra la escena está suficientemente madura como para que la gente no haga comparaciones tan gratuitas. Son juicios de valor que hace la gente a la que no le interesa demasiado hurgar en el background de un artista. Además, ahora mismo no me apasiona la IDM actual porque ahora hay software como Reactor que te hace un tema deslavazado de ese estilo automáticamente, sin que uno no tenga ni idea de nada más que apretar botones. Entonces la clave de la producción está en... Hacer algo simple que sea interesante para todo el mundo. Este es mi reto, hacer algo simple y con calidad. Pero ese es el trabajo menos gratificante de un productor porque como bien sabrás muchas veces haces algo simple y en seguida se vuelve en tu contra porque suena estúpido. La clave la tienes en un remezcla de un tema mío que apareció en ese sello Skam, obra de Autechre como Gescom. Ellos son los reyes de la complejidad pero en ese momento se convirtieron en los maestros del minimal porque decidieron que aquello tenía que sonar simple. Ellos me dieron la pista buena, “intenta hacer cosas simples que lleguen a la gente”. No tiene nada que ver con la IDM, es algo más, se trata de música. Pero ahora necesito hacer mi propia dancefloor music. Usted mima mucho la melodía en sus producciones. Si, porque no me gustan los temas que suenan a sucesión de loops. Me gustan las melodías que se quedan en tu cabeza y que puedes cantar cuando estás deprimido o cuando estás triste, claro. Si la música proviene del corazón se vuelve física, tiene cuerpo y podría tocarte. Pero también debe ser capaz de explotar su vertiente mental, soy de los que piensan que la música debe ser capaz de retener emociones. Díganos cuando le vamos a ver por España. Tengo algunas diferencias de parecer con Nitsa pero en todo caso creo que se pueden y se deben arreglar porque además soy muy amigo de uno de sus residentes, Fra, así que es posible que antes del verano esté allí. En todo caso lo que es seguro es que en diciembre actuaré en el Mondo de Madrid.

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