Liebing es un clásico de la cera, mas dura, mas gorda o mas fina, mas techno o mas minimal, pero lo suyo es la cera. Lo que hace últimamente me suele convencer, por varias razones, suena tremendo, tiene cuatro cositas muy bien puestas y además funciona en pista muy bien. Las tres últimas referencias propias que ha editado en su sello
CLR, son muy familiares entre sí, bombos crudos y pegones, secuencias cortas y enganchantes, líneas de bajo subsónicas y cambios de estructura salvajes. En este nuevo
Turbular Bells no descubre nada pero matiene su excelente forma como rompepistas. Es en la cara b, con el tema
Turbular Chord es cuando se adentra en terrenos menos típicos en él, añadiendo acordes y algo de musicalidad a su tradicional discurso. Sin duda este corte es mi favorito. Disco directo al grano construido con gran profesionalidad, solo apto para los más duros del corral.