Faithless, quiénes se han ganado a pico y pala el calificativo de clásicos del sonido baile actual, han regresado con fuerza al candelero de la escena electrónica menos retraída. Nueva llamada a los miles de fieles de esta mini-banda a modo de largo cuyo título no asusta, sino que incita:
The Dance. En palabras del mismo
Maxi Jazz (Maxwell Frazer), quien por supuesto sigue al frente de este proyecto:
"Se trata de estar decididos a pasar un buen rato sin importar nada. Tienes que tener tu tiempo para la fiesta, y no que la fiesta tenga un tiempo para ti".
Desmembramos uno de los primeros singles del mismo,
Sun to Me, el cual ya se estuvo diseminando a través de la red y gratis- meses atrás. No en vano este regreso se vende casi exclusivamente en formato digital con algunas excepciones físicas en tiendas de Inglaterra. Curioso que ahora salga a la venta con remezclas creadas entonces y otras tantas nuevas. Recalcar que el original suena a Faithless en estado puro: fusión de house trancero, momentos melodramáticos de alza-manos y todo regado con esa voz oscura herencia del mejor trip-hop (óigase
Tricky) del inimitable MJ.
Esta fórmula se amplifica por tres en manos de
Alex M.O.R.P.H, quien retuerce el tema y lo carga de ademanes sintetizados y pistas melódicas excedidas. Por no meter el dedo en la llaga con el subidón imposible. Prácticamente todo lo contrario es lo que hace
Jerome Isma-Ae. A excepción del oportuno parón donde sí que se desvive un poco, único momento este donde el original es reconocible, lo demás es un arranque de tech-house desnudo algo percusivo y poco más. Similar designio el de
MYNC, es decir: Mark Brown, Nick Correlli y Richard Searle. Amago de timbales y sonido tech-house aunque en esta ocasión mejor finiquitado en cuanto a dinamismo y construcción.
Sin embargo es
Mark Knight el que se lleva el gato al agua sintiendo el groove. Su remix destaca sobre el resto, matemático y seguro de bailar. Se agradece -encimaque además de la inapelable melodía, se haya acordado más que ninguno de la rocosa voz de Maxi. En este EP, además de las obviadas versiones original y dub, encontramos un último regalito que a nadie ya coge por sorpresa, remix del últimamente omnipresente en estos campos del reversioneo,
Gui Boratto. Poca sorpresa, se lleva el original a su terreno más minimal, eléctrico
Eso sí, disfraza la melodía abandonándola a un segundo campo.
Faithless, más digitales que nunca, pero igual de bailables que siempre.