BFlecha

BFlecha

Publicada el 04 Septiembre 2017 por Bruno Garca

Hay dos artistas gallegas por las que siempre sentí una gran debilidad. Una es Cora Novoa (con quién ya tuve el gusto de hablar hace un par de años), la otra, Belén Vidal cuyo nombre artístico no es otro que BFlecha. La llevaba persiguiendo desde junio cuando su última actuación en Sónar, y justo ahora que la tenemos con su maquinaria engrasada lista para hacer las delicias de todos y seguir presentando su último LP Kwalia (Arkestra Discos, 2017) en el WOS de Santiago de Compostela, por fin tuve la oportunidad de conversar con ella. Es una de esas entrevistas que más que leerlas me gustaría que imaginaras, sintieras su voz respondiéndote al oído. Su visión y manera de expresarse es sacra y poética. La viguesa se cuida mucho a la hora de pensar y descodificar sus ideas. Desde luego suena natural, sobria y sincera. Musicalmente hablando, un excelente ejemplo de la electrónica mimada con sintes, R&B contemporáneo y raíces tradicionales. También de como talentos muy distintos en vez de chocar se pueden llevar muy bien, es su caso con el paisano Mwëslee.

Hola Belén, esta pasada primavera lanzaste tu 2º álbum de estudio: Kwalia ¿Ha ido todo tal como tú y el sello os imaginabais tras la gran acogida del anterior βeta… o incluso ha superado vuestras expectativas?

Estoy muy satisfecha, ya que he hecho todo de la manera que tenía en mente. Con eso, ya cumplí expectativas. A partir de la salida del disco ya no todo dependía de mí, se podría decir que eso queda fuera de mi alcance, de mi control, además, este disco es de esos a los que debes darle muchas escuchas para ir adentrándose en él poco a poco, así que hay que seguir dándole tiempo.

Has trabajado con un productor que literalmente ‘se sale’ aunque no se prodiga mucho: Mwëslee. ¿Qué tiene él que no tengan otros y, qué virtudes destacarías de la personalidad de Diego fuera y dentro del estudio de grabación? Por cierto, seguro que has catado ya su nuevo EP Vel Satis.

Sí se sale (risas). En mi caso, para trabajar de este modo con alguien, ha de entender lo que quiero transmitir. Él tiene esa capacidad y además me aporta una visión externa, que para mí, al estar metida tan dentro del proceso, me ayuda a obtener otra perspectiva. Creo que colaborar con otros artistas es enriquecedor y como se suele decir: “¡la unión hace la fuerza!”. La verdad es que es con la única persona con la que he colaborado de esa manera, nos conocemos desde hace mucho tiempo y no solo nos entendemos a nivel musical, compartimos también maneras de pensar en relación a la vida y para mi es algo fundamental. Su último lanzamiento discográfico. Por supuesto que lo he catado ¡y me parece de lo más innovador y vanguardista que se puede escuchar ahora mismo en el globo!

Si bien en 2013 nos hiciste disfrutar con cortes de neo-soul, synth-pop e incluso UK Garage (Mundo Bizarro, Lava Templada…) en tu regreso te decantas más por electrónica costumbrista y orgánica (Kwalia, Chuang Tzu) o bass music con tempos bajos de revoluciones. En especial, me seduce lo primero, cómo decidiste explorar y afrontar ese reto de canciones llenas de ‘zen’ u otro tipo de orígenes como los africanos?

Hay una intención en buscar en lo esencial… es una respuesta a la época en que vivimos donde no hay tiempo para profundizar, el contacto es superficial. Vivimos rodeados de tecnología pero estamos desconectados. A mí me pide investigar ahí. También hay ese querer buscar en la identidad de uno, Chuang Tzu suena a la canción popular gallega, se puede percibir en el ritmo y voces del final.

Lo que si sigues muy fiel es a expresar tus letras en castellano ¿cómo sueles organizarte para escribirlas y… gracias al protagonismo del español ¿has abierto bastante mercado en Latinoamérica verdad?

Sí, es la lengua en la que me siento cómoda, es el idioma en el que me expreso, en el que sueño… Voy apuntando ideas que me van surgiendo en el móvil y empiezo a bosquejar y cuando tengo algo definido, me meto más a fondo. A la segunda cuestión, Latinoamérica, si, así es, siento que allí conectan bastante bien con mi música.

¿Qué tal te sientes tratada por países de más allá del charco y por supuesto en España, donde nos consta se te quiere?

Valoro mucho cuando alguien me dice que le ha llegado, porque sé que es un disco bastante exigente, no es de los que te entran a la primera como ya te contaba al principio. Pero creo que eso también es algo positivo porque hace que dure más su sabor.

Sónar: marcó un antes y un después en tu carrera ¿me equivoco? A día de hoy ¿qué te atrae más de este festival?

La verdad es que el primer directo que hice como BFlecha fue en el Sónar 2010, así que fue muy especial para mí ese año. Una de las cosas que más me gustan del Sónar es el espacio +D, cada año que voy descubro cosas nuevas relacionadas con la tecnología. Es un buen sitio para inspirarse y además para pensar en nuevas herramientas para trabajar, siempre se vuelve uno con las pilas bien cargadas.

A la hora de afrontar una temporada estival non-stop de bolos ¿es lo suyo lanzar disco en el primer tramo del año?

Lo suyo sería poder sacar música más a menudo, pero al hacerlo todo uno mismo resulta más complicado y lleva más tiempo, pero mi intención es empezar a componer temas nuevos ya.

Personalmente quedé maravillado con las virtudes de Kwalia. No solo en lo musical, también en el cada vez más cuidado aspecto visual. Creo que estás incluso en un momento ideal para lanzarnos tus mensajes (en las letras) y nosotros recogerlos con sumo gusto…

Me alegra oír eso, porque hay una intención en que todo funcione como un conjunto.

Volviendo a lo visual. Así, de primeras, en tu vídeo-clip Zigurat te vemos danzar inmersa en plena naturaleza de un modo acrobático, al mismo tiempo que marcial, folk y mágico. Lo que quieras de tu gusto por ejemplo de –y si te gusta- el cine asiático tipo Kurosawa, ¿practicas con asiduidad kendo o alguna otra arte marcial? ¿Danza?

Akira Kurosawa es uno de mis directores de cine favoritos, para mí sus películas trascienden el tiempo porque sus mensajes son universales, hablan de la vida, del ser humano... Y además a nivel estético es un gusto para los sentidos. En general me gusta cualquier película que cuando acabas de verla te quedas varios días dándole vueltas. Aquellas que te dejan huella… seguro que me entiendes. Me alegra que me digas eso otro, porque quiere decir que no te has dado cuenta de que hay una doble en el videoclip, su nombre es Sara Álvarez, especialista y medallista nacional de Wushu.

Zigurat creo que fue rodado entre Lugo, A Coruña… ¿Cómo vives y hasta qué punto te inspira / preocupa la naturaleza de tu tierra natal, Galicia? ¿Y según tú, como pinta el futuro de la de este planeta que conocemos por Tierra?

Para mí la naturaleza es una de las cosas más importantes, no nos damos cuenta pero sin ella no podríamos vivir. Es una época dura para dedicarle a cualquier cosa en la que el fin no sea ganar dinero, o que se valore la calidad del trabajo, donde solo importan las estadísticas, ¿pero cuando no lo fue? Hay que intentar sacar lo mejor de nosotros mismos y eso implica hacer sacrificios, creo que existe mucha gente que hace enormes esfuerzos por aportar cosas positivas al mundo. Tenemos que adaptar nuestro modo de vida para dejar de seguir dañando el planeta y ser más humildes, y dejar de ver al hombre como el centro del universo y pensar con más amplitud, recordando las palabras de Carl Sagan “…nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que siempre hemos conocido…”

Que tu trabajo dependa en su mayor parte de una mente creativa, debe ser a veces una mina de placer, otras un poco desesperación… frustración ¿es así?

Pues todo tiene sus dos caras, lo importante es no abandonar en momentos de crisis… (risas)

Ya que estamos, y con permiso de la creatividad, cuánto tanto por ciento le sueles dejar al amor por la música y a mejorar tu técnica (vocal y musical). Momento ideal para que nos cuentes un poco sobre tus raíces musicales desde niña…

La verdad es que intento escuchar de todo un poco y procuro ensayar con regularidad, “don’t sweat the technique!”. Mis primeras memorias musicales son los discos que se escuchaban en mi casa. Años después allá por los 2000 empecé a componer en un grupo, y para grabar las maquetas empecé a usar software y hardware. Eso me abrió un mundo de posibilidades y me permitió desarrollar mi propio sonido de una manera más autónoma, ¡y desde ese punto… hasta ahora!

Una canción, un álbum, un libro o una historia –de la época y estilo que sea- con la que siempre te verás reflejada ¿Por qué?

Con el tema de Door of the Cosmos de Sun Ra. Porque, como dice la canción: “Love and life interested me so… that I dare to knock at the door of the cosmos”

 



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