Cuando el Sónar terminaba en una rave

Escrito por David Sánchez | Publicado el 09.01.2017

A finales del pasado mes de noviembre publicamos unos vídeos que habíamos visto en YouTube sobre las primeras fiestas que se organizaban a la salida del Sónar de noche, en los aledaños de dónde se celebraba el festival, primero junto al Polideportivo de la Mar Bella y luego en el pabellón Fira 2 de Montjuïc donde aún se sigue celebrando.

Entre los numerosos comentarios que recibimos sobre estos vídeos en Facebook aparecía uno de alguien que afirmaba ser uno de los que habían organizado esas primeras fiestas. La extraordinaria reacción de la gente nos movió a ponernos en contacto en él y a intentar averiguar quién estaba detrás de esos primeros eventos. El resultado de este contacto es este extenso y completo artículo que tienes a continuación. Sus protagonistas son Dj Gun-J y Soulblaster, dos jóvenes barceloneses que amaban la música electrónica, que disfrutaban de todos los eventos que podían en sus años de juventud y cuya pasión les llevó a comprarse unos platos e intentar ser djs profesionales.

La suya es también una historia que sirve de ejemplo de toda una generación de jóvenes que a mediados y finales de los 90 descubrían la música electrónica de baile y soñaban con pinchar delante de miles de personas (al igual que hacían algunos de los artistas que más respetaban en aquella época como Jeff Mills, Richie Hawtin o Laurent Garnier en festivales como Sónar), algo que también pasa ahora pero en una proporción muy superior.

Quizá lo que más se recuerde de la carrera como Djs de Gun-J y Soulblaster es que fueron los responsables de estas primeras fiestas que se organizaron al terminar la programación nocturna del Sónar. Una iniciativa que comenzó con una sorprendente anécdota que puedes leer más abajo y cuyo inesperado éxito sirvió para que repitieran en los siguientes años hasta que aquello se convirtió en algo llamado 'anti-sónar' y con el que ellos no tuvieron ya nada que ver ni comparten su filosofía.

Es de agradecer su predisposición a la hora de preparar este artículo. Ambos se han volcado respondiendo de forma extensa a nuestras preguntas, han rebuscado imágenes inéditas, han subido un par de vídeos inéditos a YouTube e incluso Soulblaster se ha vuelto a poner tras los platos para grabarnos un mix que recoja el espíritu musical de aquellas fiestas. La actitud de ambos, ya alejados de las cabinas y sin ninguna pretensión 'profesional' al respecto, dice mucho de la pasión con la que vivieron aquellos años y el gran recuerdo que guardan de esos momentos.









Dj Gun-J y Soulblaster… ¿quiénes sois? ¿desde cuándo os conocéis?

Soulblaster: Soy un barcelonés que durante un tiempo estuvo involucrado en la escena underground de Barcelona y al que siempre le gustaron los sonidos de la música dance, de club, electrónica o como os guste mas llamarla. Conocí a Gun-J a través de un amigo común que nos presentó. Esto sería en 1995-96. Por aquella época saliamos bastante los fines de semana y pronto comenzamos a coincidir a la hora de escoger dónde ir. Íbamos aquí y allí por la noche, básicamente de juerga. Más tarde unimos nuestras fuerzas en diferentes proyectos y aventuras, una de ellas la de los vídeos que habéis colgado.

Dj Gun-J: Vivíamos en el mismo barrio (lo seguimos haciendo practicamente, vivimos muy cerca) y teníamos algún amigo en común que nos puso en contacto. Un recuerdo bastante lejano ya, es de los primero días que nos conocimos. Fue precisamente en casa de este amigo, en la terraza tomando el sol. Yo le explicaba mi experiencia a Josep Maria (Dj Soulblaster), Jose para los colegas, de mi primera visita a un after que fue mítico en Barcelona, allá por el 1996-97. Se llamaba Big Nau y estaba en la calle Badajoz de PobleNou. Lo que se escuchaba en aquel garito, una nave industrial grande, era exclusivamente house pero había mucho ambiente. Me fascinó. Pensaba, algún día pincharé en un after para el público, y fue algo que finalmente hicimos bastantes veces....


¿Cómo empezó vuestra pasión por la electrónica?

Soulblaster: Yo recuerdo que siempre me interesó la música digamos de baile. Seguía los programas de radio que la ponían y aunque casi siempre lo que sonaba era lo que se consideraba “comercial” en seguida me pareció mas interesante la que tenía sonidos más extraños, oscuros o hipnóticos, por lo tanto cuando se comenzó a oir música house y acid-house etc... rápidamente me llamó la atención ese tipo de sonido.

Dj Gun-J: A mis 13 años me compré mi primer maxi: It's a Sin de Pet Shop Boys. Me interesaba la música disco y seguía bastante los mixes de Josep M. Castells y Toni Peret, me gustaban sus mezclas y cómo estaban ejecutadas (los samples, scratches, etc...). Descubrí pues el hip hop y el funk. Solo escuchaba música negra. Young MC, Too Short, Ice T, Ice Cube......lo hacía a todas horas.

Soulblaster: Con mis recursos, sólo el comprar discos o Cd’s ya era una utopía, además en casa no teníamos tocadiscos o lector de cd´s, así que la música en general era algo que nos llegaba tan sólo a través de canales comerciales y muy filtrada previamente. Por suerte teníamos en casa un radiocassete con el cual se podía grabar canciones de la radio así cada miembro de la familia aún podía hacerse una recopilación de temas más o menos a su gusto. En un golpe de suerte un día llegué a grabar las dos versiones del tema Promised Land, la de Joe Smooth y la del Style Council, de una sola tacada. Las puso una detrás de otra Jose Antonio Abellán un sábado por la mañana durante el programa Del 40 al 1. Grande!. Aparte de estas recopilaciones rudimentarias, vez en cuando se colaba en la discoteca del viernes tarde algún tema que, aunque comercial también, te llamaba extrañamente la atención por encima de otros, y en mi caso siempre eran los sonidos que tenían cierto poder de trasladarte al “otro lado” y eso lo conseguía la música más rítmica, oscura e hipnótica del house y el acid house, conocéis el tema Working to the bone de LNR? o el French kiss de Lil Louis?. Pues a eso me refiero.

Dj Gun-J: A los 15 años mi padre accedió a comprarme unos platos, después de darle la brasa durante mucho tiempo. En FP, conocí a un compañero que tenía unos giradiscos y una mesa. Nos pasábamos todas las tardes pinchando y scratcheando y rayando vinilos de todos los estilos. Hasta que me hice con un ampli que sólo le funcionaba un canal y cuando pude me compre unas cajas Aiwa y una tabla akiyama con mis ahorros. Con este equipo empecé a pinchar. A los 16 años era un habitual de la calle Tallers, el hip hop de importación sólo llegaba a pocas de tiendas de Barcelona, Edhison, Castelló, Impacto y Revolver (estas dos últimas aún existen).

Soulblaster: Una casualidad que infuyó bastante en mi relación con la música de baile es que a los 16 años y ya en la escuela secundaria me tocó sentarme justo al lado de David Gausa con el cual enseguida tuve (y mantengo) una gran amistad. Gausa era un adelantado, producía música, tenia platos y ya sabia pinchar... A los 15 años ya hacía unos megamixes increíbles con cintas de bobina abierta, una cosa de locos... Con David Gausa comenzamos frecuentar las discotecas de tarde (aún no salíamos de noche...) y nos dedicábamos a diseccionar los dj’s y los temas musicales de cada discoteca que íbamos, en lugar de dedicarnos al ligoteo que era lo que debíamos haber hecho... Al acabar nuestros estudios de imagen y sonido cada uno tomo su camino, el de David Gausa fue el convertirse en un Dj de éxito de verdad y el mío fue seguir con mi afición por los sonidos más “raritos”. El empujón final fue cuando sobre el año 93-94 pude comenzar a comprarme algunos vinilos y comencé a ir a los clubs donde se oía solamente la música que llevaba toda la vida esperando oir. Después de ver actuaciones que me impactaron mucho, como la de Laurent Garnier en el Sónar 1994, me acabé de convencer para dar el salto y ya en el 95 ahorré lo suficiente como para hacerme con un equipo para pinchar. Comencé con unos platos de segunda mano comprados en los encantes y un mezclador rudimentario pero ahí realmente es cuando pude por fin experimentar personalmente lo que era pinchar la música que me gustaba y hacerlo a mi manera.

Dj Gun-J: Después de hacer la mili es cuando conocí a Jose y empezamos a salir de clubbing. Él escuchaba electrónica y me empezó a interesar pero el techno aún no lo entendía del todo. Empecé a escuchar breaks. Los escuchaba en La Casa Discs (donde trabajaba Ángel Molina) y en Discos Beleta (donde Ricardo traía Breaks prácticamente cada semana). Una noche Jose se dejó una maleta llena de techno, hard techno y acid en mi casa que acabé devolviéndole al cabo de unas semanas. Fueron suficiente para adentrarme en el mundo de Surgeon, Mills, Richie y demás productores de techno....Escuché muy mucho esa maleta, a partir de ahí todo lo demás...

Soulblaster: Querría comentar algo sobre la relación que teníamos con la música y la cultura en general a finales de los 80. Comparado con la abundancia de ahora aquello era una larga y bastante intensa sequía calmada de vez en cuando con algunas gotas. Hoy en día los temas más conocidos de todos los estilos musicales son casi de acceso universal pero en esa época las posibilidades de que un chico pre-adolescente como yo profundizase en un estilo musical eran bastante limitadas y prácticamente inexistentes.


¿Actualmente estáis metidos en algo relacionado con la música electrónica?

Dj Gun-J: Hoy en día sigo la música electrónica gracias a las redes sociales y a la prensa escrita. Hace unos años que dejamos de montar estos eventos y de vez en cuando te llama alguien para pinchar en alguna fiesta... Y bueno, algún día voy de clubbing a ver algún set o a algún amigo si pincha en algún local.

Soulblaster: Personalmente no. Lo más cerca de la música electrónica que he estado últimamente ha sido estos días mientras buceaba en el archivo que tenía guardado en forma de cintas de cassette, VHS etc... y en mi colección de vinilos la cual he disfrutado mucho mientras grababa la sesión que os he pasado.


¿Os dedicabais a montar raves antes de las que vemos en los vídeos?

Soulblaster: Esporádicamente habíamos colaborado en alguna fiesta con alguna casa okupa que apenas comenzaban a enterarse que existía algo llamado Dj’s y música electronica, pero no estuvimos involucrados con ellos más que puntualmente. De hecho el termino “rave” al menos por nuestra zona, fue algo importado que se comenzó a usar años más tarde cuando comenzaron a establecerse algunos soundsystems de estilo más nihilista, muy influenciados por los “teknival” franceses, con sus fiestas de estética mad-max y horarios imposibles. Hasta entonces creo que simplemente hacíamos fiestas de música electronica para gente bastante normal, ya fuera en un local o al aire libre. Paralelamente, durante los años que estuvimos más activos musicalmente, en verano, montábamos fiestas y pinchábamos en una calita de una playa cerca de Barcelona. Con la misma filosofía de hacerlo discretamente para no llamar demasiado la atención y cuidando del entorno, montamos muchas fiestas durante varios años, nunca nadie nos prohibió hacerlo y nadie se quejó.


Sobre las fiestas llamadas ‘anti-sonar’. ¿Cómo comenzaron, de quién fue la idea?

Soulblaster: Sobre el término “Antisonar” me gustaría comentar que aunque finalmente es como se acabó conociendo las fiestas que se hacían después del Sónar, Gun-J ni yo tenemos nada en contra del Sonar. De hecho siempre me pareció muy curioso que se le pusiera este nombre a estas fiestas, porque a ver, si quieres celebrar la “antinavidad” no te sientas a comer langostinos en una mesa con familiares la noche del dia 24 de diciembre... Un verdadero antisonar tendría que consistir en hacer algo muy diferente de lo que de básicamente se hace en el Sónar... Por ejemplo en lugar de bailar con música a todo volumen podría ser juntarse para leer El Quijote, rezar el rosario o cantar zarzuela, que sé yo...

Realmente como comenzó aquello fue como muchas otra cosas, por un cúmulo de circunstancias no muy relacionadas entre sí. No puedo decir que fuera una idea muy preconcebida la verdad. En primer lugar sucedió que ese primer año (1998) ya no tuve un pase para el Sónar. En el año 1996 y a través de un concurso de Dj’s estuve pinchando en el Sónar, y a raíz de ello había conocido a su director Ricard Robles. Al año siguiente (1997) le llamé para pedirle un pase y muy amablemente me lo dió, pero ya al siguiente se me acabó el chollo y me tocaba pagar como a todos los demás. Por aquel entonces el Sónar ya se había puesto por las nubes (al menos eso me parecía a mí). Creo que ya estaba en casi 4000 pesetas la entrada.

También por esa época Gun-j y yo ibamos a colarnos a los conciertos que hacían en el Palau Sant Jordi de Barcelona: Madonna, U2, Depeche Mode... habíamos visto unos cuantos conciertos de esta manera. Pero a lo que ibamos: en los aledaños de los conciertos había siempre unas pocas personas que vendían latas de cerveza y nos pareció que ese podía ser un buen método para conseguir el dinero para las entradas.

El plan era el siguiente: Compraríamos unas latas de cerveza en el supermercado y las venderíamos a la salida del Sónar durante el viernes noche. Con el presunto beneficio que obtendríamos de la venta nos compraríamos una entrada cada uno para la noche del sábado. Sobre el papel parecía un plan perfecto. A todo esto a Gun-J se le ocurrió que podíamos llevar sus platos y su mezclador en el coche y poner música mientras, para pasar el rato. Yo (mejor dicho, mi padre) ponía el coche, y unos pequeños altavoces que tenía por aquel entonces como monitores en la habitación.

Y allí en la entrada del Sónar de noche nos presentamos con todo el equipo, el coche y las cervezas, y la dura realidad es que nuestro plan no tuvo mucho éxito. Aunque en aquella época aún no había casi nadie más vendiendo latas ni a la entrada del Sónar ni, en general, en ninguna otra parte, apenas vendimos unas pocas. La gente pasaba de largo y nos miraba como diciendo “vaya que tios mas curiosos...venden latas”, así que la mayoría de cervezas nos las acabamos bebiendo nosotros mientras pinchábamos para intentar matar el tiempo.

Pero la siguiente circunstancia curiosa fue que apareció por allí un compañero mío de la escuela de imagen y sonido que junto con su grupo de amigos se dirigían al Sonar. Los tíos se quedaron bastante flipados entre las cervezas, los discos y nuestro montaje y con la alegría que todos llevábamos encima rápidamente formamos alli algo parecido a un botellón a base de latas de cerveza y música a todo el volumen que daban los pobres altavoces. Y lo que tenía que pasar, pasó: se fundieron al rato los pequeños altavoces caseros, después de estar un buen rato pidiéndoles ya demasiado.

Mi amigo, ni corto ni perezoso, rápidamente dijo: “me voy a mi casa y me traigo mis altavoces y una etapa de potencia” y, efectivamente, al cabo de un rato apareció y en el maletero del coche llevaba ya no unos altavoces cutres, sino una pareja de altavoces de verdad con su etapa de potencia. Y la fiesta continuó con el volumen y la calidad sonora en otro nivel muy diferente al que teníamos hacía un rato. Los amiguetes se quedaron rato mas y se después entraron al Sónar. Quedamos en devolverle los altavoces al día siguiente ya que tampoco pensábamos en estar mucho rato más viendo el escaso éxito de nuestra empresa.

Nosotros seguimos a lo nuestro, con las cervezas y la música, y las horas fueron pasando. Y en lugar de irnos como teníamos previsto, empezó a hacerse de día y el público que ya iba saliendo poco a poco del recinto, pasaba por delante nuestro y nos miraba, pero mas bien como el que mira un mono en el zoo, sin saber muy bien que pensar de nosotros. Amanecía ya. En breves minutos cerraría el Sónar.

Efectivamente comenzamos a ver que desfilaba cada vez mas grupos de gente por delante nuestro. Al principio no se paraban, quizá por vergüenza a ser los primeros creo yo, pero cuando salió el gran río de gente del recinto del Sónar no tardamos mucho en quedar rodeados de una cantidad enorme de gente que no estaba dispuesta a acabar la fiesta y a la que la situación le parecía lo mejor que les podía pasar en esos momentos.

Nos pilló bastante por sorpresa, rápidamente y con la imprescindible ayuda de los altavoces que nos habían dejado seguimos adelante haciendo lo que mas nos gustaba, que no era otra cosa que hacer bailar la gente, y así de alguna manera, el Sonar al que nosotros queríamos ir, acabó viniendo a nosotros.


¿Cuándo decidíais apagar la música?

Soulblaster: Aunque en los vídeos da la impresión que aquello era un descontrol que se prolongaba por horas y horas sin fin, lo planeábamos bien en ese sentido y pocas veces (salvo algún año que se nos fue la mano) acabábamos mas tarde de las 10 o las 11 de la mañana, habiendo comenzado justo a las 6, que era cuando cerraba el Sonar. Esto nos permitió hacerlo viernes, sábado y domingo durante años, pasando relativamente desapercibidos, sobre todo los últimos años en los que el Sonar se mudó a otro lugar mas apartado de la ciudad. La nuestra era una estrategia bastante “sostenible” y eso significaba que al acabar incluso recogíamos con nuestras propias manos la basura que había por los alrededores, muchas veces ayudados por la gente que se quedaba con nosotros hasta el final.


¿Qué equipo llevabais para pinchar?

Dj Gun-J: El primer año, utilizamos unos platos akiyama y una mesa pioneer 500. Una etapa y unos JBL de 300 W. Al año siguiente ya nos habíamos comprado una pareja de technics cada uno que son los que utilizábamos en todas las fiestas que montábamos.

Soulblaster: La mayoría de veces el coche era el de mi familia en esa época, un buen Renault 21 familiar. Aún no le he dicho a mi padre para que lo usaba así que, nada, a lo mejor se enterará por fin si lee esto...espero que se lo tome bien. Un año nos dejaron una furgoneta Volkswagen pero no nos fue muy bien la experiencia y nos volvimos al Renault 21. Algo importante fue adaptar un soporte sólido donde poner los platos a una altura razonable, ya que el primer año fue muy improvisado y me pasé casi tres horas encorvado pinchando a la altura del maletero sentado en una caja de plástico o algo así. El equipo técnico básico es el que se ve en los vídeos: unos altavoces y su etapa de potencia. Al principio con un equipo realmente rudimentario y ya mas adelante con unos platos technics y un buen mezclador Pioneer. Ah!, y un plumero para quitar el polvo de encima de los discos, imprescindible con todos esos pies saltando en la tierra polvorienta.


¿Tuvisteis problemas con la policía o con alguien?

Gun-J: El primer año que montamos el after en la puerta del Palau de la Marbella, llevábamos unas horas pinchando, eran sobre las 10 u 11 de la mañana y apareció la guardia urbana. Nos hizo apagar el sonido pero había 300 personas en ebullición, con ganas de bailar y, mientras yo estaba hablando con el agente para apaciguar los ánimos, escuché que la aguja volvía al surco y los altavoces volvían a rugir. Los dos agentes dieron media vuelta (no podían hacer otra cosa) y esperaron a que acabáramos de pinchar. La gente nos felicitaba y nos daba las gracias por esas 3 o 4 horas que estuvimos deleitándoles con buena música pero poco a poco, se iban marchando. Fue el turno de los agentes. Nos recetaron 4 denuncias por todo lo que se pudieron imaginar. Por suciedad en el suelo, por actuar con música sin permiso, etc...

Soulblaster: Si, un año nos cayeron unas cuantas multas... creo que fue el primer año que lo hicimos. Estaba sentado en una caja de plástico de esas de fruta, pinchando con los platos a la altura del maletero y de espaldas a la gente, que había formado una juerga multitudinaria a nuestro alrededor, casi cortando la calle adyacente. En un momento dado noté que alguien me daba unos golpes en la espalda con la mano, golpes firmes, nada de algo amistoso, y inmediatamente me giré para ver que pasaba. Lo que vi fue la figura de un guardia urbano que, ahogado en medio del ruido de los altavoces gesticulaba enardecidamente con las manos, para que cortara la música.

Bien, llegados a ese punto yo no me había encontrado nunca en esa situación y después de unos segundos de duda y de mirarnos a los ojos, yo sentado mirando de arriba abajo y él mirando de abajo a arriba, gesticulando, sin poder hablar por el ruido y con la presión de toda esa gente alrededor, vi que no había mucho que hacer y bajé la música. El guardia urbano se giró y se abrió paso y desapareció por en medio de la “pista de baile”, en dirección al coche, me imagino. Lo que siguió en los diez segundos siguientes, que me pareció que duraron una hora, fue el rugido de una masa enfurecida que no podía entender que aquel jolgorio glorioso se acabara así, de esa triste manera, de manera que, contagiado por aquel grito de protesta y sin pensar demasiado en las consecuencias, volví a subir el fader. La fiesta siguió, el guardia urbano en contra de lo que yo pensaba no volvió, pero eso sí, al acabar nos entregaron unas cuantas multas que nos habían preparado tranquilamente mientras esperaban que aquello finalizara sentados cómodamente en el coche patrulla.

En su favor tengo que decir que a día de hoy dudo mucho que la Guardia Urbana hubiera sido tan comprensiva. Algo así me parece impensable hoy en día. Lo más probable es que hubieran enviado a los antidisturbios y hubiera habido un follón bastante grande. La Barcelona del 1999 no es la del 2016 y de algún modo su actitud hasta me parece tierna comparado con el control que este cuerpo ejerce hoy en día sobre cualquier actividad pública.


¿Alguna anécdota más de estas fiestas?

Soulblaster: Por decir algo me quedaría con los comentarios de la gente que estaba completamente alucinada con lo que se había montado allí, en especial los poquitos extranjeros que comenzaban a dejarse ver por la Barcelona “underground” (en esa época el Sónar aún se podía considerar como un festival “underground”). Aún guardo una gorra con el anagrama de “Roland” que me regaló un italiano que aparecía cada año por nuestra fiestas, posiblemente alguien de los que iba al Sónar profesionalmente, y es que a esas horas te podías encontrar gente muy curiosa ya que incluso participantes profesionales o artistas del propio Sónar acababan allí bailando más de una vez. Un año, una revista inglesa muy conocida (Mixmag) dedicó un reportaje de dos páginas al Sónar, ¡y en una de ellas pusieron una foto nuestra ocupando toda la página! A los organizadores del Sónar no les debió a hacer mucha gracia aquello me imagino...

Gun-J: Recuerdo que en una de las fiestas del Sónar, cuando se celebraba en la Zona Franca, nos vino a felicitar una persona, iba con acreditación y acompañada de otra persona. Fue Jose quién se dio cuenta que era Dj Misjah quien nos hablaba. Muy amablemente le enseñamos un vinilo que teníamos en mi maleta, el clásico Acces producido por él mismo. No solo pasó él, fueron muchos que nos venían a saludar y agradecer lo que estábamos haciendo. También recordamos con mucho cariño a Jaumetic del sello barcelonés Regular que nos vino a saludar y nos dejó un vinilo a cada uno de regalo, con la primera referencia de su propio sello. Son momentos inolvidables que forman parte de la historia, de nuestra y vuestra historia.


Se que unos años más adelante las fiestas llegaron a ser muy multitudinarias con más colectivos involucrados y con varias cabinas en funcionamiento a la vez. ¿Tuvisteis algo que ver en ello? ¿Sabéis de algunos colectivos o djs que estuvieran involucrados?

Soulblaster: Desde el primer año que lo comenzamos fuimos solamente nosotros hasta el año 2001, en que apareció el primer camión con un soundsytem al estilo ravero. En el año 2002 comenzó oficialmente lo que se vino a denominar “el Antisonar”

Gun-J: Siempre trabajamos Jose y yo solos, tuvimos esa iniciativa desde el principio y así lo hicimos hasta el final. Cabe decir que hemos tenido siempre el soporte de mucha gente, entre ellos los colectivos de Gelida, Granollers y Rubí, a parte de los amigos de Barcelona. Como he comentado en respuestas anteriores, nosotros nunca tuvimos nada que ver con el Antisonar. Siempre quisimos hacer una fiesta después del cierre del Sónar y durante unas horas . El antisónar que se montó después le hacia claramente la competencia al Festival, cosa que nosotros nunca hicimos.

Soulblaster: Como comentaba anteriormente, a partir del año 2002 aquello comenzó a degenerar en un descontrol, camiones de soundystems tipo mad max y gente haciendo cualquier locura... ahí lo dejamos. Al año siguiente de dejarlo me pasé para ver que había y viendo en lo que se había convertido, me dio un poco de pena pero que le vamos ha hacer, cada uno hace las cosas a su manera.

Gun-J: Vimos que había colectivos de aquí y también de fuera. Recuerdo ir el primer año después de no montarlo nosotros, creo que en el 2003. Vimos camiones inmensos con matrículas foráneas a 10 metros los unos de los otros. Una completa locura, se mezclaban los sonidos y el personal había degenerado mucho, una pena la verdad...

Soulblaster: Me magino que serían una mezcla de gente como nosotros que vio una oportunidad para pinchar en público, más gente habitual de la escena local de free partys, soundystems de raveros franceses, ingleses etc... que se apuntaron a la juerga...


¿Cuáles fueron las razones por las que se dejó de hacer?

Soulblaster: Aquello se desmadró muchísimo... como muchas otras cosas que se han acabado por prohibir, cierta gente se descontrola hasta tal punto que finalmente se prohibe la actividad en cuestión. En este caso simplemente destacaron una larga hilera de furgonetas de policía, suficientes para disuadir a cualquier ravero nacional o extranjero. Esa escena la presencié yo mismo porque en aquella época pasaba bastante por la zona por trabajo y realmente lo cortaron de un año al siguiente sin miramientos. Nosotros lo dejamos porque nuestro enfoque era otro y aquello ya se había convertido en algo muy diferente, la idea de pinchar para la gente que salía del Sónar (un público que apreciaba cada mezcla e incluso se sabía los nombres de los temas que poníamos..!). Aquello se convirtió en tres días de fiesta continua a la que el público acudía directamente sin pasar antes por el Sónar. El matiz es importante porque el tipo de público y sus motivaciones eran bastante diferentes, especialmente en lo musical que era nuestro aliciente principal.


En los vídeos podemos reconocer algunos temas muy conocidos, poéeis decirnos una decena de los que recordáis que pinchasteis por aquel entonces y que os traigan buenos recuerdos?

Gun-J: Siempre recordaré 3 temas de esa primera sesión con la que nos deleitó Soulblaster: Rolling & Scratching de Daft Punk, Killabite de Ben Sims y Ball Park de Joey Beltram.

Soulblaster: Si claro, aquí os paso un top ten que he confeccionado. Podría haber muchas mas pero por poner algo representativo de mi estilo he escogido estos. También os incluyo un pequeño mix con estos temas (por supuesto mezclado con vinilos) intentando reflejar la energía de las sesiones de aquella época.

01 - Slam - Positive Education (Soma)
02 - Josh Wink - Mediatation Will Manifest (R&S)
03 - Der dritte raum - Trommelsmachine (Harthouse)
04 - Dave Clarke - Red 2 - Wisdom To The Wise (Deconstruction)
05 - Morgan - Flowerchild (Synewave)
06 - Microwave prince - Rat poison (Le petit prince)
07 - Woody Mcbride - Basketball Heroes (Communiqué)
08 - Tata Box Inhibitors - Plasmids (Placid mix) (Touché)
09 - Pascal FEOS - Are you tranquilized (PV)
10 - Slam - Stepback

Gun-J: A parte de los 3 que os he comentado antes, recuerdo con mucha fuerza todos estos:

Ben Sims - This Is Code Red
Richie Hawtin - Orange
Adam Beyer - Remains III
Jeff Mills - Reverting
Laurent Garnier - Crispy Bacon
James Ruskin - Divide Part Two
Christian Smith & John Selway - Move
Luke Slater - Body Freefall, Electronic Inform (JC Mix)
Technasia - Descent
The Horrorist - One Night In NYC (CL RMX)


¿Además de las fiestas ‘anti-sonar’ pinchabais en eventos legales?

Gun-J: No sólo montábamos las partys del sonar. También durante unos cuantos años hemos estado montando unas fiestas en una cala por el maresme. Las promovíamos en un circuito cerrado aunque podía venir todo aquel que quisiera pasar una buena noche, frente al mar, escuchando buena música y en un gran ambiente. Personalmente he pinchado en eventos "legales". Estuve un par de años pinchando en La Sala del Cel a parte de colaborar en otros proyectos organizados por djs locales. También pinché en la Sala Apolo y en el mítico Texaco de Poble Nou. Finalmente estuve pinchando 2 años más en una microclub en el centro de Barcelona, se llamaba Maslaos, donde tenía plena libertad para pinchar funk, hip hop, rock, electrónica. Eran muy divertidas aquellas noches, muy eclécticas y difíciles a veces en función del público que venía....

Soulblaster: Hemos ido pinchando aquí y allí como muchos dj’s que han estado dentro del mundillo de la música electronica. Nuestra vocación no era hacer nada ilegal pero la realidad es que hay un momento en que si no te espabilas y te buscas tu mismo algo, nadie va a venir a buscarte. Nosotros queríamos pinchar y montamos nuestras propias fiestas, quizá otros tuvieron mas suerte o mas arte que nosotros y pudieron pinchar en mas clubs o bares, la cuestión es que mientras estuvimos allí hicimos todo lo que podíamos por mostrar nuestra música a los demás, legal o ilegalmente, pero intentando siempre hacer algo que fuera, a nuestra manera, de calidad..

Pude pinchar en el Sónar del 1996 a raíz de ganar un concurso de Dj’s y aunque fue una gran oportunidad, aquello tampoco se transformó automáticamente en bolos así que rápidamente me tuve que volver a buscar la vida como cualquier otro dj. También tuve la oportunidad de colaborar en radio semanalmente durante una temporada. David Gausa me ofreció llevar la sección de novedades de música electrónica, principalmente techno, de su programa Swing Flaix, un programa de radio diario de la cadena local Flaix FM dedicado a la cultura de club y a la música dance. Siempre le estaré agradecido por confiar en mi para esta tarea y tengo que decir que durante el tiempo que estuvimos haciéndolo, en esta cadena (en principio comercial) sonaron temas y estilos musicales que nunca más se han vuelto a programar desde entonces que yo sepa.


¿Qué eventos y djs eran vuestros preferidos en aquella época?

Gun-J: Mi Dj preferido entonces era Luke Slater. Como productor era un crack pero verlo pinchar era un disfrute. También lo vimos haciendo un directo en el festival Electrogaia en Oiartzun, Donosti. Me gustaba porque era muy versátil. En sus sets siempre había techno, hard techno, breaks.......técnicamente era muy fino y rápido y la selección musical siempre era buena. Como no, el dj por antonomasia era Jeff Mills, pero seguíamos a Garnier, a Richie Hawtin (a estos 2 djs los habíamos visto en la Florida 135 en noches diferentes. Recuerdo ver un set de 9 horas de Laurent Garnier en esta sala allá por el 2000 o el 2002). En el Sonar 99 descubrí a Ben Sims, no lo conocía y era el cierre de la pista grande. Recuerdo que acabaron Marco Carola y luego Ben Sims, pinchando Hard Techno a raudales. A Óscar Mulero también lo seguíamos pero si hay un Dj al que he visto infinidad de veces desde el 97 que lo vi por primera vez en el Doctor Music Festival en Escalarre, ha sido el gran Ángel Molina, al que hemos visto en infinidad de ocasiones , ya no solo en Cataluña, sino fuera de ella también. Un gran referente que siempre nos ha deleitado con sus sets, un maestro entre maestros.

Soulblaster: En aquella época yo me movía bastante por fiestas y clubes de electronica de Barcelona y Girona (La Sala del Cel), y por supuesto al Sonar, al menos los primeros años.... El Sónar del 1994 con el grandioso Laurent Garnier, toda una revelación para mi. 1995 con Orbital... ¡qué recuerdos!. Ese año pasé horas en la barra compartiendo copas y hablando de todo con José Padilla (Dj de Café del mar) ¡Un gran tipo! le expliqué que quería ser Dj y aún no tenia ni los platos. Me dió su dirección para que le enviara una sesión mía y aún la guardo, aunque la maqueta nunca la llegué a enviar...

Recuerdo el Sónar 1996 con Bandulu, la primera vez que oi a Richie Hawtin (que animalada de sesión de acid...!) y una sesión de Jeff Mills en su versión mas brutal. El Nitsa (el antiguo Nitsa) era un local pionero que programaba buenas sesiones. Allí vimos sesiones de 5 horas de Laurent Garnier, la primera sesión en Barcelona de un casi desconocido para todos Jeff Mills.

Había ido mucho también a un pequeño local en un polígono industrial a las afueras de Barcelona. Este local tan auténtico se llamaba Syndicate y allí pinchaba un tal Ángel como residente. Un buen amigo mío (Dj Hazelgurner) me había hablado de maravillas de Dj Ángel, que si Ángel tal, que si Ángel cual. “Tienes que ver a Angel!” me decía continuamente. Bueno, pues tanto insistió que finalmente una noche fui a ver al tal Dj Ángel en aquel pequeño local reconvertido en discoteca. El tal Ángel era nada menos que el después mas conocido como Ángel Molina y la sesión musical que hizo me dejo conmocionado hasta tal punto que a la semana siguiente allí estaba otra vez a punto para disfrutar de una de sus épicas y abrumadoras sesiones de hasta seis horas seguidas, de las cuales puedo decir que es de lo mejor que he oído nunca en un club. Una anécdota curiosa es que esa misma noche acabé, ya de día, a las puertas del Syndicate, eufórico como sólo una buena noche de música y baile te deja, pero sin nadie para volver a Barcelona ni sabiendo como volver. En eso, de una pequeña puerta del local, cerrado hacía rato, apareció Ángel y su amigo Isma (Dj Die-6) que le ayudaba a transportar las maletas y lo llevaba en coche. Con la poca vergüenza del momento me dirigí a ellos para preguntar si iban a Barcelona, a lo que respondieron que sí, y amablemente me dejaron unirme al viaje. Así finalmente acabé volviendo en el Renault 5 junto con el ilustre Ángel Molina y su amigo, que tuvieron la santa paciencia de aguantar mi conversación, un poco mas fluida de lo habitual, eufórico como estaba después de esa gran noche. Ya mas adelante, siendo un asiduo del local, Ángel incluso un día me invitó a pinchar en la cabina del Syndicate, algo de lo cual guardo un muy buen recuerdo y le agradezco que me diera esa oportunidad.


¿Seguís al tanto de la actualidad de la escena electrónica? ¿qué os parece cómo están las cosas ahora mismo?

Soulblaster: Por supuesto me gusta ir escuchando lo que va saliendo, sobre todo a través de programas de radio y radios que programan buena música. Por ejemplo, hay un programa música electrónica muy interesante que escucho frecuentemente, se llama Electro libre y lo hacen a diario por la radio suiza Coleur 3. Frisky Radio también programa muy buena música generalmente, aunque en otro estilo. Actualmente estoy mas dedicado a mi afición por la bicicleta de montaña, concretamente el enduro, pero cuando voy a entrenar encanta oír música electronica. ¡No hay nada como una buena sesión de techno para entrenar con la bici!

Gun-J: Ni mucho menos como la seguía entonces. Prácticamente cada semana compraba vinilos. Una gran parte del sueldo iba destinado a ellos. Salíamos mucho de clubbing y seguíamos la prensa musical escrita. Con el paso de los años, ahora ya tengo 40, sigo de una manera ligera los estilos musicales que me atraían. Los breaks ya han desaparecido del mapa, escucho techno, hip hop y drum and bass. Las últimos sets que he visto han sido hace unos meses: Ben Sims, Funk d'Void y Neiland en la misma sala y hace poco vimos a Regis. La verdad es que estas dos noches fueron triunfales porque escuchamos muy buena música. Son dj's con una larga trayectoria que no defraudan a nivel musical con una técnica impecable que al fin y al cabo es lo que buscas en un dj, que sea un buen selector con una técnica depurada.

Soulblaster: Creo es un buen momento porque hay tanta oferta de buena música, dj’s, clubs, festivales etc... que si te gusta un estilo musical puedes encontrar toda la información que quieras y ademas casi sin salir de casa. A la vez hay tanta información que personalmente me parece inabarcable. Tan sólo seleccionar la música es algo que a un Dj le puede llevar muchísimas horas de su tiempo. Y si además quieres sacar partido a las redes sociales, tener seguidores etc... sólo con eso ya es para volver medio loco a cualquiera. Por otro lado a nivel técnico-artístico, aunque también utilizo archivos digitales, controladoras etc.. para pinchar, echo un poco de menos la sencillez de los vinilos. De acuerdo que es una gran ventaja no tener que almacenar los vinilos, transportarlos etc, etc... pero cuando veo un dj mientras pincha detrás de una controladora de estas que parece la nave de star trek mirando su portátil, siempre tengo la sensación de que me pueden estar tomando el pelo. Un dj pinchando vinilos no te puede engañar, lo que ves y oyes es lo que hay, y además como espectáculo es bastante más agradable visualmente.

Gun-J: Obviamente mi perspectiva al respecto ha cambiado mucho. El tener la edad que tengo te hace ser más exigente, en cuanto a producciones, a sets de dj's incluso a la hora de ir a un club o a un festival. La música electrónica se ha abierto mucho, el abanico es muy amplio y desde hace años es un género que arrastra no masas, lo siguiente. Entiendo que hace años el techno era mucho más genuino y actualmente hay que buscar y rebuscar para encontrar temas en condiciones. Hay muchos dj's que se han vendido al mainstream o que se han querido "modernizar" o ponerse al frente de la moda, llámalo como quieras pero, aquella esencia que había entonces ahora es muy justa. En el panorama nacional sigo a Reeko, Pina, Alex Martín, Error Ética, Die6 y Exium.... Por supuesto sigo a Ángel Molina que una vez al año lo voy a ver a alguna sala y al gran Óscar Mulero que está en un nivel muy alto. Sus sets son brutalmente obscenos y oscuros!!


¿Vais a algún club habitualmente o a algún festival?

Soulblaster: Ahora la verdad es que no mucho. La última salida que hice fue a una fiesta de Halloween en el Poble Espanyol que organizaban los del Piknik Electronic y la música estuvo bastante bien... En verano me gusta ir de vez en cuando a las fiestas de Piknik Electronik. Son al aire libre y el horario del domingo tarde que hacen en estas fiestas es bastante bueno si quieres aprovechar el fin de semana. Eso sí, la música en mi opinión suele ser algo bastante irregular, nunca sabes lo que te vas a encontrar... hay que ir cruzando los dedos esperando que te toque un buen dj. Al Sónar no voy porque normalmente trabajo en esos días y por otro lado los precios se han disparado hasta tal punto que me resultan demasiado caros.

Gun-J: Cuando salgo por Barcelona con mi chica, solemos ir a los dos mejores clubes que creo que existen en la ciudad. Son dos míticas salas. Una es el Moog, dónde llevo prácticamente 20 años asistiendo a sus citas (es el único club que tiene oferta electrónica a diario). Obviamente en esta sala he visto lo mejor de lo mejor, siempre. Es un club pequeño, con un sistema de sonido fantástico y donde puedes ver perfectamente como ejecuta el set el dj. En esta sala he visto a Mills, Ángel Molina, Iñaqui Marín y un sinfín de dj's nacionales e internacionales... Cabe destacar que el grupo de dj's residentes son impecables: Gus, Olmos, Omar, Uroz, Rubén Seoane, Phelix y Zero.

La sala Apolo (Nitsa), donde he tenido el gusto de pinchar también, es otro club donde salimos de noche. La oferta es buena y el sonido también. Cierto es que las salas en Barcelona se llenan de extranjeros que vienen a pasar la noche y notas que les interesa más la fiesta que no realmente el dj que está pinchando esa noche. Cabe decir también que en la Sala Apolo, he asistido a grandes sesiones, creo que míticas, como la de Ollie Teeba (Dj de Herbaliser), en el año 1999, cuando la entrada valía 1500 pesetas, donde pinchó un set de funk bestial acompañado de unos scratchings que no habían sonado así en el Nitsa. O la noche de Rennie Pilgrem y Blim, pinchando breaks a destajo incluso caras B de Public Enemy, un lujazo oiga!


¿Queréis añadir algo más?

Después de todos estos años hay personas muy cercanas que participaron en éstas y otras fiestas a las cuales desgraciadamente ya no veremos más porque ya no se encuentran entre nosotros. A ellos nos gustaría dedicarles éste artículo de recuerdo del pasado ya que fueron parte de ello.

Hasta siempre!


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