Pongo la mano en el fuego al asegurar que la mayoría de todos vosotros ya sabíais de la salida del álbum debut de
Patrick Zigon el pasado mes de octubre. El productor alemán se estrenó por fin –mira que llevaba años editando singles y demás- a lo grande gracias a
The Alpha State. Interesante trabajo lleno de house, deep y dub electrónico. Tras el gran lanzamiento las secuelas a modo de remixes. Este que nos ocupa hoy es el segundo capítulo y sigue a la zaga del original. Poco o casi nada de techno.
La lata de las remezclas la abre nada menos que
Pascal Feos y
Frank Leicher. Ambos deciden olvidarse de cualquier resquicio melódico del original de
Momento Mágico. Lo abandonan a una suerte exenta de harmonías y sintes, volcándolo todo sobre un lecho de rítmica tribal, la dosis justa de techno y un sugerente argumento de voces. Las mismas rollete dub que interpreta
Caramelo Criminal, pero mucho más sombrías. Rápidamente nos adentramos en esa onda genuinamente deep que antes comentaba con el remix que
Himan ejecuta con
Black Out. Es uno de esos cortes que podríamos catalogar de exquisito viaje house cercano al sonido Detroit menos humeante o industrial. Buenos bajos y atmosferas lúcidas.
Paleta esencialmente deep también en los siguientes remixes: Stranger’s Paradise (por Francesco Bonora) tirando hacia lo Baleárico, Orange Time (por Alessandro Crimi) mucho más minimalista y resultón en cuanto a texturas dub y la voz volátil de Cassis. Y cierra esta temática Nevesta (por el griego Fog) con un gratificante toque jazzie de piano y unos bajos bien concretados. La puntilla final la aportaría Muk.ti quien reconvierte el cantadito original playero y vacilón de Maerchenland en algo más rebuscado y experimental. Beats futuristas de 2step y un juego provocador de líneas de sintes y bajos. Buena salida de tono la del mexicano.