Vuelve un año más. Y ya van 15. Después de tres lustros ya se puede proclamar a los cuatro vientos que el verano en Barcelona no empieza hasta que no lo dice el Sónar. El festival volverá a congregar en la semana de exámenes de junio a los clubbers de la galaxia techno sin (demasiadas) obligaciones académicas o laborales. Da lo mismo que el festival se haya abierto a nuevas sonoridades que parecía abolidas de sus anteriores carteles como el disco o el techno de Detroit, la gente vuelve siempre al lugar del crimen. Los nativos barceloneses volverán a sentirse como si vivieran todo el año en un pueblo de veraneo, recibiendo en sus pequeñas pero austeras y acogedoras casas a esa gente con la que durante el resto del año sólo tiene contacto por mail o cualquier otro artilugio p2p. A continuación te mostramos todo lo que te queda por hacer, menos dormir, en este gran parque de atracciones en el que se convierte Barcelona y alrededores.