PUBLICIDAD

BIOGRAFÍA

La fascinante intrahistoria de la mejor electrónica de club en España va relacionada de forma inexorable, natural y necesaria a Jose Carlos Gayo aka D’ Wachman. Ahondar en las andanzas de este DJ y productor madrileño –y testigo impertinente de todo lo sucedido en las lides de la electrónica underground patria desde su génesis- es indispensable para entender el devenir de la música hecha con máquinas, en sus más vibrantes y bailables estilos, sobre todo en lo que afecta al techno y aledaños. Su veterana y expansiva carrera –tuvo su origen allá a finales de los 80- lo ha llevado a ser un artista habitualmente reclamado por los principales clubs y festivales del país donde siempre ha acudido acompañado de sus vinilos, su impoluta técnica y un amplísimo, groove, potente, selecto y sorprendente bagaje musical que recoge más de 25 años de historia del género musical al que ha entregado sus madrugadas, pero también mañanas y tardes. D’ Wachman fue uno de los primeros DJs, con discurso propio, capaz de dignificar el techno en el circo de Ibiza; a través de Atlas ha conseguido ubicar al techno madrileño por primera vez en los charts de los tops mundiales y cerró el Sónar del 2002 pinchando ante Jeff Mills, Richie Hawtin, Carl Cox y otras 30.000 almas.

Su extensísimo conocimiento del medio electrónico, tanto artístico como técnico, lo sitúa desde hace más de dos décadas entre esos maestros del género, siempre en constante reinvención, que van evolucionando hacia esas estancias inéditas y desconocidas desde las que jamás mira hacia atrás con ira. No en vano se ha dicho de él que su música es cuerpo y alma a la vez. Pinchar para llegar a los corazones desde la cabeza, ésta es una de las máximas de este humano observador de lo sónico. Su apuesta global –del techno al house, pasando por el tech-house y bebiendo del trance, del electro, del acid, de la IDM, el deep, etc.- busca siempre la empatía desde lo difícil y poco amable por desconocido y arriesgado. Se mueve con destreza y dominio en ese frágil, pero fascinante punto, en el que lo oldschool impregna de emotividad y fundamento a lo más avant y viceversa. Como DJ puede sonar físico y hasta anabólico, pero también sabe pinzar las fibras más sensibles desde su amplísima visión poliédrica del asunto electrónico oriundo y foráneo. Como mixer y productor D’ Wachman sigue, día a día, perfeccionando una realidad incuestionable, creciendo y mejorando beat a beat, tema a tema. Como víctima de su propia exigencia sabe que su máximo esplendor está por llegar.

Atlas –sello que fundó a finales de los 90, que ha publicado hasta el momento 18 referencias y que es mejor sello madrileño de techno –principalmente volcado con el producto nacional tech- y un fijo entre los más interesantes de Europa- ahora recupera toda su potencia, fuerza y esplendor gracias a unos valores intrínsecos, sonoro y vitales, rescatados y basados en el deseo de expresarse musicalmente a través de la autogestión en cuanto a su producción y distribución. Estar en los charts y sesiones de los mejores DJS del planeta es su modesto objetivo. Ahora y siempre en Atlas no hay patrón ni padrinos, solo electrónica de calidad.
En fin, estamos sin duda ante un personaje único, hecho a sí mismo, que aprovecha su feliz estado de gracia –léase serena madurez- para adoptar las decisiones correctas, reinventarse y apostarlo todo con pasión planificada y coraje organizado a lo que más ama -la música electrónica- para disfrutarla de forma plena, completa y maravillosa. Su auténtica fuerza emana ahora, cuando todo es más difícil, todo viene menos de cara e incluso todo puede parecer perdido. Se nos ha hecho de noche, sí… es la hora de D’ Wachman.

REDES SOCIALES

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

BUSCA OTRO ARTISTA

Por nombre

Por País

APÚNTATE A NUESTRO E-FLYER SEMANAL

Tienes que indicar una dirección de correo electrónico.

La dirección de correo electrónico no es correcta.