DESCARGAR / DOWNLOAD MP3 DESCARGAR / DOWNLOAD ITUNES

CS Podcast 245: WLDV

Publicado el 08.02.2017

Esta semana con nuestra serie de podcasts nos vamos al País Vasco. En Vizcaya reside nuestro protagonista de hoy, que por sus múltiples proyectos demuestra que no se cierra a un sólo estilo músical. Por un lado es Nathan Church, y ahora único miembro del proyecto WLDV dedicado al italo disco y la synth music. Por otro es uno de los fundadores del sello de techno y música experimental Eclectic Reactions. Pero es que también nos confiesa haber tocado en bandas de metal extremo durante 15 años y que además tiene influencias del punk y del rock por parte de su familia. En nuestra serie de podcast aparece como WLDV con un set de dos horas en las que intentan mostrarnos las influencias más notables de este proyecto con el que lleva por delante la gestión del Vocoder Club (que tiene lugar una vez al mes en la sala Stereorocks de Bilbao) y ha publicado en sellos como Giallo Disco.

¿Cómo empezó tu pasión por la electrónica?

Aunque por parte de familia tengo influencias punk/rock y he tocado en bandas de metal extremo durante unos 15 años, siempre he sido muy abierto de mente para la música. Cuando cumplí nueve años meregalaron el vinilo del Máquina Total nada más salir. Aún lo conservo desde entonces. Todos esos temazos con esos sonidos agresivos a la par que melódicos me dejaron enganchado. Además de eso, en el colegio, un compañero de clase que veraneaba en Levante siempre traía cintas de las discotecas de la Ruta y rulaban por toda la clase, así que la música electrónica me dejó marcado para siempre. Con el tiempo he ido descubriendo que hay una línea muy delgada que separa al Metal de algunas vertientes de la electrónica.

¿Cómo surgió el proyecto WLDV? ¿Por qué ese nombre?

Hace unos cinco años coincidí en el entorno laboral con Fari (aka Pol Etxebe) de Vinylarium. Me descubrió y redescubrió mucha música que hizo que cogiera ese gusanillo de nuevas cosas. Su carisma einfluencia tuvieron gran parte de culpa en todo esto. Después, compartiendo piso con el que hasta hace poco era mi compañero de fatigas, surgió la ocasión de comprar una controladora Hercules (sí, empezamos con eso, la llamamos “La Máquina del Ritmo”) y comenzamos a poner música en fiestas de colegas. ItaloDisco, Disco, EuroDance, EBM... La cosa funcionaba y fue a más. Comprábamos discos en mercadillos, empezaron a salir pinchadas...y así hasta hoy. Lo que empezó como una “broma” se convirtió en algo serio con el tiempo. El nombre surgió en un bombardeo de ideas. Probablemente estaríamos escuchando Dolce Vita de Ryan Paris -tema que nos gustaba mucho- una cosa llevo a la otra y así se quedó: We Love Dolce Vita. Con el tiempo pasamos a usar sólo el acrónimo WLDV, que visualmente queda mejor y además es más corto.

¿Por qué os separasteis?

Fue algo natural. No estábamos evolucionando de una manera simultánea. Tengo un background musical bastante amplio como músico y como técnico de sonido, ya tenía el estudio montado y empecé a producir temas, compraba mucha música, novedades... Estaba más al día, así que básicamente ha sido algo lógico y de mutuo acuerdo. Vamos, sin ningún mal rollo.

Tienes una referencia publicada en Giallo Disco y alguna otra más en camino. ¿como fue la toma de contacto con el sello?

Tenía unos cuantos temas compuestos influenciados por el cine de terror, Carpenter, Goblin y cosas por el estilo. Ya había editado en digital otro EP, así que andaba intentando mover los temas nuevos. Triames, un buen amigo, había conocido a Maiovvi unos meses antesen un evento y me dijo que le enviase los temas, que él se los haría llegar. Y así fue. Le gustaron y de ahí surgió una buena amistad, además de esa edición y otra que saldrá en los próximos meses.

En un par de semanas tienes showcase del sello en Vocoder Club, explícanos un poco por qué empezasteis con el club y cuáles son las pretensiones con las que programáis. ¿Alguna anécdota curiosa oalguna noche memorable?

La oportunidad de empezar con el club fue un poco coincidir en el momento y lugar adecuado en 2014. Para entonces nuestras sesiones le gustaban mucho a la gente, así que por cosas de la vida llegamos a hablar con la sala, hicimos una sesión allí que funcionó bien y todo vino rodado. Empezamos con artistas locales y poco a poco fue expandiéndose hasta lo que es ahora con artistas nacionales e internacionales cada mes. Ahora mismo la única pretensión es intentar ofrecer algo diferente, siguiendo una línea bastante definida y traer artistas que de otro modo probablemente no vendrían por aquí. Anécdotas hay muchas, casi cada Vocoder. Quizá una de las más extrañas fue una noche que había un africano bailando con mucho flow durante toda la sesión y que en un momento dado se subió a la cabina a pedir una canción de Celine Dion (!!!). O la cara que puso
David Vunk cuando se enteró que lo que estaba comiéndose no eran unos calamares sino callos. Y aunque ha habido muchas sesiones y directos de un nivelazo de aúpa, una de las noches más memorables probablemente sea la apertura de la tercera temporada con Robotnick con un llenazo absoluto y un calor infernal que fue una maravilla musicalmente. De todos modos, con lo que más se queda uno es con toda la gente maravillosa de aquí y de allí que ha pasado y el haber tenido la oportunidad de compartir tragos, cenas y conversaciones con artistas a los que admiras con trayectorias como la del mismo Robotnick, Fred Ventura, Legowelt, The Hacker... E incluso forjar buenas amistades con algunos de ellos.

Además de WLDV y Vocoder, tienes también otra vertiente como Sunrea con que has fundado un sello llamado Eclectic Reactions.

Es una vertiente más techno y electro, más oscura. Últimamente la tengo algo olvidada por cuestiones de tiempo. Ya había hecho cosas antes de WLDV aunque cada vez van estando más cercanas en cuestión de estilo. El sello lo fundé junto a Radithor, un buen amigo de hace muchísimos años, con quien comparto la pasión por la música en general. Vimos que por la zona no había ningún sello que cubriese unos ámbitos más experimentales, arte sonoro, ambient... Y decidimos empezar con él para editar ese tipo de cosas, sin cerrarnos y olvidar tampoco la vertiente pistera de la electrónica. Hasta ahora hemos publicado más de diez ediciones en formato digital y cassette y próximamente vendrán otras cinco cintas y algunas ediciones digitales, aparte de estar trabajando ya en las ediciones en vinilo. Para decidir las referencias inicialmente queríamos dar visibilidad a artistas locales y nacionales, pero según han ido llegando propuestas o hemos ido conociendo artistas hemos ido editando cosas con proyección internacional.

¿Y de Neobot, que nos puedes decir de ese proyecto junto a Radithor?

Es un proyecto enfocado a la música experimental, industrial y techno que últimamente tenemos un poco parado por falta de tiempo. Entre WLDV, el club y el sello (y el trabajo, claro) apenas queda margen y me absorben casi en totalmente. Hemos hecho algunos directos y tenemos unas cuantas cosas grabadas que en algún momento comenzaremos a mover. Hasta ahora lo único que hemos sacado ha sido dentro de los recopilatorios de ER y en digital desde nuestro Bandcamp, pero esperamos que en el futuro podamos dedicarle algo más de tiempo.

¿Qué planes tienes para el futuro inmediato en todos estos proyectos?

Estoy trabajando como un cabrón preparando el directo de WLDV, que estrenaré el próximo Vocoder del 17 de febrero aunque hay alguna otra fecha más atada, y seguiré componiendo temas y enviando a diferentes sellos. Durante este año se editarán varios EPs en diferentes discográficas -entre ellos el de Giallo Disco-. Aparte, seguir pinchando todo lo posible aquí y fuera de España si es posible.

Tengo la sensación de que hay un grupo de gente intentando hacer cosas que se salen un poco de los circuitos más comerciales y que apuestan por traer a gente menos 'obvia' como es el caso de los que programáis en Stereorocks o en el Dabadaba de San Sebastian. ¿Cómo ves tu la situación actual de la electrónica en el País Vasco?

Hay ganas de club, de hacer cosas. Bajo mi punto de vista hay mucho talento y muy buen nivel artístico y musical en casi todas lasvertientes de la música electrónica. Aunque hay veces que tengo la sensación de que no hay público suficiente para ciertas cosas si se salen de los circuitos habituales, los lugares de “moda”. La gente se ha vuelto muy cómoda -aquí me incluyo-. Normalmente, salvo excepciones, no hay continuidad en los proyectos, en los que los hosteleros quieren dinero rápido y fácil, así que el que arriesga un poco consigue finalmente hacer algo realmente interesante y reseñable. Nada nuevo y que no pase en otro lugares, vamos.
En este sentido me siento afortunado por haber tenido la suerte de que hayan confiado el proyecto de Vocoder. De todas formas sí es verdad que ahora mismo hay una oferta de electrónica envidiable, que si nos lo hubiesen dicho hace unos años habríamos pensado que estaban locos y que no iba a haber nada así aquí nunca. Esperemos que dure...

¿Cómo has encarado el podcast?

Básicamente he intentado mostrar una selección de mi colección de discos, las influencias más notables de WLDV dentro de los estilos que más me influyen que son el Italo Disco con algunos de sus clásicos, los sonidos sintéticos y bailables de los 70/80 junto a cosas mas actuales como el Horror Disco, el nuevo Italo/SpaceDisco, los sonidos de la Haya o incluso el New Beat, EBM, Techno antiguo y el Acid House. Espero que la gente disfrute las casi dos horas de música que he recopilado, que podrá estar mejor o peor mezclada pero que he hecho con todo el cariño.

Más información:

WLDV: Facebook

Comparte:


Comentarios

Últimos Podcasts


COMUNIDAD

APÚNTATE A NUESTRO E-FLYER SEMANAL

Tienes que indicar una dirección de correo electrónico.

La dirección de correo electrónico no es correcta.

SÍGUENOS EN LAS REDES SOCIALES