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BIOGRAFÍA

Cuando Beat, el segundo disco de Bowery Electric se editó en la primavera de 1997, Melody Maker comentó "esto es rock que realmente suena innovador, hip hop sin ego, abierto y expuesto al ambiente, y que suena jodidamente bien". Nme lo describió como "estirando los dedos del rock y haciéndolos llegar hasta el umbral del próximo milenio." The Wire lo denominó como "un disco de cabecera".

Después de casi dos años de grabación su nuevo disco Lushlife lleva esas características un poco más lejos. Un trabajo meticuloso sobre el actual estado del arte desde la perspectiva de Bowery Electric, desde un estudio lleno de ordenadores y de aparatos electrónicos en el corazón de Brooklyn, un estudio que les da la posibilidad de observar visualmente las formas de las ondas, y que abren nuevos caminos para la composición y los arreglos.

Como en Beat, el elemento cohesivo es el hip hop, a través del filtro de Bowery Electric. Los ritmos son ágiles, inquietos, profundos, y las líneas están completamente desdibujadas entre los samples y los instrumentos reales. Las experiencias urbanas de América están aquí, digeridas, abstraídas como en Rakim’s paid in full album de Eric B, o por ejemplo, en New York state of mind de nass.

Lushlife está repleto de sonidos atomizados, y cada uno abre una nueva perspectiva en la mezcla, concentrando en sí mismos un pedazo de historia y espacio, evocando el zumbido distante de la ciudad que bullía debajo del estudio. Por todas partes se levantan brillantes arreglos de cuerda como edificios, que exhalan una melancolía con el sentimiento soul que desprendían los emotivos tabajos de Mancini, Gaye y Mayfield, o incluso las inquientantes piezas que david shire componía para bandas sonoras, como "All the president’s men" o "The taking of pelham 123" scores of David Shire ("all the presidents men", "The taking of pelham 123").

El single Freedom Fighter es un ejemplo perfecto, aumentando de intensidad a partir de la delicadeza de una guitarra que recuerda a Nick Drake mediante capas de violines y cellos que despiden una especie de disperso ruido blanco e interferencias de radio al sonar, mientras el canto de sirenas y el sonido de las protestas callejeras encuentran un hueco en la densa profundidad ambiental. Todos y cada uno de los temas de lushlife poseen placeres tan frágiles y ocultos como éstos.

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