
![]() David Holmes ![]() David Holmes & The Free Association |
David
Holmes & The Free Association -live- en la Sala Apolo
(Barcelona)
Me
preguntaba el otro día el veterano Dj barcelonés
Chito de Melero por una de las disyuntivas musicales que más
preocupaba a los melómanos en los años ochenta:
“¿A ti te va más el blanco o el negro?”.
Parece ser que hace años era común esa cuestión
cromática para delimitar si la música amada
por tu interlocutor tenía corazón blanco o negro,
pero con el paso del tiempo parece que esa pregunta ha perdido
vigencia entre los clubbers más jóvenes. Tal
vez porque a poco de empezar el segundo trimestre de 2003
la (buena) música de hoy en día se mueve por
unos parámetros en los que la pureza de sangre no existe
y en los que gente con el talento de David Holmes destaca
por encima de una media que se obceca en el maniqueísmo
estilístico. El de Belfast es el paradigma perfecto
de hombre blanco con corazón negro. Es el menor de
nueve hermanos y se puede decir que, musicalmente hablando,
nació blanco blanquísimo: de más joven
flirteó con el punk para más tarde hacerse mod.
Sus dotes musicales le han permitido un currículo tan
amplio como variopinto. En su envidiado C.V. aparece una empresa
que por entonces daba sus primeros coletazos, Warp (“Johny
Favourite”, 1994), sello con el que a punto estuvo de
cerrar un contrato para formar parte de The Sabres of Paradise
que al final no se firmó porque a última hora
decidió fichar por Go! Discs. Fue aquí donde
concretó su amor por las bandas sonoras con “This
Films Crap Let's Slash The Seats” (1995) y de ahí
a triunfar en Hollywood con Soderbergh y la Warner –“Ocean’s
eleven”, (2002)-. Ahora el chico tiene dinero a montones
pero rompe con el tópico de niño pijo amante
del hype de degustación rápida para invertir
el dinero en cuestiones tan humanitarias como reclutar una
banda remake de “La parada de los monstruos”:
The Free Association. Un invento con ahorta abiertamente soulful
–energía, ganas de vivir libremente...- que musicalmente
podría definirse como todo –funky, soul, hip
(and trip) hop, rock...- y como nada a la vez –la obra
de Holmes supura eclecticismo bien entendido por los cuatro
costados-. 30 marzo 2003
Sobre las tablas el segundo artista más famoso de Belfast –el león es Van Morrison- se pertrecha en un segundo plano en el que, además de “molar” mucho con su chaqueta tejana impecablemente abrochada y sus gafas de sol (The Man comes back!), se maneja con el turntable para ceder el protagonismo a las voces del rastafari Sean Reveron (viene de The Beta Band pero yo me lo imaginaba fumando crack en las calles descritas por Holmes en “Let’s get killed” del 97) y Petra Jean Phillipson. La fémina se desmarca del tono Morcheeba -abundante en la mayoría de voces femeninas que adornan esos grupos post-Bristol- con una voz negra alucinante que no dudó en mostrarse como una auténtica riot girl cuando guitarra en mano se enfrentó al que sería el primer tema del corto bis. En un momento en el que los directos en clave electrónica están haciendo furor en la ciudad –muchos de ellos chuscos y sin aliciente alguno- el live de la banda de Holmes es una lección de cómo divertir al público sin caer en tópicos. O mejor dicho, los revitaliza amasando una mezcla en la que destaca la voz de un Sean Reveron que volvió locos a los fotógrafos con unos aspavientos propios del vudú haitiano. Sobre unas genuinas zapatilla Nike del 82, el Mc del grupo descorchó un flow que fue ganando enteros a medida que el show perfeccionaba un sonido demasiado cargado de graves en sus inicios. Reveron inició el recital con esa declaración de principios que es “Free Ass O-C-8”. A partir de aquí, el de la camiseta de Jordan y la del vestido sixteen a rayas se turnaron al micro para desgranar la docena de temas que completaron los 75 minutos que duró el concierto. Parapetando a los dos cantantes se desenvolvieron en un plano medio el guitarra Steve Hilton y un bajo potente, más que funk, que no cejó de golpearnos el vientre. Por no hablar del teclista que ataviado con gorra miltar y chaqueta de camuflaje lució un corpachón que parecía haber acabado con las existencias del famoso Frankfurt de “al lado del Apolo”. Viendo a toda esa tropa en el escenario a uno le daban ganas de echarse a correr y entrar de un salto en el autocar aparcado en la puerta del local para ver mundo con una banda que da para rodar ya mismo una “road movie”. Pero correr tanto como ellos es casi imposible ya que abandonaron a toda prisa el escenario cuando no se había llegado a la media noche. Muy probablemente todos se habían montado ya en el autocar cuando la gente de pie, sin moverse, pedía algo más, que no llegó nunca. Lástima. De todos modos, David Holmes volverá a Barcelona en diez días para pinchar en el aniversario del Nitsa. Veremos si es capaz de hipnotizarnos con esos rarezas soul que adornan el maravilloso mix “Come Get It, I Got It” (13 Amp, 2002). Ha puesto como única condición que se lo lleven a ver el Barça-Depor. Bendito fútbol. Track list del concierto de David Holmes & TFA en Barcelona
(cortesía Ginés Alarcón) por David Puente (Clubbingspain.com) |