Jeff Mills

Jeff Mills

Publicada el 09 Septiembre 2015 por Javi López
Críptico, ambiguo, elocuente. Así se muestra el genio de Detroit en esta entrevista vía email, cuyas palabras cada vez más se asemejan a las de un sabio, un visionario, un profeta; que a las de un simple pinchadiscos. A Jeff Mills lo de ser uno de los mejores DJs del mundo ya se le queda corto. Durante los últimos años ha ido ahondando cada vez más en la búsqueda del sonido del cosmos y la música del futuro. Ahora, probablemente, se encuentra en el mejor momento de su carrera, demostrando madurez, serenidad y brillantez en sus diversos proyectos. Para Mills el techno ya no es sólo una declaración futurista, también es arte en su sentido más amplio.

El próximo 25 de septiembre lanza "The Exhibitionist 2". El primer volumen fue muy influyente en su momento. ¿Cuál es el objetivo de esta secuela? ¿Qué ha querido expresar?

Mi objetivo con el DVD y el álbum de "The Exhibitionist 2" era centrarme en el aspecto de la improvisación usando instrumentos electrónicos con el fin de capturar "el momento creativo". Las escenas fueron diseñadas para permitir al espectador ver de cerca lo que hago y poder así entender el proceso de mezcla y composición de música electrónica. Mi deseo es que mostrando estos aspectos, la apreciación de lo que hace un DJ o un productor se considere con un mayor sentido de valor.

El pasado julio presentó "Planets" junto a la Orquesta Sinfónica do Porto Casa da Música dirigida por Christophe Mangou. En octubre volverá a hace un nuevo show con la BBC Symphony Orchestra en el Barbican Hall de Londres. ¿Qué le aportan este tipo de experiencias cada vez más usuales en su carrera?

Llevo trabajando con orquestas y músicos clásicos desde hace unos 10 años, así que esto no es nuevo para mí. Crear e interpretar partituras orquestales originales se ha convertido en algo paralelo a mi actividad como DJ y productor, es ya una actividad normalizada en mi vida. Lo que he conseguido con este tipo de experiencias ha sido abrirme a caminos más amplios y coloridos. Más dimensionales. Si tuviera que clasificar estos actos de participación, los definiría como algo relacionado con el tiempo y la época actuales. Es música ligada a las consecuencias de vivir en un nuevo siglo.

El techno continúa muy presente en su trabajo, forma parte de su ADN, pero cada vez más le vemos explorando otros territorios como la música experimental o el arte abstracto. Es algo que se ha reflejado recientemente en alguno de sus últimos discos como "When Time Splits" junto a Mikhaïl Rudy. Incluso "Emerging Crystal Universe", que podría considerarse un disco de techno más convencional, muestra nuevos vértices en su sonido, más misterioso y espiritual. ¿Cuáles son sus principales intereses ahora en la música? ¿El techno le continúa interesando como forma de expresión?

La preparación y la conciencia son ahora mis principales motivaciones para hacer música. Estoy convencido de que en un futuro cercano la humanidad estará más presente en el espacio que en la Tierra, por eso trato de utilizar cada oportunidad para dirigir la atención de la gente hacia este asunto. El cosmos, la ciencia y los viajes espaciales son los temas que estoy tratando de enfatizar en mi discurso y esto pasa por utilizar los recursos propios de la ciencia ficción y la música conceptual y experimental. Imagino que los humanos deberán tratar con "fenómenos inexplicables" (física y mentalmente) en el futuro, por lo que es necesario habituar las emociones humanas para cuando se produzcan estos encuentros extraños y, aparentemente ajenos, en el futuro.

En Octubre desarrollará otro proyecto muy interesante, se encerrará en el estudio de Rembrandt, en Ámsterdam, para componer...

Sí, este es un proyecto con el que estoy muy ilusionado. La idea del escapismo a través del sonido o la influencia del espacio arquitectónico en la obra son sólo un par de eslabones más en la cadena de posibilidades de la música. Mi idea en este proyecto es utilizar las sensaciones de imaginar a Rembrandt en ese estudio pintando el "Filósofo en la meditación" para crear nueva música. Estaré en el mismo estudio en el que el cuadro fue creado, así que podré ver cómo la luz aparece en un lienzo simulado, el espacio acústico, y experimentar las condiciones generales que pudieron guiar a Rembrandt en la creación de sus pinturas. Voy a componer música allí y también voy a realizar grabaciones de campo. Una vez realizado el experimento ofreceré una charla en el Amsterdam Dance Event (ADE) comentando mi experiencia.

Hablando de filosofía, arte, meditación y… metafísica. Inconscientemente mi cerebro siempre dibuja un paralelismo entre usted y David Lynch. Ambos son místicos, influyentes e innovadores en sus campos de acción. Lynch tiene mecanismos creativos muy concretos y reconocibles: la meditación trascendental, la intuición, la atención a los pequeños detalles. ¿Se siente cercano a ellos? ¿Qué mecanismos utiliza usted para ser creativo y desarrollar tantos proyectos diferentes?

Soy un gran admirador del trabajo de Lynch, pero creo que pertenecemos a mundos distintos. Las principales diferencias entre nosotros son las circunstancias que marcan y han marcado nuestras vidas, las experiencias que dirigen nuestra mente y nuestros sentimientos. Por lo que a mi respecta, siempre he sentido una especie de resistencia a mis ideas y a mi trabajo. Nunca puedo dar nada por sentado. Para decirlo de otro modo: "Nunca siento el viento soplando a mi espalda". Esta sensación, este tipo de tensión, afecta en cómo las ideas son materializadas... Creo que David Lynch debe gozar de una gran libertad para expresar sus ideas e inquietudes.

Se ha mantenido fiel a unos ideales durante toda su carrera, al contrario que muchos otros coetáneos que han enfocado su trabajo hacia terrenos más comerciales y fáciles. Si sale de su cuerpo y se mira desde fuera. ¿Qué ve? ¿En qué punto de su carrera y de su vida se encuentra ahora?

No me gusta la idea de medirme contra los demás. Yo me siento como alguien que está aquí para crear… Aunque no es una buena idea tener consciencia de uno mismo. Yo sólo compito contra el Tiempo. Me gustaría producir y crear tanto como pueda antes de partir.

¿Le sigue interesando la pista de baile? ¿Ha cambiado el lenguaje y la comunicación con la gente que quiere bailar música electrónica?

Sí, me sigue encantando pinchar música de baile, pero creo que pueden haber otros caminos a explorar, no sólo hacer las mismas cosas que llevamos haciendo desde los años 70s. Creo que el público está más que dispuesto a participar en todo lo que es nuevo y se presenta con un cierto nivel de dedicación y de creencias. Estoy convencido de que la música electrónica necesita más que un ejército de DJs. Se necesita gente que tenga y pueda materializar nuevas ideas que impulsen esta cultura hacia adelante. Sé que el aspecto comercial de la música Dance es la principal motivación que conduce a muchas personas a dedicarse a ella, pero me gustaría imaginar que puede haber otras maneras de alcanzar el mismo objetivo.

¿El futuro (nuestro presente) le está defraudando? ¿Lo encuentra interesante? Vivimos un momento en el que la tecnología y la híper-conectividad nos hace personas más informadas y preparadas, pero también más perezosas. ¿Qué piensa usted? ¿Nos está dominando la tecnología?

El mundo en el que vivimos es exactamente el mundo que estamos diseñando. Pocas cosas escapan de nuestro control. Nos encantan las máquinas porque nos proporcionan un sentido de la inteligencia y la perfección. Nos encanta ser testigos del caos y la desesperación de los demás, ya que nos aporta una sensación de seguridad. Nosotros controlamos nuestro propio destino. Si hemos llegado a ser perezosos es porque, probablemente, creemos que eso es un lujo. Me parece interesante que hayamos evolucionado de este modo, en lugar de ser más cuidadosos y reflexivos, más considerados con nuestro entorno y la naturaleza. Sobre todo porque somos animales y necesitamos recursos de la Tierra para sobrevivir. La tecnología nos está dominando, nosotros lo hemos programado así. No se sabe hasta cuando seguiremos con esta mentalidad, pero si miramos atrás en la historia, las cosas podrían ir a peor antes de que vayan a mejor.

Hace más de diez años mantuvo una conversación con Ángel Molina moderada por Roger Roca que se publicó en la extinta revista Dancedelux. Fue una charla muy inspirada, ¿se acuerda de ella? En ella discutieron algunos asuntos que siguen de plena actualidad: la exclusividad en los lanzamientos en vinilo (por entonces usted planchaba sólo 100 copias de sus discos de Axis), la paciencia de la audiencia con los DJs, la influencia de los medios de comunicación en los gustos del público, la función del techno como música para revelarse contra lo establecido… Parece que no han cambiado mucho las cosas desde entonces. ¿Cuáles cree que han sido las mayores revoluciones que hemos experimentado en los últimos diez años?

Sí, recuerdo esa conversación con Ángel. Y no, no ha habido cambios sustanciales o noticiables en todo este tiempo. Creo que hay mucha gente interesante haciendo cosas increíbles que podrían aportar nuevas ideas y concepciones al público, pero tienen poca visibilidad porque tanto los medios de comunicación como los grandes puntos de venta de música de baile siguen interesados en los mismos temas elementales de hace una, dos y tres décadas. Creo en la preservación, pero no cuando ésta bloquea la innovación creativa y la exploración musical. Un cierto tipo de popularidad a veces puede convertirse en el cáncer que conduzca a la muerte. Creo que hemos coqueteado mucho con esto de forma colectiva. Tal vez es hora de ver a toda la gente con talento decir algo de verdad en esta industria.

En esa misma conversación aseguraba que el disco que estuvo buscando durante más años fue "Hills Of Katmandu" de Tantra, y que el vinilo por el que más había pagado había sido una copia de un disco promocional de Sergio Mendes que adquirió en Tokyo. ¿Tiene ahora nuevos objetos de deseo? ¿El digging continúa siendo importante en su vida?

Desde entonces, me he convertido en un audiófilo, un buscador de la máxima calidad y fidelidad en las grabaciones. Eso se traduce en que he ido ampliando mi colección de discos con piezas raras y especiales, no sólo de música de baile, también de jazz, rock, clásica, vanguardista y trabajos experimentales. Valoro mucho la calidad del sonido, así que he re-aprendido a escuchar música. Mi nuevo hobby es escuchar álbumes enteros en una sola sesión. Esto es algo que había dejado de lado desde que emergieron las nuevas tecnologías

Ya para acabar, la pregunta obvia pero necesaria: ¿Qué podemos esperar del futuro?

Es divertido tratar de predecir el futuro, pero honestamente es imposible saber qué pasará. Creo que nuestro futuro estará definido por la forma en que los seres humanos vivamos y pensemos. Somos propensos a cometer errores, grandes errores; pero al mismo tiempo, estos errores son la mejor manera de aprender. Yo creo que lo más correcto sería decir que, con o sin los seres humanos, habrá un futuro. Tal vez, simplemente, ya no nos pertenecerá.

JEFF MILLS estará pinchando en Mondo Disko (Madrid) este jueves 10 de septiembre


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