Floating Points

Floating Points

Publicada el 15 Febrero 2017 por Javi López
Sam Sheperd, un tipo que asegura que uno de sus primeros discos fue de Chick Corea, que ha pinchado con todas sus pelotas el Harvest Time de Pharoah Sanders (20 minutazos) de cabo a rabo en el Berghain, que se curtió como DJ en ese mítico sótano oscuro y herrumbroso (y de sonido brutal) de Londres llamado Plastic People, que empezó produciendo future house, soul electrónico o cómo quieras llamarlo (magia con el laptop); y que ahora factura la ¿música de baile? más bella y trascendente del momento. Y la sensación es que estamos ante la punta del iceberg de la obra de este joven doctor en neurociéncia y digger de guante blanco. Shepherd, habitual y querido en la Barcelona Soul·Disco City, impartirá otra de sus clases maestras este sábado en la fiesta Journeys de Razzmatazz. El mejor remedio si te duele el alma.


¿Dónde te pillo?

Estoy en mi estudio… ¡Hace un día de mierda en Londres!

Siento decírtelo, pero en Barcelona hace un 'solazo'...

¡Oh! ¡Qué envidia! Aquí está lloviendo, tengo los pies mojados, en la tele hablan del Brexit… ¡Es muy deprimente! Me gustaría estar en Barcelona ahora mismo.

En los últimos años has venido mucho a actuar aquí.

¡Es mi lugar favorito de Europa! Me encanta el espíritu y la cultura de la ciudad y además siempre hace buen tiempo. ¡Aaah... me encanta!

Este sábado vuelves a Razzmatazz, a la fiesta Journeys. ¿Preparas tu maleta en función de la ciudad que visitas?

La última vez que actué en Razzmatazz también hice un set de cinco horas y fue genial. Pinché mucho soul y disco, lo disfruté muchísimo… Tengo ganas de esta actuación porque vengo de estar de tour en Australia y en unas semanas nos vamos de gira a Estados Unidos. Cuando estoy tocando hecho de menos mis discos, ahora tengo unos días para escuchar música tranquilamente. Nunca preparo mis sesiones en función del club o la ciudad, si no que escojo los discos que me emocionan del momento, tanto nuevas adquisiciones como viejos de mi colección.

Me gustaría hablar un poco de tu pasado… Porque tu pasado está ahora más presente que nunca en tu trabajo. Tus últimos discos, Elaenia y Kuiper, muestran la base de tu educación musical: el jazz y la música clásica. ¿En qué punto de tu carrera te encuentras? ¿Crees que ahora estamos viendo al verdadero Floating Points?

Aahh… Creo que ahora lo que siento es libertad. Estoy haciendo lo que verdaderamente me gusta. Hace seis años cuando empecé a hacer mis primeros discos, estaba encuadrado en la música electrónica de baile. Lo disfruté mucho, pero ahora no estoy seguro si es lo que quiero seguir haciendo. Lo que me interesa ahora es explorar mi propia voz.

¿Crees que la exploración define tu trabajo como artista?

Mmm no sé, es difícil decirlo. Puede que sí, siempre estoy interesado en experimentar nuevas formas de grabar, y en probar cosas distintas en el estudio.

¿De dónde viene tu pasión por la música? ¿Tus padres escuchaban jazz?

Mis padres escuchaban música clásica y cuando era pequeño comencé a estudiar piano. Por entonces la música no era una pasión, era una disciplina académica más en mi vida y a veces me resultaba dura y difícil. La verdad es que no disfrutaba mucho tocando el piano… pero al mismo tiempo fue muy bueno para mí, porque desarrollé aptitudes bastante temprano y descubrí a compositores franceses que admiro como Claude Debussy u Olivier Messiaen. Ellos representan la música clásica que realmente me gusta. Más adelante fui descubriendo el jazz con el trabajo de Bill Evans, Chick Corea

Eso para un chaval es comenzar a lo grande…

Con el paso de los años el piano ha ido teniendo sentido para mí, y he ido comprendiendo todo su potencial. Cuando descubrí el jazz me dije: 'Ok, mi relación con el piano ha de ser para tocar esto, no para interpretar una partitura de Beethoven… Puedo hacer música por mí mismo'. Sin embargo, también siento un gran respeto por los grandes intérpretes… Pienso por ejemplo en Glenn Gould, y la forma tan rotunda y emocional que tenía de interpretar las obras de los demás.

Siendo un niño también cantabas en un coro en una catedral de Manchester. ¿Por qué no te animas a hacerlo ahora?

Bueno, estoy comenzando a hacerlo, en Elaenia canto en algunas partes. Hago armonías y capas de voz.

¿No te animas a escribir?

He estado pensándolo… Me he hecho varias veces esta pregunta: '¿De qué podría escribir?' Me resulta difícil imaginarme cantando encima de un escenario, pero creo que si escribo debería tratar de asuntos que me preocupan, como la elección de Donald Trump en Estados Unidos o el Brexit… Cosas que afectan a mi estado de ánimo.

¿Floating Points haciendo canción protesta?

Ahora estoy componiendo nueva música, y cada mañana me levanto y me siento enfadado e irritado por lo que veo que está pasando en el mundo. Llego al estudio y me siento con la obligación de plasmar estas emociones. Ahora estoy pensando en cómo canalizar todas estas sensaciones en mi música; esta especie de furia, confusión, incomprensión y extrañeza que veo en el mundo.

Háblame sobre tu método de trabajo en el estudio. Estás trabajando con una banda increíble, ¿escribes tú todas las piezas y arreglos en su totalidad o hay un intercambio de ideas con los miembros de tu grupo?

Yo escribo todas las canciones pero cada vez más existe un diálogo entre todos nosotros, porque estamos tocando mucho y cada vez estamos compenetrándonos más. Ahora está surgiendo la posibilidad de hacer música nueva como banda, sin que yo llegue con piezas cerradas, lo cual lo encuentro muy excitante.

Es curioso porque ahora en vuestro directo veo muchas conexiones con la música psicodélica y el rock progresivo y quizá es una puerta que has abierto en tu música sin pretenderlo…

Sí, es muy interesante, porque antes de montar esta banda no había investigado mucho en estos sonidos. Comenzamos a hacer conciertos y venía gente que nos decía que le recordábamos a Can, a Pink Floyd o inclusos a Tame Impala, y yo me quedaba sorprendido porque hasta ahora ni siquiera había escuchado el Dark Side Of The Moon. El otro día en Australia un tipo me habló sobre Echoes de Pink Floyd, y me dijo que ese tema le recordaba a muchos pasajes de mi música… ¡Y era un poco embarazoso porque yo ni siquiera la había escuchado! ¡Soy un soul guy! Llevo años consumiendo música negra, jazz y géneros colindantes, nunca antes había explorado la psicodelia. Ahora, al experimentar con la banda, y trabajar con guitarras, distintos pedales de efectos y construir secuencias largas, estoy configurando un lenguaje nuevo para mí que resulta muy interesante.

Puede ser también una nueva vía de exploración para tu colección de discos…

Sí, desde luego, hay muchísimo material de psicodelia y progresivo muy subterráneo. Por el momento, he estado coleccionando algunos discos de psicodelia brasileña.

Háblame del concepto de "espacio" en tu música. Siempre concibes tu música como un espacio físico y conceptual. ¿Por qué?

Sí, estoy muy interesado en crear espacios. A la hora de hacer una canción dispones de un espacio estéreo en el que trabajar, y en él me interesa crear un lugar en el que la gente pueda penetrar, como si fuera una habitación. Se trata de llevar al oyente hacia un viaje emocional, pero también de crear un espacio físico para esa persona, que sienta que se transporta a otro lugar. Es una de mis obsesiones cuando mezclo mis discos, intentar edificar diferentes espacios para cada canción. Esto pasa también por el proceso de grabación. Por ejemplo, ¿por qué grabar siempre en un estudio? ¿por qué no hacerlo al aire libre o en un lugar determinado para conseguir plasmar otras sensaciones?

En 2010 fui al Plastic People y tuve la oportunidad de ver a Theo Parrish pinchando durante toda la noche. Me cagué en los pantalones, fue espectacular, ¡Y eso que no servían alcohol! Te comento esto porque me gustaría saber qué significó para ti Plastic People y cómo te ha influenciado Theo Parrish en tu faceta como DJ.

Sí, Plastic People fue como mi universidad como DJ. No valoré hasta más adelante lo bueno que fue pinchar allí con regularidad durante mis primeros años. Yo estaba poniendo discos en un bar cerca de Plastic People cada viernes, era estudiante y lo hacía por diversión. Me vieron y surgió la posibilidad de actuar un día en Plastic People, y fui ganando regularidad. Estuve pinchando cada mes durante cinco años allí. Era un lugar en el que me sentía como en casa y el sound system era espectacular. Allí vi muchas veces también a Theo Parrish, y nos hicimos amigos, con él comprendí que era posible pinchar un disco de jazz y uno de techno y luego de soul… Y que funcionaba. Y la intensidad que lograba transmitir Theo fue algo muy revelador, simplemente se dedica a poner un disco detrás de otro, pero lo hace de una manera tan potente, que te invita tanto a bailar, a entregarte… Muy pocos DJ's consiguen hacerlo.

¿Cuáles son tus planes ahora con tus distintos sellos discográficos?

Con Melodies International tenemos mucha, muchísima, música para editar. Somos un equipo en el sello, y estamos trabajando para re-editar varios discos muy interesantes. También queremos seguir haciendo nuestra fiestas Melodies en las que suena mucha de esta música que queremos volver a sacar a la luz… No me gusta esta tendencia de valorar los discos por su precio. Creo que la música ha de ser accesible para todo el mundo, y ese es nuestro objetivo con Melodies. Además de volver a contar historias que merecen ser conocidas. Con el sello Pluto seguiré sacando mi propio material, y Eglo es el label que llevo conjuntamente con Alexander Nut y seguimos con la línea de editar música disco, soul, electrónica que nos gusta de artistas de todo el mundo.

¿Para cuándo un nuevo disco tuyo?

Si te digo la verdad… ¡No lo sé! Estoy trabajando en música nueva, pero todavía no tengo nada planificado.

Estoy pensando que hay mucha música española que te molaría. Las bandas del Sonido Laietà o grupos como Smash o Triana, que fusionaban psicodélica y flamenco… ¿Conoces algo?

¡Wow! Me interesa la verdad, pero no conozco mucho. He investigado un poco el soul español, tengo un single de un grupo de los 70's que lo he pinchado muchísimo. Un grupo que se llama Los Ros

Cuéntame cosas tuyas ¡Un clásico del Soul Ibérico!

¡Ese! ¡Muy bueno!

¿Qué te gusta fuera de la música?

Bueno, me interesan todas las expresiones artísticas… Ahora mismo estoy leyendo The Passion Of New Ev" (La Pasión de la Nueva Eva) de Angela Carter, me está gustando mucho; y he ido a ver la exposición de Philippe Parreno en la Tate Modern. Me interesa el arte en general… y la comida. Porque la comida suele ser el reflejo de la cultura de un país, y me gusta experimentar lo que aporta a mi organismo la comida, siempre intento probar muchas cosas diferentes cuando voy de viaje.

¿Sigues jugando a videojuegos? Una vez leí que eras muy bueno jugando al Mario Kart…

(Risas) Jaja, sí, no sé por qué, cuando era un niño jugaba al Mario Kart de la Nintendo 64 y destrozaba a todo el mundo. ¡No tenía rival! Ahora ya no juego, alguna vez he quedado con amigos y me han enseñado la Xbox, pero el mando tiene demasiados botones… ¡Lo encuentro muy complicado!

Floating Points estará el sábado 18 de febrero en la fiesta Journeys que se celebra en Razzmatazz (Barcelona) para realizar un set de 5 horas.


Más información:

Floating Points: Web Oficial

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