Justo ahora que empezamos a agarrar el paraguas y ver como las tardes de luz se acortan nos llega
Luciano dedicando nuevo disco al Astro Rey.
Tribute to the Sun es sin duda su retrato electrónico más maduro y racial hasta la fecha. Un trabajo plegado de chapuzones étnicos del África negra, voces supuestamente angelicales, arreglos percusivos imposibles y mucha melodía orgánica. Buen rollismo y vitalidad por los cuatro costados. El sonido de
Tribute to the Sun si engancha es por lo especial que llega a ser, eso si, no busquemos boom pisteros.
Es sabido que Luciano siempre insufla en su música algo más que house minimalista. Quizás por su origen chileno sería más evidente augurar su regusto por la musicalidad más templada. Obviando batucadas o trituradoras tribales Luciano sigue apostando por la sensualidad y el lado más humano de las máquinas con las que produce. Casi siempre acompañadas de algunos instrumentos ancestrales y/o voces de lo más genuinas.
Tribute to the Sun está tan cargado de todo esto que rebosa. Extrañamente flexible en ocasiones, tanto que cuesta imaginarse que se trata de él, pareciendo más un adelanto de
Mory Kanté (
Afrika Sweat) o de cualquier orquestra afro caribeña que se reinventa en tiempos modernos (
Sun, Day & Night). Floridas también sus piezas donde un corro de niños palmean y juegan con las voces sin cesar (
Los Niños de Fuera) o
Celestial, claro house music a ráfagas. Lo que a priori prometía algo monótono, acaba rompiendo en unos coros paradisíacos. Tanto le gusta a Lucien Nicolet esto de alargar temas
Uff, al final te atrapan tanto que te haces el pis encima.
La electrónica tiene su generoso hueco como no. Destacamos
Conspirer por su cuidada melodía analógica. Simplona pero eficiente. La expresión eléctrica de
Fran Left Home, sin duda nuestro corte favorito. Y aunque aburrido no más
Oenologue, por atreverse con algo más technoide y acidete entre tanto solarium cultural. En resumen, un disco que necesitará de varias escuchas para digerirse del todo. Muchas emociones pero poco espectáculo para una noche de club. Todo es alegre pero contenido. A excepción de la portada, que nos deja ciegos.