D'Julz
Publicada el
10 Junio 2010 por BlandiBru
Francia, nuestro país vecino al norte, ese que además de tener una primera dama capaz de soltarte un acústico en medio de una merendola, se encumbra un hip hop de ensueño y los actuales dance hits musicales retumban bajo un crucifijo iluminado. Pues ahí mismo, en su corazón Paris, nos podemos encontrar con artistas perennes y fieles al soniquete house como DJulz (Julian Vernel). Desde 1992 que comenzase su carrera, hermanado con éste, otrora sinónimo de modernidad europea, discotecas y aunque nos pese en el alma, de filtros fatigosos y desfase funk loopeado. En el presente considerado una especie de escuela underground de la cultura nocturna gala. La verdad que poco tiene que ver el sonido de Julian con gente como Daft Punk o Etienne de Crecy, él se encuentra confortable con algo más sobrio: deep tech house nada ruidoso y si bastante refinado. Sellos como 2020 Vision, Ovum, Klang Elektronik, Poker Flat o Brique Rouge se han rendido a su trabajo. DJ con la c de constante colgada al cuello, capaz de espabilarse en menos que canta un gallo largándose temporalmente a una ciudad como Nueva York, y de crear años más tarde (en 1997) un pilar de la electrónica de baile como el Bass Culture en el Rex club de la capital parisina. Aún activo en nuestros días gracias a una mimada programación (Luciano, Steve Bug,
). Ahora además metido a label manager y cazatalentos, sibarita de los discos de ayer y de hoy, etc. En general, amante de lo bueno, de la santa fiesta, por eso que le encanta España y solemos tenerle constantemente cerca. Hoy más que nunca.
En estos últimos años nos tienen más acostumbrados a creer que la música electrónica francesa es una constante eclosión de rave-dance, ¿Sigues considerando tu propio país como un terreno idóneo donde continuar pinchando música house?
Seguimos teniendo una escena muy fuerte de house y deep house. Los primeros pasos en Francia que abordasen la pista de baile fueron principalmente house ¿recuerdas? Ese ambiente persiste, aunque ahora puede que estemos considerados como algo mucho más underground, sobre todo si lo comparamos con este estallido de new rave y electro comercial. Está sucediendo en todas partes, quizás exceptuando a Alemania o a Japón. ¿Quién fue según tú el artífice del boom electrónico galo? No tengo la más mínima duda, Laurent Garnier, él fue el causante de todo en mi país. ¿Y lo qué te animó a empezar a poner discos? En cuanto descubrí el entonces nuevo sonido que suponía la música house. Sucedió progresivamente al mismo tiempo que acudía a los clubs, raves y tiendas de discos. Aún siendo palpable tu afinidad al sonido nombrado ya varias veces, sabemos de tu eclecticismo musical. ¿Existe para ti una fórmula ideal? No creo que exista una fórmula, sencillamente mezclar bien distintas influencias. Comencé pinchando este tipo de música cuando aún no existían tantísimos subgéneros. Entonces resultaba normal mezclar deep house con techno, incluso a veces progresivo o break beat. Para nosotros todo era techno. Imagino que mantuve esa inquietud de curiosear cada vez que aparece un estilo nuevo y lo intento transmitir dentro mi música, pero siempre sin olvidar de donde vengo, nunca relegaré mis raíces. Debido al éxito que empezaste a cosechar en 1993 decidiste buscar aventura largándote a Nueva York ¿Cómo ayudó en tu carrera este hecho en tu regreso a Europa? Abrió mi mente de par en par, no tan sólo musicalmente sino también en general. En aquel entonces la escena americana era tan distinta a la europea Acababan de emerger allí las raves, no es que fuesen tan organizadas o buenas como las de aquí, sin embargo la escena de club neoyorquina Eso sí que fue algo que jamás había visto, ni siquiera ahora. La impronta dejada por el Paradise Garage estaba aún latente, incluso habiendo cerrado cinco años antes de mi llegada. El house reemplazó al sonido disco y en cuanto a locales el Sound Factory sustituyó al Garage. Su magia aún se podía palpar. Estos hechos cambiaron radicalmente mi enfoque de ser DJ, me enseñó el arte que conlleva ser residente de club: como llevar a cabo sesiones largas, realizar una programación, labores para mantener en condiciones el equipo de sonido de la sala, etc. Damos otro salto en el tiempo ¿Cómo fue tu primer contacto con el entorno de club en España? Siendo vecinos ¿somos tan diferentes? Hace ya ocho años de mi primera vez, entonces era DJ residente cada mes en el Discotheque de Barcelona, cuando aún era el club invernal de La Terrrazza. Al mismo tiempo y paralelamente comencé a pinchar con regularidad para Goa de Madrid. Hoy en día sigue siendo una de mis fiestas favoritas mundialmente hablando. Me siento muy afortunado de tener la oportunidad de pinchar en España muy a menudo. Me encanta el país en sí, su gente, los clubes Que conste ¡no digo esto porque seáis una web española! Culturalmente hablando la noche en España es muchísimo más intensa que en Francia, y por supuesto La Fiesta es parte de ella. Eres uno de los DJs imprescindibles en París, sobre todo gracias a esas geniales fiestas que son desde 1997 Bass Culture en el Rex club Bass Culture mantiene mi entusiasmo intacto, soy muy meticuloso con la programación y con mis propias sesiones. Es actualmente mi única residencia, el Rex es para mí como mi segunda casa, allí puedo tratar a mis invitados (DJs o clubbers por igual) de igual modo que lo haría bajo mi propio techo. Como si les cocinase mi mejor plato y les abro la mejor botella de vino que tenga (risas) ¿Principales diferencias entre un DJ residente y otro que se dedica a realizar sesiones de hora y media en algún evento o club? Muy diferentes desde luego, tanto como realizar dos trabajos completamente distintos. Un buen DJ debería saber cómo hacer su trabajo en ambos casos. Como dije anteriormente, aprendí a apreciar todo esto durante mi estancia en NY. Muchas horas en cabina las de un residente, ¿es fundamental soltar en ese tiempo tanto discos clásicos llenos de personalidad como novedades recién salidas? Es imperioso encontrar el equilibrio. Trascendental perpetuar esos sonidos pasados que incluso llegan a ser mejores discos que muchos actuales. Aunque cualquier música nueva que llega a mis oídos me mantiene enchufado, muy activo y excitado. En números, suelo pinchar un 70% de material nuevo. Personalmente me sentiría estanco en el pasado si me repitiese todo el rato únicamente con material conocido. En este momento, ¿cuáles son esos clásicos que nunca te cansas de poner una y otra vez? Habrá por lo menos . ¡unos 1000! Sin embargo en algún instante me canso de todos ellos, llegado a ese punto mi determinación es parar de ponerlos, al menos durante meses o años, pasado ese tiempo los vuelvo a rescatar y suenan nuevamente como frescos. Es de suponer que todo disco se merece su descanso Defíneme por favor estos dos términos: vinilo y descarga Vinilo: un artículo ideal para la colección personal de cualquier verdadero amante de la música. Descarga: un soporte desechable muy provechoso para promover y para robar música. Espléndido para salvaguardar al DJ de futuros problemas de espalda. ¿Alguna otra conclusión positiva sobre la explosión digital de los últimos años? Un acceso mucho más fácil a la música desde cualquier rincón del mundo. Posibilidad de hacer ediciones y remixes al vuelo. Podría añadir además, técnicamente hablando, de la creatividad que puedes ofrecer en un set gracias a estos adelantos. ¿Y qué recuerdos tienes de esas raves al aire libre de comienzos de los 90? Diversión, libertad y espontaneidad a raudales. También una gran escuela para descubrir habilidades en cabina Platos que se estropean, sistemas de sonido de mierda, monitores inexistentes,... He pasado por todo esto (risas) Como productor comenzaste grabando para sellos como 2020 Vision, Ovum, Brique Rouge Ahora acabas de crear el tuyo propio: Bass Culture records ¿qué te motivó finalmente? La idea de comenzar algo nuevo, al mismo tiempo que aprendes a desenvolverte en un trabajo diferente, editando el trabajo musical de otros artistas, descubriendo nuevos talentos, en definitiva, creando una nueva gran familia musical. ¿Qué nos puedes contar de artistas como Oleg Poliakov, Alex Picone y especialmente Zöe Xenia? ¡Soy un gran fan de todos ellos! Oleg forma parte de la escena parisina. Había pinchado todos sus lanzamientos en Circus Company, así que cuando él me ofreció sus temas fue totalmente imposible rechazarlos. Contacté con Alex desde el mismo instante que decidí echar a rodar el sello. No le conocía personalmente pero sus trabajos en Mixworks y Cadenza estaban en todas mis sesiones. Muchos jóvenes productores pretenden hacer hoy en día oldschool house, pero Alex Piccone es de los poquísimos que saben como hacerlo. Lo mismo sucede con Zoe, me puse en contacto con ella anticipadamente. Ella me envió su preciosista y emocional sonido deep. Está llena de talento, tiene inclusive un estilo único, lo cual es muy difícil hoy en día. Ella merece convertirse en alguien grande. Imagino recibirás muchos feedbacks ¿recuerdas alguno en particular? Todos y cada uno de ellos me empujan a seguir a seguir escribiendo más música. Son un constante aliento, sin excepciones. Este verano te tendremos muy cerquita, Ibiza por ejemplo Voy a llevar a cabo una fiesta Bass Culture en un club a pie de playa, Ushuaia, será el 30 de junio. También Luciano me ha invitado a pinchar junto a él en la fiesta en Pachá de Cadenza a celebrarse el 5 de septiembre. Y ya durante los días de Sónar Vas a convertirte en un particular capitán de barco ¿cierto? Si, será el 18 de junio (The Off Boat party), como capitán, daré lo mejor de mí ¡intentaré elevar a todo el mundo a lo más alto! Resaltar además esa misma noche de viernes la súper fiesta en el Boulevard club. Con varias salas donde hallarás DJs residentes del Rex, o artistas del sello Safari Electronique y del propio Bass Culture. Ya para cerrar el telón, la pregunta friki: (Partiendo como base la serie de TV) Si sufrieses un flashforward durante el Sónar y vieses tu futuro en 20 años Bueno, según esta serie norteamericana, si tuviese un desvanecimiento durante Sónar, espero que al menos viese ese futuro, cualquiera que fuese, de lo contrario significaría que ya no estaría vivo de aquí a 20 años. Así que deséame un provechoso chupito de apagón sea cual sea (risas). |