ENTREVISTAS
Green Velvet
Green Velvet
Publicada el 14 Julio 2010 por David Puente
“Llevo diez años detrás de usted para entrevistarle. Y el dia que me llega la hora justo coincide con la semifinal de España contra Alemania”, le comento a Curtis A. Jones a riesgo de que no comparta mi drama personal ya que es sabido que los yankees apenas se interesan por el soccer. Pero el Mundial lo puede todo y me responde con un sorprendente “el partido empieza en veinte minutos, ¿no es así?”. Le sigo en Twitter y sé que le gusta el básquet porque en la red social se pregunta por el futuro de Lebron James (“en realidad me gusta la acción, el movimiento…”). Afortunadamente la charla es animada y con tiempo por delante para preguntarle por los que ya no siguen en esto como aquel gran Gemini del que no se sabe nada, “ni siquiera si vive aún en la ciudad”. Estos días anda feliz tras su reciente actuación en Millenium Park de Chicago gracias a la cual aún recibe parabienes: “Es de esas actuaciones en las que todo sale bien. Una sensación inexplicable que remite a ese momento de plenitud de cuando estás empezando y te sientes bien con el camino elegido. Es una bendición para un veterano como yo”. Bendición entre risas.
¿Por qué paró de publicar material de sus sellos Relief y Casual?
En realidad nunca paré la actividad en serio.  Honestamente me veía incapaz de dar servicio a los artistas que publicaban con nosotros. Un artista contento con tu sello es un artista que te entrega sus mejores trabajos. Porque sabe que vas a apreciarlos. Y durante un tiempo me vi superado por el trabajo. Mi trabajo es mi pasión. Y si no la puedo llevar a cabo al cien por cien prefiero dejar la actividad en stand by (risas).

Pensaba que la suspensión de actividades se debía al estado general del house… Dicen que algo pobre durante la última década.
No, que va. Formar parte de la industria supone jugar una partida de ajedrez en la que a veces vas al ataque y otras pasas a la defensiva. O directamente optas por desaparecer. En mi caso no podía pasar a posiciones ofensivas si no me veía capacitado para hacerlo con garantías de éxito (risas).

Todo el mundo que me habla de usted me comenta lo mismo: que es muy elegante y muy serio. En cambio compruebo in situ que nunca deja de reir. Las letras de algunos de sus temas son muy sarcásticos. ¿Utiliza el sarcasmo como válvula de escape artístico?
Más que sarcástico, te diría que soy humano (más risas). No soy de una manera concreta. Tengo mis momentos y mi particular sentido del humor. Que no todo el mundo capta, por cierto.

Por ejemplo en uno de sus hits, La La Land, habla de las drogas de una manera casi perversa… ¿Una manera como cualquier otra de advertir del peligro de las drogas?
Más que avisar del efecto de las drogas lo que intento explica desde mi punto de vista, el del artista que lleva en la escena toda la vida, es que hubo un tiempo en el que lo más importante en esto era la música. El amor a la gente movía a los que nos dedicábamos a esto. Las raves tuvieron mucho éxito en EE.UU. allá por la década de los 90. Fue entonces cuando empecé a ver a esos ravers tan jóvenes, de menos de 16 años, abusando de las drogas. Y eso me hizo recapacitar. Me hizo pensar en que la felicidad estaba aquí, en la tierra.

Total que ahora hay mucha gente que no sabe disfrutar sin drogas…
Bueno, en realidad no se trata tanto de disfrutar. No te diré aquello tan manido de “la música es la droga”. En realidad deberíamos decir que la música eres tú. Tú eres el responsable último de tu vida. No la droga, ni cualquier otro placebo.

Claro, pero eso está muy bien en un plano teórico. Nosotros también hemos sido jóvenes y sabemos de los peligros de la inconsciencia.
De eso hablan mis letras. De esos mundos paralelos que nos acechan. Peligros de los que sólo somos conscientes cuando ya es demasiado tarde. Esa es una buena máxima de lo que es la vida. No te crees ni una palabra de lo que digo, ¿no es así? (risas).

Yo me lo creo todo hasta que se demuestre lo contrario.  Hablemos de cosas menos moralistas. ¿Cómo está Chicago en términos de house?
Vivimos un momento de transformación que es lo mismo que decir que vivimos tiempos de expectación. Siguen habiendo fiestas de house en la ciudad aunque el estilo no sea tan popular como hace años. Así es que vivimos una especie de vuelta a una especie de pseudo-underground. Pero no me refiero a esto en un término despectivo. A lo que me refiero es que el movimiento fue muy grande y ahora es como si de alguna manera volviera a empezar de nuevo pero con una perspectiva diferente a la de los comienzos. Entre otras cosas porque quedamos con una experiencia de todo aquello. El que no sepa moverse en estos momentos de cierta incertidumbre está perdido. Bueno, yo creo que en general  todos lo estamos un poco (más risas).

Dicen que últimamente está más tranquilo porque a abrazado con más fe si cabe la cuestión religiosa.
Sigo saliendo y me lo paso muy bien. Y creo en Dios. Pero no me he incorporado a ninguna secta. No, no estoy tan mal de la cabeza. La única diferencia con el pasado es que ahora prefiero pensar en positivo. Y para ello se requiere un cierto esfuerzo, digamos, espiritual. Lo cual no está reñido con un espíritu, digamos, algo hedonista. (obviamente más risas).

Siempre me han gustado mucho sus voces como Green Velvet en temas como Perculator o The Stalker. ¿Dígame donde está la clave para conseguir esas voces?
Eso forma parte del estilo. Tiene que ver con el acento, más artístico que lingüístico, de nuestra ciudad. Tiene que ver con lo que te decía antes. Con esa dualidad que está ahí fuera y hemos llegado a la convención de que se llama bondad y maldad. La fiesta es una llamada a enfrentarse con esa bipolaridad. Green Velvet es por tanto la voz de la fiesta.

¿El house siempre tiene que ser sucio?
Jajaja... El house siempre tiene que hacer sentir. Y de ahí, llegar al baile sin freno.

Mi tema preferido de Green Velvet es The Stalker. ¿Cúal es el suyo?
Waaau… Menuda pregunta. Creo que me decantaría por La La Land.

Ese tema además es muy importante en su carrera. Sobretodo en mi país donde gracias a él consigue por fin altas cotas de popularidad.
Si, lo sé.  De hecho toda esa explosión me pilló desprevenido. Nunca pensé que un track que tocara  temas tan delicados como las drogas y de forma tan despiadada pudiera llegar a ser un éxito. Admitamos el hecho como un ejemplo de normalidad.

Siempre se ha movido en el que creo es el punto exacto entre lo comercial y lo minoritario. ¿Una estrategia premeditada?
No lo creo. La voz de la fiesta no puede concebir las cosas de manera tan racional y estudiada. Ya no sería el portavoz de la fiesta. La celebración siempre tiene que ser espontánea. De ahí saco el punto exacto al que te refieres. 

Usted es por ejemplo un habitual de Ibiza. Por lo menos de los que pinchan cada cierto tiempo sin abusar. Por ejemplo este próximo 10 de agosto estará en Space de Ibiza en una fiesta The Revolution Continues junto a Carl Cox. ¿Qué piensa de lo que se cuece allí?
Se tiende a menospreciar a los Djs de Ibiza y creo que a veces de manera injusta o prejuiciosa. Personajes como David Guetta, por poner un ejemplo,  se han convertido en estrellas del pop pero a cambio deben llevar por delante la “condena” de hacer bailar a miles de personas. Estamos hablando de muchos miles. Te podrá gustar su música más o menos. Pero como ejercicio empático para con el público es bastante difícil de llevar a cabo.  No es fácil y por eso tiene mérito.

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Web Oficial: Green Velvet
Twitter: Green Velvet
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