Entrevistas

Matthew Herbert

Matthew Herbert

Herbert revela una actitud inquieta en el céntrico hotel barcelonés donde se enfrenta a la prensa local por segunda vez en menos de 15 horas. La sesión de fotos de la publicación anterior a mi turno ha empezado con retraso y está a punto de perder su vuelo a Vigo donde esa misma noche del sábado pinchará en el Vademecwm. Y es que el máximo exponente británico (y mundial) del “pruebo luego existo” está en plena gira ibérica que le va servir para calentar motores ante la que será su gran noche el jueves 12 de junio en plena vorágine Sónar: él y su big band de jazz ante el Auditori de Barcelona. Antes de coger sus maletas nos confirma que, efectivamente, en la sala Cool de Madrid pinchó “Computer mandes”. Take me back, take me back...

¿Cómo fue anoche en La Cibeles de Barcelona? Muy bien, me lo pasé genial. Creo que ha sido uno de mis mejores sets en Barcelona. Históricamente he realizado buenos sets en el Row, pero creo sinceramente que ayer fue una de mis mejores sesiones en la ciudad. Además, el público acompañó bastante con su entrega. En clubbingspain tenemos un foro donde la gente habla sobre diferentes aspectos del nigthclubbing. Tengo algunos comentarios sobre su set en Madrid: "música increíble", "sonidos no demasiado comunes en Madrid" pero también se dice que durante algunos momentos "no hubo demasiada conexión con la pista". Puede ser debido a que hubo extraños problemas con el equipo de sonido que dificultaron mi set. El sonido que aparecía por los altavoces no tenía nada que ver con el que tenía en mente. Tal vez el público muchas veces no le responde porque estamos muy acostumbrados a la respuesta rápida, a la cultura "McDonalds" del aquí y ahora. Lo que ocurre es que en un club coincide gente con diferentes intereses y eso se nota en la pista. Anoche mismo en La Cibeles se podían escuchar comentarios que me pedían música más rápida, otros me pedían algo más deep... Son diferentes comentarios que responden a diferentes necesidades. Por eso decide pinchar de "espaldas al público", metafóricamente hablando... Es mitad y mitad. Sería estúpido pinchar reagge en un club de techno por que a los 10 minutos todo el mundo se habría ido a casa... Es decir, tienes que respetar las expectativas del público pero hasta cierto punto. Sería muy fácil volver loca a la gente a la manera tradicional y eso no está hecho para mi, siempre intento lo más difícil porque si no los sets de house nunca cambiarían y escucharíamos siempre los mismos sonidos durante los próximos 40 años. De hecho usted dijo una vez: "Nunca me imaginé que acabaría siendo Dj". Nunca tuve giradiscos en casa. Es más, tiraba de cintas de cassette, el instrumento más anti-Dj que pueda existir. Tampoco tenía una gran colección de discos que mostrar... No, mis ambiciones no iban para ser Dj. Cuando me preguntan cómo me hice Dj respondo que fue una cosa accidental, de hecho aun lo es. ¿Se preocupa por mejorar sus habilidades técnicas tras los platos? No, a veces pincho genial y otras no tanto. Anoche estuvo muy bien pero no estoy interesado en la técnica ni en cosas como el turntablism. No soy, ni quiero ser como los Scratch Perverts, por ejemplo, porque mi música no necesita de esa técnica. Lo que entiendo por mi música, o por el house que me interesa, no necesita de esos malabarismos. La técnica depende de la música que pongas. ¿Se acuerda de aquel año en la Groove Parade con todo aquel viento azotando la cabina? Me dijo Juan Arnau que si no es por él usted no pincha. Fue absolutamente bestial. El polvo entraba por debajo y llenaba la cabina de una polvareda tremenda. A parte de ese incidente, ¿se encuentra cómodo en los festivales? Me da igual si pincho en un festival o no. El problema aquel año es que las condiciones meteorológicas eran extremas y aquella edición no debía de haberse celebrado. Arnau es un tío muy agradable y cariñoso pero aquello no debía de haberse celebrado porque era imposible realizar algo mínimamente artístico debido a unas precarias condiciones técnicas. De todos modos, aquello fue algo excepcional que no he vuelto a revivir nunca más. Mi festival favorito es el Sónar. El año pasado estuvo presente como Radioboy. Entre otros cachivaches inservibles usted se cargó un disco de Rosa de O.T. No sé quien es, me facilitó el disco un promotor de Barcelona que se encargó de recuperar para el live diferentes discos comerciales que la gente del Sónar pudiese odiar. Sé que es la ganadora de un concurso caza talentos pero nada más. ¿Rosa es mala? De todos modos mucha gente piensa que esa performance en la que rompía diferentes gadgets de MacDonalds tenía un algo de anti-capitalismo algo inocentón. Bueno, debes de tener en cuenta el contexto global del show. Se trataba de destruir cuantas más cosas mejor -un aparato de television, productos McDonalds...- y si, puede que sea un gesto simple pero cargado de simbolismo. Cuando estás delante de 2.000 personas necesitas gestos simples y claros, de otro modo, mucha gente puede quedarse a dos velas porque no entienda lo que he ha ocurrido. El mensaje debe ser muy claro. Por ejemplo: "No me gusta la política de McDonalds y destruyo sus artículos" o "No me gustan estos nuevos valores y rompo sus discos", es sólo eso. La música concreta es muy importante en su música. Acostumbra a utilizar samples de sonidos orgánicos en muchos de sus temas. Es uno de sus objetivos, ¿hacer de la música concreta un instrumento de baile? No estoy interesado en la música concreta, estoy interesado en los sonidos. Estoy preocupado por introducir nuevas ideas en el contexto de la música de baile. Pero la música concreta no me inspira, sólo me sirvo de algunos de sus sonidos. Lo que está claro es que haga lo que haga no voy a tirar por el lado fácil sólo porque el público y la crítica esperan algo puntual de mi música. ¿Su L.P. "Bodily functions" fue un experimento en el que pretendía una mescolanza entre house y jazz? Fue un intento de introducir un tipo de música escrita a la manera tradicional, sin aparente conexión con la música de baile, dentro de un sonido más bien house. Era como regenerar la música popular de los años 30's y 40's en un contexto más actual. ¿Y que me dice de su proyecto como Doctor Rockit? Es como mi diario personal. Recojo todo lo interesante que va ocurriendo en mi vida y lo incluyo en este proyecto. Y eso condiciona bastante el estilo de Doctor Rockit porque algunas veces se adentra en el jazz y otras veces esta más próximo al electro o al house. Su proyecto más variado, entonces. Si, es el más relajado y el más placentero. ¿Se enfadaría si le dijera que la música de Doctor Rockit es ideal para el "chill out"? Es una manera de describirla, cada uno usa el término que mejor le va para definir unos sonidos. Pues le definiré su mix para Tresor, "Let's all make mistakes" como uno de los Cd mix más originales de los últimos tiempos. Decía usted mismo en una entrevista que era la otra cara de la moneda del house que se factura actualmente, y que es precisamente la música mediocre la que le inspiraba. Porque cuando escucho a Britney Spears siento que debo hacer algo por realzar la música pop. Cuando estoy delante de alguien mejor que yo pienso que no hay necesidad de mejorar lo que hace este artista. No me motiva para mejorar estas premisas. Nunca podría mejorar el saxofon de John Coltraine, por ejemplo. ¿Cúal es su opinión acerca de uno de los proyectos que está promocionando su sello: The soft pink truth? Están en mi sello así que me siento muy orgulloso de ello. Es un gran disco. Muy divertido y con un gran sentido del humor. El último corte elaborado a partir de samples es un trabajo enorme... Si, es un trabajo de chinos al que hay que dedicarle un montón de tiempo, tal vez más que al resto del disco. Ahora tiene entre manos un disco de jazz que presentará en el Sónar. Si, ya hemos interpretado el directo cuatro veces y estoy contento con el resultado. Cuando llegue el Sónar será la sexta vez que lo llevemos a un escenario, así que más que nervioso estoy expectante. ¿Cuánto tiempo le llevó grabar el disco? Ha sido un trabajo bastante largo, en total un año para grabar el disco. Respecto a la guerra. Debe estar tan enfadado con su gobierno tanto como yo lo estoy con el mío. [Se aparta la solapa de su chaqueta y me enseña una chapa que dice en español: No a la guerra.] Si, mi último disco de jazz habla precisamente de la guerra. Estamos ante una guerra inmoral. Se ha vendido como un intento de restaurar una democracia pero no es cierto. Se ha castigado a un pueblo durante años y es muy probable que se siga haciendo durante el futuro. Es una guerra política que hará más daño que todo el imperio del mal que se intenta destronar con la invasión.

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