PUBLICIDAD

BIOGRAFÍA

Hablar de Kuki Cristina es hablar de mente abierta en cuanto a la música. Sus comienzos se remontan a la década pasada cuando sus sets podían disfrutarse en raves en las que comenzó a relacionarse con estilos entonces vanguardistas y minoritarios como el breakbeat. Dio el salto a las cabinas de clubes con la formación Rewind the Disco allá por 2006 en la que fue forjando su personalidad para continuar después en solitario. Su residencia en varias sala de Murcia, su ciudad natal, le dieron mucho bagaje como artista, coqueteando con estilos a priori irreconciables pero que ella fusiona con naturalidad; electro, indietrónica, deep y techno melódico caracterizan sus sesiones.

Desde 2014 y durante algo más de dos años,  se convierte en un tercio de la formación Women Beat, a la que contribuyó con su marca personal.

Es ya en 2015 cuando se centra en su residencia en una de las salas más importantes de nuestro país, Metro Dance Club. Dada su versatilidad en cabina, pasea sus sets por todas las salas del club defendiendo los diferentes estilos de la electrónica que caracteriza cada uno de estos espacios; es una dj todo-terreno, abre las citas y las cierra como nadie.  Formar parte de este equipo le ha permitido crecer como artista y ahora su papel no sólo se ciñe a poner la banda sonora sino que desde 2017 pasa a formar parte del equipo de gerencia del chalet más conocido del levante.

Su actitud elegante en cabina suele ser un recorrido por diversos estilos de la electrónica aunque con las ideas claras. Para ella no vale todo, tiene un estilo sensiblemente reconocible pero no duda en combinar de forma natural sonidos de diferentes estilos para obtener como resultado sesiones que exploran, sorprenden y sobre todo, se bailan.

Kuki Cristina hace que la pista sea la protagonista.

Texto de MetroDanceClub

REDES SOCIALES

Facebook mixcloud
PUBLICIDAD

Comentarios

PUBLICIDAD

BUSCA OTRO ARTISTA

Por nombre

Por País

APÚNTATE A NUESTRO E-FLYER SEMANAL

Tienes que indicar una dirección de correo electrónico.

La dirección de correo electrónico no es correcta.