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Craig Richards

Craig Richards

Publicada el 29 Marzo 2004 por David Puente - foto de Xavi Muntané
No es mío pero es bien cierto. Craig Richards es un cruce de perfección quirúrgica entre Moby y Ángel Molina. De los tres es el más tímido con diferencia. Parece mentira que cada sábado se calce unos cascos ante la que es la clientela más afortunada de los U.K. ''El trance es bastante accesible e ideal para la gente que sale a pasárselo bien independientemente de la música que se programe esa noche''. Después de hablar un rato por móvil con su amigo Funk D'Void –que se encontraba no muy lejos tomando unas cañas con sus paisanos del Celtic de Glasgow a propósito de un partido europeo que no viene al caso- nos despedimos y me pide una tarjeta para que me apunte en la lista del Fabric -por si vamos algún día con unos amigos aprovechando estos easyjets que venden billetes de avión como si fueran de autocar- y le digo que se la he dado nada más saludarnos que el interesado en la cuestión soy yo. ''¿Ah si? No tengo demasiada memoria. Demasiado trance''. Reconoce que el ''cheesie'' que impera en la capital londinense no, pero que el goa le gusta mucho. Estos ingleses y sus bocadillos de mayonesa con queso.
Si este Fabric 15: Tyrant es un buen muestreo de lo que suena en su club le debo felicitar por la política musical de Fabric. Lo digo yo y cinco de cada cinco colegas consultados.
Me alegro. Ya llevo buen un tiempo probando el soundsystem de The Fabric con este tipo de sonido minimal porque suenan de maravilla en el club. El cd mix 1 es bastante indicativo de lo que pincho en la pista central a partir de las cinco de la mañana de cualquier sábado. El segundo mix representa mi aproximación a lo que entiendo por electro.

El primer mix cuenta con una variada gamma de productores alemanes. Muy significativo teniendo en cuenta la tradicional cerrazón de los programadores británicos respecto a los sonidos de la Europa continental.
Lo que está claro es que en ciudades como Berlin, Colonia y Frankfurt se está haciendo muy buena música que además se adecua al sonido que busco. Esa es la música que me hace sentir bien y esa es la que intento trasmitir a la gente. Hubo un tiempo en el que estuve volcado con el sonido de San Francisco y después de esa época ha venido esta mucho más centroeuropea que es la que más me apetece mostrar al público. El Dj debe moverse siempre en busca de nuevos sonidos. Forma parte de su sueldo.

Hubo una época que usted pinchaba progessive house y que parece haber abandonado en los últimos tiempos.
¿Que quieres decir con progessive house?

Bueno un house muy británico con todas esas atmósferas hipnóticas y que desde un tiempo es representativo de estrella inglesas como Sasha o Digweed.
Bueno el mío era también un house cálido que yo prefiero denominar deep house americano. Ahora me interesa más un tipo de deep house alemán. En cierta forma es la misma filosofía. Son formas de beats muy básicos que aportan mucho funk a la pista. Ese funky techno que recoge el primer mix es el que me entusiasma ahora mismo. Soy consciente que no le gustará a todo el mundo en el club, pero como yo puedo hacer lo que quiera en Fabric pues lo pincho y eso es lo que tengo pinchar porque es lo que siento.

En su biografía se destaca que cuando usted empezó en esto no se consideraba un ''Dj real''. ¿A qué se refiere con ''real''?
Que empecé a pinchar porque tenía muchos discos y quería que la gente los escuchara. Que nunca quise dedicarme a esto por motivos profesionales. Además, como todo el mundo, al principio no cobraba ni un duro así que no le veía demasiado futuro a esto más allá de mostrar mi música.

¿Y de los 37 discos que incluye esta sesión doble cual es aquel que necesitaba mostrar imperiosamente?
Pues del disco 1 me quedo con Orange mistake de Luciano con Phillipe Quennum. También me gusta mucho del disco de electro el remix de Andrew Weatherall del tema de Texas. Este remix no se publicó nunca antes ya que a Texas no le convenció.

Estos escoceses... Por cierto, aquí mismo donde se sienta usted en este cómodo sofá del restaurante Tayra –nobleza obliga- estuvo charlando conmigo Luciano.
Si, viene una vez al mes al The Fabric con RicardoVillalobos.

Y como Tyrant, ¿ya no va a pinchar más con Lee Burridge?
Bueno, somos amigos pero ya no pinchamos demasiado en pareja. Pero Tyrant es mi sello, es mi concepto, así que voy a seguir con ello aunque sea a solas. Seguiremos pinchando de vez en cuando pero el proyecto lo llevaré yo por mi cuenta.

Él viaja más que usted.
Si, porque a mi me gusta mucho Londres. A veces cuando viajo las cosas no funcionan demasiado bien y eso me carga de energía negativa. Los fines de semana prefiero pinchar en casa. Barcelona es buena ciudad para pinchar pero hay otras que no lo son tanto y prefiero evitar malas experiencias. Cuando una ciudad cuenta con una cultura tan fuerte como Barcelona es más fácil hacer las cosas.

Antes comentaba que cuando empezaba a dedicarse a la música no ganaba ni un real. ¿Es cierto que durante una época trabajó de peluquero?
Si, hace unos veinte años me dediqué durante una época a cuidar mi peinado rockabilly. Sólo puedo hacer un peinado: el de rockabilly. Me sirvió para bien poco más trabajar en una peluquería.

Y ahora como Dj, ¿se siente más enterntaiment que ''educador auditivo de masas''?
Como Dj quiero compartir lo que encuentro. Eso es lo que motiva. No soy profesor de nada pero tampoco soy un ''performer''. Lo que menos me gusta de esta profesión es tener que ponerme delante de la gente a hacer mi tarea. Soy muy tímido.

Esta es una pregunta que repito de vez en cuando a los Djs ingleses que son portada en las revistas británicas. ¿Cuando se levanta cada mañana siente la presión de estar pendiente de lo que se va a llevar musicalmente en el futuro? Teniendo en cuenta, además, que su club es, en estos momentos, el centro de muchas miradas.
No, porque mi vida está enfocada a un campo al que nunca pensé que me iba a dedicar. Cuando tenía 21 años quería ser pintor. Ahora que tengo 37 estoy convencido que hay que disfrutar del momento cuando las cosas ruedan bien. Es muy difícil hacer planes en un mundo tan cambiante como este, que exige una versatilidad sin precedentes en el ser humano. Las cosas cambian muy deprisa y es inútil pensar en lo que llegará. Lo de hacer carrera ya pasó a otra vida. Cuando tenga 47 años ya se verá a que me dedicaré. Lo que me pone nervioso no lo pienso.

¿Es por ese motivo que Fabric mantiene una programación tan abierta?
Si, es así porque nuestra generación pide cambios constantemente y la única manera de subsistir en este mundo es ofreciendo algo nuevo cada noche. En cinco o seis años la gente tendrá que pararse a analizar todo lo escuchado hasta ese momento y poder disfrutar de ello. No puedes asimilar las cosas tan rápido como pretende la industria. Hay que pararse a escuchar con detenimiento para disfrutar la música. El público de ahora quiere escuchar mucha música y una sola vez para cambiar de estilo en poco tiempo.

En estos tiempos en la que el prestigio del Dj se mide por producciones es muy raro encontrarse con Djs como usted que se encuentran en la cumbre sin producir.
Mucha gente me lo comenta pero es que las dos actividades provienen de diferentes fuentes de motivación. Pero si en breve es probable que edite algo pero sin una periodicidad constante. Necesito mi ritmo.

Siempre invita a alguien a compartir su noche de residencia en Fabric. ¿Se le resiste algún Dj?
No demasiados. Nuestro sound system es muy apreciado entre mis amigos Djs. Quien ama esta profesión desea pinchar con regularidad en locales con el sonido del Fabric.

En cambio le habrá tenido que decir que no a unos cuantos.
Bueno, si, es que tampoco puede pinchar mucha gente porque nos gusta presentar sets largos.

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