Crónica: Dekmantel 2017

Escrito por Raúl Linares | Fotos de Bart Hemskeerk y Niels Cornelis Meijer | Publicado el 09.08.2017



Año tras año el Dekmantel se va consolidando como uno de los mejores festivales de electrónica del panorama actual, tanto por la calidad de sus actuaciones como por la cantidad de DJs que uno puede disfrutar en un mismo fin de semana y en el mismo recinto. En cada edición los encargados de la programación rizan el rizo y se cascan unos carteles de tembleque de piernas y risa tonta, en los que podemos encontrar lo más granado y selecto del panorama, y encima de casi todos los estilos, pudiendo escuchar por todos los lados gemas en forma de sesiones disco, house, techno, electro, acid, EBM….Un parque de atracciones en toda regla para los aficionados a la música electrónica.

Este año, para no variar, el cartel ha sido de órdago, y las sensaciones y emociones vividas en el festival para conservar como oro en paño; aparte de eso que los viciosos de la música ansiamos: descubrir temas nuevos que añadir a nuestra colección, algo que ocurría en casi todo momento y en casi todos los escenarios. Todo esto unido al enclave del festival, que como en anteriores ediciones ha sido el Amsterdamse Bos, un precioso bosque en medio de Ámsterdam que alojó los cinco escenarios habituales (más la pequeña caseta de la Red Light Radio). Un planteamiento que te permite desplazarte de un sitio a otro sin perder demasiado tiempo y que, debido a la política de limitación de público, no está demasiado masificado (aunque este año se notó que había más público) y se deja disfrutar sin más contratiempos que la climatología y el cansancio tras tantas emociones y paseos.

Jueves 3 de agosto

Durante esta edición pudimos disfrutar de un par de conciertos previos al festival que sirvieron como aperitivo perfecto para lo que se nos venía encima. El primero de ellos fue en el Shelter, un nuevo club que se abrió hace relativamente poco al otro lado de la ciudad, con un fácil acceso en ferry desde la Central Station. Ahí pudimos disfrutar del intenso live de Nathan Fake, que venía a presentar su reciente Providence (Ninja Tune, 2017), en el que dio un leve giro a su sonido, sonando más crudo y experimental, algo que trasladó a su nuevo directo con soltura y clase. Acompañado tan solo de su portátil y unas visuales atractivas fue capaz de crear una atmósfera especial en este club, gracias también a la arquitectura y visuales de la propia sala, que ayudaron a meternos en faena en poco tiempo y comenzar el recorrido del festival con buen pie.

Tras él cogimos otro pequeño ferry y nos acercamos al Muziekgebouw aan ’t IJ, un edificio enorme y bastante chulo, con madera por todos los lados para dar una sensación de calidez y naturalidad y varios auditorios repartidos a través de toda esa mole. En el auditorio principal para conciertos Sam Sheperd aka Floating Points presentó un live en solitario en el que se alejó de su última encarnación como banda tirando hacia terrenos más post-rock para centrarse en la electrónica. Y vaya si lo hizo, ya que el live fue de lo más techno que le he escuchado nunca, jugando mucho con los ritmos y ambientes para hacernos flotar durante una hora y pico.

Viernes 4 de agosto

El festival propiamente dicho comenzaba el viernes y la gente andaba ya con ganas de disfrutarlo. Algo que se notó nada más acercarnos a la entrada y comprobar la alta asistencia de personal a primeras horas. Y no es para menos, ya que desde primera hora el cartel se presentaba bien calentito. A esa hora coincidían la joven promesa coreana Peggy Gou en el escenario principal, el productor danés Central en el Greenhouse, la DJ de electro y techno Dr. Rubenstein en el UFO y Nina Kraviz en el Selectors. Ahí es nada. Todo un señor arranque de festival que ya nos dejó durante todo el fin de semana como niños sueltos en una tienda de caramelos y sin dependiente a la vista.

Como era el inicio del festival y andábamos con fuerzas nos dedicamos a darle una escucha a cada uno de los sets, aunque dedicamos un poco más de tiempo a algunas sesiones, como la de Peggy Gou, a base de house, minimal y algo de disco, que se marcó el gran Ode To A Dream de Fantastic Man con esa genial mezcla de house, acid y rollo tribal; y también la sesión de Central, centrado en el house y deep house de calidad y dinamismo. Tras esto vuelta al escenario principal para disfrutar del live de Mathew Jonson , que se vino con buena parte de sus sintes y cajas de ritmos para ofrecernos un excelente directo bien cargado de techno cósmico y energético. Al mismo tiempo el norteamericano Byron The Aquarius repartía house de calidad y de todas las épocas en el Greenhouse, realizando un set ideal para esas horas.

Tras esto parada en el pequeño escenario Boiler Room para saludar a la cámara y ver un poco del set de los brasileños Selvagem, la pareja de DJs formada por Millos Kaiser y Trepanado que mostraron su clase con un set bien cargado de ambiente tropical mezclado con un EBM lento como el que destilan sus producciones, con temas como ese fantástico Laratong La Batho de Johnny Mokhali. Otro al que teníamos ganas de ver pinchar en directo era Mr. Mendel y nos quitamos esa espina en su set en la caseta de la emisora Red Light Radio, basado sobre todo en reedits y bizarradas mezcladas a la perfección y con mucha clase.

Entre medias de todas estas actuaciones pasamos un par de veces por el Selectors para ver el set de tres horas y media de Nina Kraviz , pero entre que al principio se le iban casi todas las mezclas por un plato que le estaba dando fallos y que estaba haciendo un poco lo que todo el mundo – tirar de disco y house – preferimos volver más tarde, cuando ya estaba con su rollo más EBM y techno y se la veía más suelta y centrada. Mientras tanto en el escenario principal el capo de FXHE Omar-S se marcó una buena sesión en vinilo prácticamente perfecta en cuanto a la técnica pero quizás algo dispersa, con demasiados bandazos entre tema y tema, enlazando techno, house y acid en pocos temas. Un poco antes del cierre nos acercamos a la carpa UFO para poder ver los últimos coletazos del live de Ø [Phase] , que al igual que sus producciones se caracteriza por un techno granítico y oscuro.

Todo eso nos llevó a coger un poco de aire en el escenario Greenhouse, donde Joey Anderson se dedicaba a mostrar al respetable su selección de house bizarro y experimental. Pero tampoco pudimos disfrutar mucho de su set porque las alarma saltó y nos tocó peregrinar de nuevo al escenario principal para comprobar cómo se coordinaban Job Jobse y Midland en su set B2B, en el que se dedicaron a explorar el techno a fuego lento y bien cargado de bajos que se le da tan bien producir a Midland, todo ello mezclado con finura, clase y precisión. Tras este set tocaba vuelta al Greenhouse para disfrutar de los últimos compases del live de Juju & Jordash, quienes estaban en ese momento desarrollando su última jam en la que techno, acid y sintes con toques jazzy convivían en harmonía. Tras ellos ocuparon su puesto nada más y nada menos que el maestro de Detroit Jeff Mills y el mítico Tony Allen, el batería, ex director de orquesta de Fela Kuti y uno de los creadores del afrobeat, y había interés para observar que es lo que harían estos dos genios juntos. Lo que ofrecieron fue un viaje de una hora en el que unieron el afro beat y mantras techno-cósmicos que tenían un rollo dub triposo que vino genial para relajar piernas y oídos.

Bicep mientras tanto ofrecían en el escenario principal un directo basado en su último disco, con paradas puntuales en éxitos propios como ese atemporal Just y Aura el single de su próximo disco que publicará Ninja Tune, que por lo que pudimos oír estará bien cargado de house, techno, electro e italo. Tras el live de la pareja de Belfast llegó el turno de uno de los padres del estilo minimal, el gran Robert Hood, que se acercó con su hybrid set, una suerte de live combinado con un DJ set al uso que sirvió como repaso de su carrera y como presentación de alguno de los nuevos temas su proyecto Floorplan. Mientras Young Marco llenaba de groove el Selectors, el mítico Joe Claussell hacía lo propio en el Greenhouse, con una sesión muy de su rollo a base de sus propios edits, repleta de buen rollo y energía a base de soulful house, destacando ese gran edit que se marcó del mítico Plastic Dreams de Jaydee.


Joe Claussell

Sábado 5 de agosto

Con una previsión del tiempo que anunciaba lluvias a eso de media tarde nos acercamos de nuevo al festival a (más o menos) primera hora para poder ver las sesiones de Marcel Dettmann, a base de temazos de EBM y techno pop (sonó hasta Depeche Mode) mezclados a la perfección en vinilo, y la del impredecible y genial San Proper, que si un día no anda muy fino con la selección o las mezclas, siempre te da pie a echar unas risas con el show que se marca en cabina, a base de poses, cuernos varios, miradas perdidas en el horizonte y caras de esquizo que siempre dan vidilla al asunto; además en esta ocasión se marcó una buena sesión en lo que vino a ser la dinámica del festival, bien repleta de disco, house y alguna que otra marcianada marca de la casa.

Después de una breve visita al Greenhouse para ver el live de Awanto 3, a base de una MPC y mucha improvisación, tocó vuelta al escenario principal para escuchar el DJ set de Red Axes, que para alegría y sorpresa de muchos se marcaron una de las mejores sesiones que se les ha visto, con toques arábigos, tiempos lentos y la oscuridad justa para esas horas. Inga Mauer andaba por el Selectors haciendo un poco lo mismo que Dettmann (EBM y techno lento) pero con un poco de menos gracia y más poses de cara a la galería, lo que nos llevó de nuevo al Greenhouse para ver qué es lo que iba a ofrecer Illum Sphere, y para nuestra sorpresa se marcó una sesión de house aderezada con un toque bass que vino genial para soportar el microclima tropical de este escenario.

En el escenario principal Tom Trago iniciaba su live a base de exitazos propios y ajenos como ese genial Brutal Romance que puso el escenario patas arriba, su (también temarral) Hidden Heart of Gold y algún temazo que no controlábamos hasta ese momento, entre ellos el Remote (Rework) de Anoraak. Aprovechando que en un rato comenzaba el set de Floating Points nos quedamos en el escenario, un set que estaba marcado por el disco antiguo y el house de Chicago más viejuno, en la línea de lo que se oyó mayoritariamente este año en el festival, con temas a destacar como ese gran Oasis de Aaron-Carl. Como ya andábamos algo saturados de tanta banda sonora de Vacaciones en el Mar optamos por un poco de Jameszoo en el Greenhouse, y la elección fue bastante acertada, ya que cambió un poco el chip de la música predominante y se decantó por una buena ración de dubstep, bass y electro, con clásicos de por medio como ese mítico Night de Benga & Coki.

Tras él cogió el relevo Dorian Concept con un live lastrado por problemas técnicos pero que tuvo momentazos cuando se puso a improvisar y mostró su maestría a los teclados y loopeadora. Joy Orbison & Jon K continuaron en el mismo escenario con un B2B que siguió un poco la dinámica de Jameszoo pero tirando algo más hacia el house, con grandes temas como Questions Comments de Theo Parrish & Marcellus Pittman o más rollo UK Garage como el genial y mítico Down On Me de Wookie. Después fuimos al escenario principal para ver a Jon Hopkins y tuvimos el acierto de ponernos bajo la carpa, y justo al rato comenzó a llover como si no hubiese mañana, haciendo que la gente se apelotonara huyendo del chaparrón. Mientras tanto Hopkins se marcó otra de las sesiones a destacar del festival, con temas de Daniel Avery y suyos propios (ese Open Eye Signal fue recibido con alabanzas y vítores). Poco antes de que terminase su set el cielo se despejó y ya todo volvió a la normalidad.

Arca comenzaba sobre esa hora su (bizarro) DJ set en el Greenhouse, a base de cumbias y rollo tropical aderezado con bailes sobre la tarima. Para ir cerrando ya el día pasamos un rato por el selectors para bailar un poco al son de un Vladimir Ivkovic que estaba animando al respetable a base de acid y techno de muchos quilates, para luego cerrar del todo el día con un Ben UFO que mostraba su maestría en las mezclas en el escenario principal, con un set rollo británico en el que sonó techno, acid y hasta dubstep.


Larry Heard

Domingo 6 de agosto

El domingo las fuerzas comenzaban a flaquear tras tres días de festival con sus correspondientes paseos en bicicleta desde el centro de Amsterdam hasta el Dekmantel, con lo que llegamos un poco tarde y nos comimos una espera para entrar de una media hora a pleno sol (apunte mental: llegar siempre antes de las tres de la tarde). Pero todo el cansancio desapareció con las sesiones de Motor City Drum Ensemble en un escenario selectors a reventar, a base de vinilos mezclados casi a la perfección, combinando estilos con facilidad y soltura; y la de Shanti Celeste - mucho más despejada de gente -que siguió la línea estilística del festival (disco y house) pero a base de buenas mezclas y de temazos, como el gran edit de Danny Krivit y Steve Travolta del Finally de Kings of Tomorrow que enlazó a la perfección con otro corte más deep como ese genial mix de Jon Cutler del Your Dream Is My Dream de Tortured Soul.

Tras ver un poco del comienzo de Palms Trax , que comenzó con un rollo deep house y luego volvió al habitual rollo disco/house, optamos por variar un poco el menú y dirigirnos a un casi vacío Selectors a ver a Bari$ K, escenario que poco a poco se fue animando gracias a una excelente selección que tiró mucho de rollo house tribal a fuego lento y sonidos exóticos, ideales para esas horas y esos momentos, logrando conquistar el corazón de los que estábamos ahí con ese gran Slippin' Into Darkness de Ponty Mython. En el Greenhouse Ultradyne comenzaba su live que no dejó a nadie indiferente y sin dejar de mover los pies. Techno y electro sabiamente mezclado por un Dennis Richardson oculto tras una máscara que vino de perlas para inyectar un poco de energía y mala baba a la tarde/noche. Al poco daba comienzo el set de Masters At Work, que sin ser una cagada como muchos pensábamos, tampoco fue la bomba. Se marcaron una buena tanda de clásicos del house perfectamente mezclados (con laptop, eso sí), pero a eso del cierre ya tiraron un poco más de tech-house del montón y la energía y las ganas decayeron bastante. Menos mal que al poco Larry Heard aka Mr. Fingers tomó el relevo y ofreció un precioso live en el que dio un repaso a toda su discografía con elegancia y mucha clase, marcándose unos geniales On My Way y Missing You que pusieron los pelos de punta.

En el escenario Greenhouse D.A.F. andaban haciendo un directo lastrado por la falta de gente y un sonido algo raro (para la calidad sobresaliente del resto de actuaciones), lo que hizo que nos fuésemos primero a ver el soberbio y cañero B2B entre Objekt y Call Super , para luego visitar el cierre de festival de Antal y Hunee , en el que, para variar, tiraron de mucho disco soleado. Pero a esas alturas el cuerpo nos pedía algo de chicha y, ya de paso, repetir la tradición de cerrar el festival en el escenario que más nos atrapó: el Selectors. Ahí seguían dando caña a base de techno elegante pero vitaminado Objekt y Call Super, que cerraron la sesión y el festival con el mítico Gypsy Woman de Crystal Waters y todo el mundo con los brazos en alto de la emoción y el goce. Lo que viene a ser un cierre perfecto para un festival de diez que nos volvió a dejar con un exquisito sabor de boca y con ganas de repetir al año que viene.


Más información:

Dekmantel: Web Oficial

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