Eric Copeland

Eric Copeland

Publicada el 31 Agosto 2017 por Javi López - foto de Bárbara Soto
El norteamericano Eric Copeland, edita nuevo álbum en DFA Records. El primero que ha producido enteramente en su nuevo lugar de residencia: Palma de Mallorca. Copeland lleva años explorando los márgenes de la música pop experimental tanto en su carrera en solitario como en sus proyectos colaborativos (su seminal banda Black Dice o Terrestrial Tones con el miembro de Animal Collective, Avey Tare). Durante los últimos años ha sido especialmente prolífico, con referencias en DFA y L.I.E.S, en las que edificado un sonido que cada vez mira más a la pista de baile. Pero siempre lo hace jugando al despiste, buscando la disonancia, el surrealismo sónico, las percusiones hipnóticas… y tomando el camino más difícil. Goofballs sale el próximo 22 de septiembre y es el resultado de su nuevo capítulo vital en la bella isla de Mallorca. Allí hablamos con él.

¿Por qué te mudaste a Mallorca?

Mi mujer es española. Ella es de Madrid. Es fotógrafa. Queríamos irnos a vivir juntos a otra parte. Teníamos cien lugares en mente y finalmente elegimos Mallorca. Llevamos dos años aquí.

Supongo que la vida aquí es muy diferente a la que llevabas en Nueva York.

La isla es genial, la he podido explorar y es muy bonita. Puedo nadar a menudo y he hecho cosas freaks como ir a una plaza de toros. No hablo bien español y no tengo muchos amigos, así que he podido centrarme mucho en mi trabajo. Venir a Mallorca me ha ayudado a abrir la mente y comenzar una nueva etapa. Cada vez me siento mejor aquí.

¿Te ha influenciado de algún modo en tu trabajo?

No en términos musicales, pero desde luego aquí me siento diferente. Nueva York es duro. Vives pensando en el dinero y en cómo sobrevivir. Todo el mundo se queja de lo mucho que han subido los alquileres allí los últimos años… Es terrible. Ahora no tengo que pensar mucho en ello. En Mallorca la vida es mucho más barata y estoy completamente centrado en mi música y en mis cuadros.

Ahora tienes el estudio en casa...

En Nueva York tenía un estudio en el que podía crear sin limitación de volumen a cualquier hora del día. Aquí tengo un pequeño home studio y trabajo con auriculares casi todo el tiempo. He cambiado mi workflow y ha sido un reto acostumbrarme a trabajar de este modo. Pero por otro lado ha beneficiado a mi música, porque ahora presto más atención a los detalles. Cuando trabajas con volúmenes altos buscas un experiencia más física en la música, ahora estoy meditando mucho más las decisiones en mi producción, pienso en cómo va a sonar el tema en un gran sistema de sonido y hay una intención en todo lo que hago.

Goofballs es el primer disco que has hecho enteramente en Mallorca. Háblame del objetivo y el concepto de este trabajo.

Quería pensar más en el bajo. Nunca me he considerado especialmente bueno trabajando las líneas de bajo, mucha de mi música anterior carece de una presencia definida de sonidos graves. Por eso Goofballs está basado sobre todo en patrones de batería y bajo, pero siempre con la premisa de mantenerlo todo un poco estúpido… Quería que la música fuera divertida. Ahora ya no estoy muy interesado en hacer música agresiva.

Goofballs es casi un álbum de pop, es muy colorido, los títulos de las canciones son simpáticos, y viajas por muchos estados de ánimo… Me gusta también el uso que haces de las distorsiones en el disco.

Muchos de estos sonidos finales son parte del proceso de mezcla de Rusty Santos (ingeniero de mezcla de artistas como DJ Rashad, Panda Bear u Owen Pallett, entre otros). Llevo trabajando con él desde hace más de 15 años. Es un buen amigo, somos como un equipo, siempre aporta muchas ideas valiosas a mi trabajo.

Este disco lo has producido con muy poco equipo.

Lo que ves en la mesa: una caja de ritmos de los 90s, un sintetizador de bajo, un sampler, varios pedales de efectos y una herramienta llamada Drum Brain, hecha a mano por Barry London (músico de Van Pelt Soldiers of Fortune & Oneida). Suelo trabajar mucho fuera de la computadora. De hecho uso Cubase en un ordenador del 2004 en el que nunca he hecho un update. No utilizo plugins, ni efectos digitales, sólo trabajo con audio.

Has desarrollado buena parte de tu carrera en DFA Records, tanto con Black Dice como Eric Copeland. ¿Cómo es tu relación con el sello? ¿Tienes libertad creativa o hay un intercambio de opiniones?

Un poco de las dos cosas. DFA es básicamente Jonathan Galkin, otro viejo amigo. Todo lo relativo a mi música lo discuto con él. Nos conocemos desde hace muchos años y siempre me ha apoyado. Y hace poco me di cuenta de ello… me ha ayudado mucho en mi carrera, desde el año 2000. Nuestra relación ha pasado por muchas fases, hemos tenido peleas y temporadas incluso en las que no nos hablábamos, pero sé que él entiende mi trabajo… Lo cual no es fácil. Sobre todo porque DFA es un gran sello, responsable del éxito de bandas como LCD Soundsystem o The Rapture. Yo estoy en un peldaño mucho más bajo.

¿Qué te aporta editar en un sello como DFA?

Es extraño, porque tampoco consigues los beneficios que puedas imaginar desde fuera. No sé lo que debe pensar la gente… Creo que es bueno sobre todo a nivel conceptual, porque coloca mi música en una posición privilegiada. De estar en DFA destaco sobre todo la relación con Jon, la cual es una persona muy importante en mi vida. Por otro lado, hay muchos discos que saco en otros sellos pequeños que no tienen mucha prensa, el hecho de estar en DFA siempre te asegura algo de exposición.

¿Tienes el mismo tipo de relación con Ron Morelli? Creo que sois amigos desde hace muchos años.

Sí, nos conocemos desde hace mucho tiempo. Yo trabajaba en un bar y él venía a beber. Así que pudimos conocernos muy bien ja ja. Fue mucho antes de que hiciera música y de que crease L.I.E.S. Creo que por entonces ya pinchaba, pero no era quién es hoy. Nuestra relación también se ha basado en el intercambio y la colaboración. También le agradezco que haya apoyado mis ideas locas en su sello.

Ron también ha dejado Nueva York…

Está en París, pero básicamente porque está pinchando mucho en Europa y su mujer es francesa. Pero, vamos… Creo que la escena de Nueva York está cerca del colapso. Barcelona está experimentando un fenómeno similar ¿no es así?

Podríamos decir que sí, la gentrificación es la raíz de la reciente ola de turismofobia… Es un cóctel extraño, muy morboso para los medios de comunicación. Lo que está claro es que los alquileres están por las nubes. Aunque creo que para muchos artistas de aquí la mayor preocupación es cómo trascender en el circuito internacional.

Creo que a veces el hecho de no pertenecer a la escena de una determinada ciudad tiene sus ventajas e inconvenientes. Lo malo de no estar en el sitio adecuado es que a veces no consigues la atención que mereces. En Madrid hay una banda extraordinaria, Melange. Intenté ayudarles a encontrar un sello, porque me gustan muchísimo, y seguramente si estuviesen en una ciudad como Nueva York o Londres estarían tocando en escenarios de grandes festivales.

¡Muy buenos Melange! Son como mezclar Pink Floyd y Tame Impala con el sonido de bandas españolas de los 70s como Triana o Solera.

Son grandes músicos, además representan al lugar de donde vienen. Eso es lo bueno de no pertenecer a ninguna escena, puedes alimentar tu proyecto sin la presión de ideas externas. Es algo que puedo sentir aquí. Me gusta la cultura española, su tradición… En Estados Unidos no tenía estos inputs. Creo que mis ideas cada vez son mejores gracias al lugar donde me encuentro ahora, son más auténticas y personales… Siento que estoy incubando algo.

¿Qué será lo próxima para ti?

Estoy trabajando en más música. Siempre intento tener uno o dos discos en marcha. A veces se editan, a veces no. Ahora llevo una rutina de trabajo diaria, produzco de siete de la mañana a tres de la tarde. En septiembre voy a dar algunos shows en Estados Unidos con Black Dice y más adelante, en octubre, actuaremos en algunas ciudades europeas como Lisboa o Madrid.

Escucha Neckbone, extraído de su próximo álbum Goofballs:



Más información:

Eric Copeland: Bandcamp

Compartir:

Comentarios

¿Quieres leer otra entrevista?
Busca en nuestro archivo