Hercules & Love Affair

Hercules & Love Affair

Publicada el 14 Abril 2008 por David Puente
Ni el breikindance, ni el meneíto. El auténtico hit del año en materia de baile lleva tatuado en su musculoso brazo el romance no correspondido de un Dios mayor. Andy Butler se sienta a la derecha de Adonis y a la izquierda de Marshall Jefferson –el también fue Hércules alguna vez- para firmar uno de esos álbumes que marcan el discurrir ''dance'' de todo un año. Con su primer álbum en DFA, Hercules & Love Affair se ha convertido en una de las armas más atractivas del cartel del próximo Sónar. Lo bailará la portera con piercing en la ceja, el peluquero molón y la mulata de tu ''Tiffany's'' más cercano.

Dicen que con usted vuelve la pasión por la música disco de talante más ''gay''…
Si, eso es lo que dicen. Como cualquier productor que se precie yo me debo a mis raíces y mis inicios en esto de la música se encuentran en esas fabulosas discotecas gays de finales de los 80's que tenían su epicentro en New York. Esa sensación de libertad que transmitía la ciudad a todo el mundo me marcó para siempre aunque mis primeros pasos como Dj se iniciaran en Denver –más aún viviendo en Colorado ya que la imaginación hacia las veces de etapa de resonancia-. Pero bueno, había arquetipos que eran muy parecidos en todo el territorio estadounidense. Los 80's fueron una época en la que primaba el símbolo varonil del yuppie estresado que apenas tenía tiempo para llorar. Yo me sentía más cómodo y a gusto en las discotecas donde primaban esos otros héroes que manifestaban su homosexualidad sin cortapisas de ningún tipo. Ellos podían llorar y demostrar sus sentimientos sin necesidad de utilizar máscaras de ningún tipo. El mismo Hércules se retiró a una isla y ahí se quedó llorando de amor desconsoladamente como si de un humano cualquiera se tratase. Me gusta mucho la imaginería mística de Grecia en la que los Dioses representan los atributos de los seres humanos. Hércules es fuerza pero también esconde ese amor que te vuelve vulnerable y, por lo tanto, más humano. De todas maneras, es probable que la gente catalogue mi música como ''gay'' cuando en realidad quieren decir que es disco con toques pop.

Habrá cambiado mucho la escena disco desde entonces...
No sé qué decirte. La música disco ha vivido todos estos años como embalsamada y se ha mantenido en una dimensión que apenas ha trascendido el mainstream. Después de la fiebre de los 80's vivió un período de recogimiento con la llegada de estilos como el house que se hicieron muy populares y que atrajeron la atención de los medios que siempre están ávidos de fenómenos nuevos. Ese repliegue interior la convirtió en una subcultura muy fuerte que no dependía en mayor o menor medida de la atención que le prestaran los medios y ha durado hasta nuestros días en los que el sonido ha vuelto a abrirse al exterior gracias a toda esa nueva ola de re-edits que recuperan joyas perdidas y olvidadas. Para mi es como si no hubiera pasado el tiempo porque sigue siendo la banda sonora de mi juventud. Lo único que he hecho con mi álbum es re-interpretarla a mi manera. Aún así no creo que este trabajo se circunscriba únicamente a la etiqueta música disco. Yo normalmente pincho una variedad estilística que va del house al techno y creo que algo de eso ha quedado recogido en este disco.

Es como si en su larga duración quisiera reivindicar el disco y hacerlo más accesible a la gente que aún no se ha enterado que sigue vivito y coleando...
Si, la verdad es que siempre me ha movido la idea de legitimar ese sonido que en muchas ocasiones se ha arrinconado por entenderse que estaba dirigida a la gente con mal gusto musical y dura de oído. Si hubiera sido de este modo, el movimiento hubiera durado solamente unos cuantos años. Está claro que no fue así y que el disco sigue sobreviviendo porque enganchó a mucha gente. Es como si ahora estuviera vengándose de todos aquellos que la ultrajaron en sus primeros años de vida. Yo estudié historia del arte y una de las lecciones que aprendes en la universidad es evitar la osadía a la hora de valorar un movimiento cultural, justo cuando está desarrollándose, porque es probable que te equivoques. La perspectiva histórica ha desacreditado muchas voces que se tenían por infalibles.

Volvamos a ese lado pop de sus temas que de alguna manera se ve reforzado con el single de adelanto Blind que canta Antony Hegarty de Antony & The Johnsons...
En realidad ese tema lo grabé hace cuatro años y en principio iba a ser totalmente instrumental. Pero la vida tiene estas cosas, conocí a Anthony y me animó para que le diera aún más vueltas al tema. Como me gustó tanto su voz me dije que lo que debía hacer era incluirla en el track. Ahora mucha gente piensa que fue una gran estrategia de marketing, pero creo que la vida no sabe de ese tipo de reglas. Las oportunidades se presentan sin avisar y lo inteligente es saber aprovecharlas. Anthony es un gran admirador de iconos como Gloria Gaynor, Abba o Boney M y aunque se ha hecho famoso por todo lo contrario, tiene mucho ''swing'' en su voz. Es increíble hasta qué punto ha estudiado su propia voz y como es capaz de modularla sin perder el ritmo de su cuerpo. Es mucho mejor bailarín que yo.

Las canciones de Anthony & The Johnsons tienen mucho de drama griego.
La gente debería conocer mucho más sobre la mitología griega. Hemos perdido interés por los símbolos y por lo que suponen los arquetipos de cualquier tradición ancestral. Bueno, en realidad confiamos toda nuestra felicidad en un símbolo muy importante: el dinero. Y así nos va. Creo que toda nuestra conducta está representada sabiamente en cada una de las epopeyas que vivían esos Dioses griegos que, muchísimos años después, han ayudado a comprenderse mucho mejor a aquellos que se han molestado en acercarse a sus calamidades. Ahí reside el auténtico poder sobrehumano de esos Dioses, en que han trascendido la historia. El que no quiera entenderlo así está expuesto a cualquier tipo de penalidades. Cuando te sientas defraudado por un amor no correspondido, deberías pensar que mucho antes que tú ya sintieron esa misma pena muchos Dioses que movían montañas como si fueran plumas. Como Hércules.

Lo titánico será dirigir a diez personas sobre el escenario para presentar en directo sus temas...
Me mudé a New York cuando era muy joven porque quería vivir la vida de primera mano. Me entusiasmaba esa idea de salir por las noches y vivir la música en directo. Y por entonces la vida pasaba, por ejemplo, por todos esos clubes de jazz con banda de músicos interpretando en directo únicamente para que la gente bailara y se divirtiera. Me entusiasma la idea de involucrar a tanta gente para fabricar música sobre un escenario mientras otros se lo pasan bien delante de nosotros.

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