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Domestica Records: Hola, vengo del futuro
Escrito por David Puente | Publicado el 18.01.2012

"De todos los componentes que forman una cinta de cassette, la emulsión de hierro es sin duda el más frágil y el primero que se degrada con el paso del tiempo. Una vez esto sucede, toda la información y experiencias, en definitiva, la historia o historias que contiene la cinta, se pierden irreversiblemente". Ingeniero de sonido anónimo.

A veces por el presente se escapan retales del pasado con el que abrigarnos de la intemperie de la realidad más acuciante. Hasta Sabadell nos vamos para entrar por uno de esos agujeritos y de paso conocer a los chicos que se encuentran detrás del sello Domestica Records. Ya les aseguro que es un pequeño milagro en el mundo editorial contemporáneo. Otro milagro en el corazón de una comarca que siempre depara sorpresas como es la del Vallés. Una comarca porosa al pasado como demuestran espíritus como aquel añorado y ya antidiluviano "sonido Sabadell" que nos emparentó al italo más comercial hace más de 30 años o ese electro made in Terrassa que sigue emitiendo ecos cada vez más remotos provenientes del final del siglo pasado. Oigo hablar de su mimado sello a sus responsables vallesanos y me imagino muchas horas invertidas en el proyecto, a la vez no puedo evitar una envidia sana ante lo que hacen que no es otra cosa que revivir discos que en su día se quedaron encasquillados en el limbo que marca la frontera con ese país idealizado (siempre desde el pasado) que es el culto. Me explican que el de Domestica Records es un mercado muy reducido y sobretodo muy especializado que reclama mucha atención durante el día y la noche y que requiere de una actividad tirando al hobby en lo emocional, “pero que te ocupa más horas que tu trabajo convencional”. Así es que se expresan Carles Paneque y Jordi Serrano, los socios fundadores de este sello que lleva tres referencias en materia de synt wave y new wave raruna, marginada, inocente en sus acercamientos mecanicistas, pero que suenan frescos y hasta salvajes en medio de un entorno digital como el que nos rodea. Carles es coleccionista, por su parte Jordi asegura que no. Los dos coleccionan horas para dar de comer a un proyecto que tiene algo de Indiana Jones y de taxidermista a la vez. Los dos saben cómo ofrecer a su público un producto que vuelve a la tierra de entre los muertos. “Lo primero que hacemos cuando conseguimos los derechos sobre el tema en cuestión es restaurar el sonido, es decir, masterizar para dar un producto de calidad. Nos dedicamos a presentar algo que ya existía en el pasado pero que por estar avanzado al futuro ha encontrado una nueva vida en nuestro presente. Acostumbramos a decir que relanzamos más que reeditamos”, nos comenta Jordi con la calma de un relojero de los buenos, para añadir más tarde: “Mucha de esta música se realizaba de manera independiente. Es decir, al margen de cualquier otra música que se estuviera produciendo en aquel momento. Lo cual nos da unas premisas de independencia pero a la vez se presuponen unos medios muy precarios, una Rebox y poco más. Nos hemos vuelto locos para conseguir según qué recambios de según qué modelo de Rebox”. Para poder resucitar un disco se requiere de la pericia del ingeniero de sonido de turno, una elección nada baladí ya que nuestros esforzados románticos se tiraron hasta ocho meses buscando a su restaurador ideal: “Por norma si elegimos relanzar algo en vinilo es porque originalmente salió en tirada muy limitada. Si tienes muy claro que quieres un disco sabes que pagando una cantidad elevada puedes conseguirlo. Nosotros nos decantamos por elegir algo publicado en un formato original bastante inaccesible que por lo general se presenta en forma de cintas de cassette. Una vez nos decantamos por una pieza u otra los mismos artistas nos graban su material desde su estudio como puedan o si prefieren nos pueden enviar el material para que nosotros lo trabajemos con quien creo es pieza esencial de nuestro proyecto, nuestro ingeniero de sonido francés Yves Roussel que tiene su estudio en el barrio de Gràcia”. Con él hablaremos en el futuro de en qué consiste eso de hacer de taxidermista del sonido. Lo prometo.

El Kremlyn de la costa
Por lo general, las preferencias de Domestica Records se decantan “por bandas muy independientes que iban a lo suyo sin necesidad de querer agradar a un público que por otro lado casi no tenían”, según el parecer de Jordi. Son artistas que aún están vivos y que si están registrados en alguna entidad de derechos autorales se llega a un acuerdo con ellos y se pone en marcha la maquinaria: “Por lo general los artistas están de acuerdo. Muchos de ellos llevan años olvidados y lo primero que te preguntan es cómo has sabido de ellos”. Por ejemplo fue el caso de Violeta Gómez, artista multidisciplinar, fotógrafo, transexual que formó parte de un grupo a principios de los 80 de Badalona que se hacían llamar Kremlyn que estuvo en activo concretamente de 1983 a 1987. Tocaban con Casios que ellos mismos manipulaban con pedales, cajas de ritmos manuales… “La vocalista tenía 15 años en aquella época. Violeta apareció poco años más tarde pero ahora es el único nexo que hemos encontrado con el grupo y fue una suerte porque ella se quedó con las cintas. En realidad es normal que no haya manera de dar con ellos porque ya por entonces eran un grupo sin conexión con otros grupos y por tanto sin apenas escena”, añade Carles que contínua destacando la dificultad de trabajar con el sonido original: “A veces Yves me comenta que le gusta trabajar con nosotros porque le planteamos retos. Con Kremlyn tiene uno bien grande. No descartaremos no hacerlo por el hecho de que el sonido sea malo. Lo sacaremos con el mejor sonido posible, pero sin falsear nada respecto al sonido original”, sentencia el catalán.

El Otro ilustre Colegio Oficial de Pataphysica
Otra de las alegrías que reciben nuestros reanimadores sónicos gracias a la publicación de este recopilatorio llega en forma de llama que se aviva cuando parecía apagada irremisiblemente. “Pude ir a Madrid a conocer a otra de las bandas incluidas en el recopilatorio, Líneas Vienesas, y también me comentaron que se estaban planteando la vuelta. Es normal, cuando te interesas por sus antiguos discos les estás recordando automáticamente sensaciones que tenían muy aparcadas”, comenta Jordi que señala a Funeraria Vergara como uno de los grupos que siguen en el candelero aunque su líder el incansable Fernando Gallego que en 1990 decidió cambiarles el nombre por el atribulado apelativo, El Otro ilustre Colegio Oficial de Pataphysica. “Ya nos han dicho que volverán a tocar temas del antiguo grupo cuando presentemos el recopilatorio en Miscelanea”, apunta Carles que se define como el investigador, a la vez que coleccionista oficial del sello: “Se acostumbra a decir que gracias a internet hemos descubierto tal o cual disco difícil o muy difícil de encontrar. En realidad debería decirse gracias a las personas que han colgado la información que estaba buscando”, añade. “Y gracias también a las horas que te pasas delante del ordenador. Que esté en internet no quiere decir que lo tengas que ver de buenas a primeras”, apunta Jordi.

No existe tierra más allá del futuro
Y así ha sido hasta ahora con sus tres primeras referencias. Después de muchas horas de hurgar en internet la historia vuelve a contar con una segunda oportunidad en boca de sus protagonistas. Por lo menos los protagonistas de historias mínimas que vuelven al presente convertidos esta vez en gigantes del futuro. La primera referencia salió en junio del año pasado y tenía como protagonista a Modern Art, la banda de Gary Ramon entre 1982 y 1989, aunque también destacara en propuestas como Mystery Plane o Sun Dial. Carles y Jordi decidieron recopilar los temas “más electrónicos” de su discografía basada en cassetttes caseros en una edición de 300 copias que se vendieron en tres semanas. La segunda referencia es la que se está vendiendo ahora mismo y viene firmada por Red Violet Red de Jeff Gallea, otrora miembro de la muy mitificada banda de dark wave o minimal-electronics Eleven Pond. “Recuperamos sus dos únicos temas editados en formato maxi con tirada limitada original de 500 copias que se quedaron en 300 pintadas a mano ya que 200 se perdieron en una inundación”, comenta ufano el propio Jordi que se emociona aún más cuando le toca presentar el recopilatorio de próximo lanzamiento. Un recopilatorio de bandas de los 80 que sin saberlo estaban tejiendo su propia “movida madrileña”. Movida difusa o directamente invisible armada con pioneros, independientes, más bien solos en el mundo de la música. Grupos venidos de diferentes puntos de España que no tenían conexión con la realidad que les rodeaba. Pioneros en el uso de sintetizadores que en aquella época eran prohibitivos (“Se avanzaron a su época sin saberlo, por eso suenan tan frescos”). “De todos los grupos que aparecen en este Non Plus Ultra 1980-1987 sólo uno de ellos, Vam Cyborg, tenía algo publicado pero a un precio desorbitado”, destaca Jordi. “Incluso había algunos de esos proyectos que se curraban la producción que flipas. Como por ejemplo Autoplex que tienen vídeos que ellos mismos editaban, siempre posando con un vestuario muy llamativo y se subían al escenario repartiendo olores entre los presentes. Aquí nadie los apoyó, más bien los crucificaron. Después se fueron al rollo italo más comercial que con la perspectiva que da el tiempo acabaron detestando”. El recopilatorio en cuestión sale el 16 de enero y la fiesta de presentación del propio recopilatorio y del sello en general será el 28 de enero en la galería Miscelanea. “La motivación principal desde que abrimos el sello ha sido precisamente poder completar el recopilatorio. También ha sido la más complicada porque obviamente hay más gente involucrada e implicada. Grupos de cuatro o cinco miembros a los que hay que poner de acuerdo. El trabajo ha valido la pena porque en Non Plus Ultra publicamos las canciones que queríamos sacar en un principio y encima descubriendo nuevas bandas sobre la marcha como Todo Todo, grupo de culto maquetero al que dedicaremos un disco más adelante”.

 

 

La Caida de la Casa Usher - Insecto vivo, insecto muerto

 

Entre otros proyectos del sello se encuentra sacar un especial de la escena de Barcelona en los 80 pero antes iniciarán una serie de 10 pulgadas que se convertirá en subsello y engordará su catálogo con el que presentarse a medios de comunicación británicos (“un mercado que nos falta asaltar con más insistencia”) y que tendrá como próximos protagonistas a los ya citados badaloneses y a los ingleses A Haunted Sawmill. Música y actitud para seguir creyendo en los resquicios que viene del futuro.

A Haunted Sawmill – Epitaph

 

Vídeo: A Haunted Sawmill – Epitaph

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