ENTREVISTAS

Gareth Jones
Gareth Jones
Publicada el 09 Noviembre 2011 por David Puente
John Fox dijo de Gareth Jones, con el que trabajó en su primer álbum en solitario después de formar en Ultravox, Metamatic (1980), que era algo así como el “psicoanalista del sonido” por su profusa inclinación hacia el mundo del subconsciente que utilizaba como dinámica de grupo en grabaciones de gente como Depeche Mode, Erasure o Bronski Beat. “En los sueños están muchas de las soluciones de los problemas que llegan sin avisar en nuestra vida. Después de tanto tiempo trabajando con letristas me he dado cuenta que su mayor fuente de inspiración es el subconsciente”, comenta Jones a modo de consejo en su charla en la base de la Red Bull Music Academy en Matadero Madrid donde se ha pasado una semana tomando fotos y enviando twitts: “Más que aprender, aquí en la academia con todos estos jóvenes a mi alrededor, he recordado lo importante que puede ser el laptop en trabajos concretos que tengo entre manos”. Otro consejo: “El ingeniero debe ser invisible, a no ser que seas Adrian Sherwood”.
Uno de los aspectos que más me gustó de su charla fue el tono psicológico con el que dotó a su charla a la que asistía como reconocido ingeniero de sonido.
Porque la psicología es importante en cualquier tipo de trabajo grupal.  Mantener una motivación adecuada entre todos los miembros de ese grupo es vital para que el camino que hayas escogido vaya en la dirección deseada. 

Por ejemplo, usted trabajó en el álbum Halber Mensch (1985) de Einstürzende Neubauten, una banda escorada hacia principios de tinte anarquista.  No sé si fue más fácil o más difícil que trabajar con cualquiera de las otras que pasaron por sus manos.
Fue una gran experiencia porque en esos momentos se encontraban en una forma creativa increíble. Tenían muy claro donde querían llegar, así que dejamos fluir toda esa energía. Si el artista de turno tiene una buena idea, entonces el ingeniero de sonido debe acentuar su condición de invisibilidad. Por desgracia muchas veces es al contrario. Yü-Gung fue el primer tema en la carrera de Neubauten en el que usaron secuenciador y sampler al mismo tiempo. Y accedieron porque ya conocían mi trabajo y les gustaba. Logré ganarme su confianza. Aunque me costó bastante, no te creas.

En su charla también habló varias veces de la responsabilidad en su trabajo.
En esto de la música cualquier cosa que hagas, tanto si eres un artista como la persona que está detrás del sonido de la misma, puede llegar a convertirse en lo mejor y más importante para alguien que esté al otro lado. Imaginaos la responsabilidad que tenía un grupo como Depeche Mode al iniciar la grabación de un disco. Debían gustar a sus fans pero a la vez tenían que sonar auténticos. El resultado de un disco es el resultado del trabajo de mucha gente. Todo sale mejor si el grupo trabaja de manera responsable. Aunque la responsabilidad no está reñida con la espontaneidad. Esa comunión es la clave de todo esto que os estoy contando.

Y usted como ingeniero de sonido que es, ¿qué le parece el hecho de que ahora cada uno de nosotros podamos grabar un disco desde casa con un estudio más o menos bien  montado?
Pues poco puedo objetar al respecto porque aquí en la academia todo el mundo trabaja con laptop que utilizan tanto para tomar notas durante las charlas como para grabar unas tomas en un momento de inspiración. Como toda herramienta, el ordenador también tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo bueno de trabajar en un entorno digital es que puedes regrabar los tracks cuantas veces quieras y siempre a partir del punto deseado. Lo malo es justo lo mismo. Porque nunca encuentras el momento de acabar o cerrar ese mismo track. Cualquiera que tenga un cierto talento literario escribirá una buena obra literaria aunque sea con un bolígrafo. Los buenos músicos escribirán buena música al margen de lo que tengan en las manos.

Lo que si se ha podido perder un tanto es la idea de “comunión” a la hora de hacer música. Es muy normal ver a los alumnos en un rincón con su laptop y unos grandes auriculares en sus oídos.
Bueno es que ha nacido una nueva generación de artistas que pueden recorrer todo el proceso de creación musical por si mismos. Yo soy de una generación en la que  nos juntábamos unos cuantos en una habitación y hacíamos ruido hasta que quedábamos extenuados. Tal vez por eso siempre he trabajado con bandas. 

Usted tuvo suerte porque sus primeros pasos fueron en la BBC.
Estuve poco tiempo. Cuando salí del instituto no sabía qué hacer con mi vida. Pensé que dedicarme a grabar sonido podría estar bien. A grandes rasgos, digamos que la BBC me dio la oportunidad de trabajar por primera vez en algo relacionado con el sonido. Una de las cosas más bonitas que me dio mi paso por la BBC fue trabajar en el programa de John Peel. Después hice lo que todo punk de mi época. Aprendí por mi mismo, trabajando, colaborando, observando…

Justo después empezó a trabajar con John Foxx y poco después con Depeche Mode. ¿Qué ego fue más difícil?
Bueno, en aquella época Depeche Mode no eran tan conocidos, por lo tanto la complejidad de la grabación no se debía tanto a una guerra de egos. Además lo interesante de trabajar con Depeche Mode era que precisamente los instrumentos eran tocados por máquinas. El ego de cada uno de ellos quedaba por tanto focalizado en conseguir lo mejor para el tema que hubiera compuesto en aquel momento Martin L. Gore. No eran una banda de rock como ahora, por tanto no había que dedicarle más tiempo al teclado o poner el acento en la percusión para que el batería no se sintiera marginado… Eran otros tiempos. Al principio salíamos a la calle, por Shoreditch, por entonces una zona bastante degradada de Londres. Íbamos en busca de metales, luego los golpeábamos contra vallas o contenedores. Después de la excursión pasábamos los sonidos a un sampler. Pero después resulta que después no se podían ecualizar... todo debía realizarse desde un proceso manual, natural… De hecho, así es tal y como me gusta trabajar. 

¿Cuál sería el álbum más complicado de grabar de todos los que ha estado involucrado?
Mmm… Pues no sabría decirte. Es probable que alguno que no haya tenido mucho éxito… seguramente porque no suene muy bien. Por eso intento no complicarme la vida cuando trabajo. Es probable que una complicación te lleve a una decisión forzada. Un trabajo bien hecho por norma corresponde a una sucesión de decisiones no forzadas. Eso para mi es el “flow” adecuado para trabajar en esto. Es muy sano tomar decisiones. Es muy creativo tomar decisiones. Pero siempre eligiendo sobre un abanico reducido de posibilidades. De lo contrario, todo se complica en exceso y ocurre lo que te comentaba antes. El artista es un selector de decisiones.


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Web Oficial: Gareth Jones
Twitter: Gareth Jones
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Clubbingspain escribió el 09 Nov 2011, 10:01

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