Obscur no trata de ser atraído por los extremos, sino más bien por el impulso de refinar siluetas clásicas y buscar una nueva perfección, una nueva interpretación de conceptos ya conocidos. Obscur es un lenguaje para el creador, un lenguaje destinado a expresar una cierta visión del mundo y una reacción. Una reacción a la impureza y la incoherencia que nos rodea.