Síguenos
ESPECIALES
Julian Fane @ Pocket Club (Barcelona)
Escrito por David Puente | Fotos de Ramón Torrent | Publicado el 25.02.2005
Con la música sonando a un volumen a escala humana es posible pillar al vuelo conversaciones que nos ayudan a entender la razón que nos arrastra a una nueva noche “Pocket Club” en el que es el último viernes del mes más frío de los últimos años. Los lives electrónicos de pequeño formato son como un saco lleno de contradicciones propias de la modernidad que nos toca sobrevivir y que hay que descifrar para poder dormir por las noches. El público ocupa el suelo de la pequeña sala del primer piso del Mercat de les Flors, algunos con cara de no poder disimular el inevitable “que bien estaría yo ahora en casa”. Afuera, las calles de Barcelona funcionan al ralentí, como encogida a la espera de la llegada de esa enésima ola de frío que acecha por entre las montañas que limitan la ciudad. Pero el álbum de debut del canadiense Julian Fane merece una excursión a las faldas de Montjuïch ni que sea para disfrutar de tres o cuatro momentos antológicos del disco del de Vancouver en el siempre esquivo sello Planet Mu. A los tres temas interpretados muchos deciden levantarse y pasar por ese mal trago que supone molestar al vecino de baldosa a la búsqueda de un sillón más cómodo en el hall anexo provisto de pantalla gigante. Un asistente recostado en la mesa del encargado de los excelentes visuales da la clave a su compañera: “el directo no le ayudará a vender muchos discos pero yo te lo paso mañana y seguro que te encanta”. Quedan bastantes menos de las cincuenta personas que yacían estiradas por el suelo en el inicio cuando suenan las notas del desolado piano de “Freezing in haunted water”. El tema nos reconforta porque pensamos con cierto recochineo que siempre habrá alguien más jodido que tú aunque luego haga mejores canciones y se le compare a Sigur Rós o a múm con sólo un álbum en el mercado.

Pero la música de Julian Fane es tan seria como un domingo tarde sin amigos. Sus letras transcriben en tono épico esa sensación de vacío del que es consciente que al aburrido domingo le espera el no menos temido lunes y así hasta que te mueras. Algo hay de esa desesperanza ante lo cotidiano en la música del espigado compositor que decidirá combinar a priori en su tracklist sus temas ambientales con esos otros vocales en un estudiado intento por mantener equilibrado su malabarismo a tres manos entre su manipulador de samplers, el sintetizador de encima y el inevitable portátil del manzano. Entonces a la media hora, justo a mitad del directo, sucede lo inesperado, la anécdota que recordarás de toda esta experiencia se presenta que ni pintada cuando el artista recurre al idioma gestual para avisar a los técnicos que trabajan desde el otro lado de la sala y traducirlas al oral con unas cuantas palabras en inglés cerrado: “Necesito ayuda, aquí hay algo que no funciona!”. Aviso gratuito por cuanto nuestro héroe para en seco el sudor frío del asistente girando sobre su eje y metiendo la mano en su maleta para sacar con pasmosa tranquilidad una nueva batería con la que dar de mamar a su Mac. Nueva lección, uno nunca debe abandonar las nevadas montañas de British Columbia sin una batería de socorro. Una vez superado el susto general el nuevo valor del sello de Mike Paradinas se atreverá con los acolchados teclados de su tema vocal “Darknet”, en una sinfonía delirante, reveladora de imágenes más propias de una iglesia que de un live act y de lo mucho que también se parece en directo su voz a la de Thom Yorke. Claro que una disposición sónica más envolvente nos hubiese ayudado a ver la luz en un concierto de realización técnica algo compleja en la secuenciación de temas y que rodó entre luces y sombras que despejaron algunos momentos puntuales como los violines sintetizados de esa nana apocalíptica que es “Disaster location” o esa maraña de bajas frecuencias cuando recuerda algo a los primeros LFO. Por eso, para cuando Julian Fane se quitó sus gafas de robusta montura y nos dio las gracias ya estábamos totalmente convencidos de que, efectivamente, “Special Forces” es un gran disco.

MÁS INFORMACIÓN
::
Valoraciones
Comentarios
Comentar:

Instrucciones:
1. Para comentar debes estar registrado y logueado, si no lo estás haz click aquí
2. No hay filtros previos, los comentarios se publican de forma instantánea pero cualquier comentario puede ser borrado por el moderador a posteriori.
3. Si crees que un comentario debe ser borrado puedes avisar al moderador pinchando en el triangulo de aviso que hay en cada mensaje.
4. Sólo se permiten 1000 caracteres como máximo en cada comentario. No se puede utilizar html.
Archivo
Últimos especiales

20 preguntas para Richie Hawtin

20 Questions For Richie Hawtin

Random Podcasts Vol.8