Dentro de la nueva y variopinta política de fichajes de BPitch entra esta banda, cuyos componentes,
Piero y
Georgia, se mudaron desde el sur de Italia a Florencia para iniciar una carrera de esas que se dicen multidisciplinares. Vamos, que tocan muchos palos, entre ellos el de la video animación, el de música para proyecciones y pasarelas, hasta llegar a concretar estos proyectos en canciones, las cuales fueron presentadas a
Ellen Allien en su momento y esta vio la rentabilidad (artística y monetaria) del asunto. Y es que, empezando por ese look medio futurista medio
Lady Gaga que se traen, la cosa no pinta demasiado bien, pero uno se pone a escuchar los temas y se da de bruces con unos
Ladytron menos rockeros pero con facilidad para lograr sacar melodías interesantes y sintéticas.
Empiezan flojito, con un
Ice Lips que sirve de introducción para el disco, por que después lo bueno empieza a llegar con
Don´t Cross, donde meten en la saca un poco de pop, otro de electro y leve toque techno, bien mezclado con una melodía sencilla a dos voces que les queda la mar de resultona. Con
Cruise Control se ponen algo más modernos, experimentales y cercanos a unos
Moderat sin tantos graves o unos
Telefon Tel Aviv más simplones, pero con esa melancolía con garra que tanto nos gusta de los alemanes y esa sensibilidad tan oscura de los estadounidenses. Siguen con
Hide Me y poco a poco la cosa se va animando, un tema más rápido y más electro que funciona sin llegar a pisar a fondo. Ya solo les queda ir subiendo un poco de tempo en
Even If y
Underwater para que la cosa vaya enganchando un poco más sin perder un ápice de calidad. Llegan a
No Train No Plane y
Our Shapes ya se van gustando más, tirando más hacia el techno-pop y dejando entrever una jugada parecida a la de
The XX cada vez que tiran de guitarra y dejando caer un par de singles de seguido. Cierran con
White March, que con sus ocho minutos es el tema más largo del disco y es donde se ponen a planear un poco más, a prepararse para relajarse de nuevo - con un tema de desarrollo aparentemente simple pero adictivo - y que nosotros nos quedemos con las ganas darle al play de nuevo en cuanto el disco se agote.