Ricardo Villalobos

Ricardo Villalobos

Publicada el 22 Febrero 2002 por David Puente
Ricardo Villalobos no es un dj al uso. Quiero decir que no es el típico dj que va de estrella y que atiende a la prensa con cara de palo y que se piensa cinco o más segundos aquella respuesta que aspira a convertirse en titular del Melody Maker. Es un torrente de ideas que expresa en una curiosa mezcla de castellano con aire chileno y cantinela alemana. Bueno, de alemán sólo tiene el pasaporte porque lo que es verborrea, a paletadas como buen sudamericano.
Una perla. Reconoce que le resulta muy difícil pinchar sólo. Cuando está en casa y tiene que probar algunos discos llama a su hermana para que le baile. ¿Exceso de egocentrismo? Ni mucho menos. La razón es la siguiente:"La música electrónica enfocada al baile es incompleta porque se nutre de eso, del baile", Villalobos dixit.
Naciste en Chile pero te criaste en Alemania.
Si, tuve que abandonar Chile debido al golpe militar de 1973. Mi madre es alemana pero vivió siempre en Chile. Tengo la doble nacionalidad.

Imagino que sigues teniendo contacto con la realidad de tu país de origen.
Si, voy cada año a Chile a pinchar y a ver a mis amigos, claro.

Y cual es el panorama cultural que te encuentras en Chile?
En todas partes del tercer mundo importan la música europea y norteamericana. Es lo que entra con más fuerza. A mediados de los 90 hubo una invasión en Chile de dj's alemanes y norteamericanos que iniciaron la escena o el gusto para la música electrónica. Pero no es una cosa que crezca mucho porque la situación económica en Sudamérica es muy cambiante y unos años está mejor y otros peor. La gente no se puede permitir el lujo de gastar mucha plata para divertirse. Entonces la escena se puede considerar frágil, aunque es interesante el gusto musical que hay en ese país.

¿Qué tipo de música electrónica se produce entonces: house, tecno...?
La mayoría de los músicos chilenos que conozco por allá hacen música melódica que refleja más emociones que intentar hacer bailar. Cuando uno va para allá es muy fácil conectar con el público. Tu pinchas cualquier estilo y sabes que la gente te lo va a bailar porque la gente tiene un gran aprecio por el ritmo.

Entonces dejas Chile y te instalas en Alemania que es donde te formas como dj y productor.
Si, tengo influencias de la música de los setenta, con Kraftwerk a la cabeza, y también hay algo en mis producciones de Detroit y de Chicago. Esa influencia junto con la música sudamericana que uno tiene dentro pues me lleva a una mezcla entre ritmo y melodía. De hecho estoy unido a todas las corrientes que existen en Alemania. Saco discos en Colonia, saco discos en Berlín, saco música en sellos de Frankfurt... Lo mejor es poder trabajar en todas partes y ser amigo de todos.

Nos quejamos en España de lo difícil que es sacar discos, pero ¿es fácil trabajar en Alemania?
No, en Alemania hay 50.000 personas que quieren hacer música y que se gastan todo su dinero en discos y lo único que quieren es dedicarse a eso, a la música. Es tan difícil como en todos aquellos países donde haya acceso a música.

Entre los sellos en los que editas proyectos destacaría el sello Playhouse. Háblame de él.
Es el primer sello donde yo saqué música en el 94. Antes yo tenía propios sellos, pero Playhouse fue el primer sello que se interesó por lo que hacía.

Llevas por delante varios nicknames y proyectos por delante como Ric y Martín.
Si, es el proyecto que llevo a medias con mi mejor amigo, Dandy Jack, que también vivió en Barcelona. El se llama Martín y yo Ric de ahí lo de Ric y Martín. El nombre nos lo puso Sr Coconut y su señora que me llamaron una noche a las tres de la madrugada comentándome su ocurrencia y aluciné.

También has compuesto algo bajo el seudónimo Hombre Ojo en el que os habéis juntado ni más ni menos que Markus Nicolai, Benjamin Wild y tú mismo. ¿En cada proyecto intentas expresar estilos o corrientes diferentes?
No, yo hago música en el estudio todos los días y cuando acabo un tema y veo que sale más para un sello pues se lo envío. Yo hago música y después reparto. No tengo la obligación de hacer música para un sello en concreto.

Dices que produces temas cada día. ¿Imagino que te auto-exigirás un filtro de calidad antes de enviar los temas a sus sellos correspondientes?
Yo no soy tan disciplinado. Me paso horas en el estudio observando y escuchando cosas pero no soy tan eficiente. Soy un personaje que de vez en cuando me sale una canción pero no soy de los que se marca una semana para tener acabado un disco. La creatividad es un concepto muy emocional. Depende de tus circunstancias.

Y además de producir también te llaman para que remezcles temas de otros artistas. Precisamente hiciste la remezcla para un tema y un artista que me encantan: "Tessio" de Luomo.
Bueno, es curioso porque yo a este artista lo conocí como Vladislav Delay y después por informaciones internas supe que era Luomo también, pero se demoro harto tiempo hasta que descubrí la doble personalidad de Delay. También "Tessio" es uno de mis temas favoritos así que no me lo pensé a la hora de trabajar en él.

También podríamos estar horas hablando de tus múltiples residencias en Alemania (The Box, por ejemplo) e Ibiza.
Empecé como dj en Frankfurt hasta que fui hasta el sur, a unos 50 km, más concretamente llegué a Dammstadt . Es una ciudad muy importante porque existe una universidad de música y porque hay muchos músicos por ahí como Losoul que son amigos míos con los que monté fiestas. Además de pasárnoslo bien fue una relación muy fértil a partir de la cual compusimos tanto música de club como para escuchar. Cuando me aburrí de Frankfurt me fui a Ibiza, estancia que combiné con viajes a Sudamérica. Después llegó mi fichaje para la agencia Cocoon de Sven Väth [Villalobos es consciente de lo mal que pronunciamos en España el nombre del famoso dj y nos aclara que en alemán es algo así como "Esfen Fit"] y entonces mi vida profesional cambió porque mi caché fuera de Alemania también fue más alto y cambié mi residencia para vivir en Berlín. Sólo por pinchar para ellos ya sube tu precio en el mercado.

Si, allí eras habitual del club E-Werk de Berlín, por ejemplo.
Si, además Berlín es una pasada. Hay mucha gente creativa de todos los aspectos del arte, pero es una ciudad en la que hace falta muy poco dinero para estar contento. Algo así como en Barcelona. Aunque allí hay mucho más espacio habitable que en Barcelona. Es una ciudad con capacidad para cinco millones de personas y hay poco más de tres y medio.

Y en Ibiza que tal, porque parece que la cosa ha ido degenerando de un tiempo a esta parte.
En Ibiza está todo absolutamente degenerado. Es una isla donde en el fondo lo único que manda es el dinero. Las grandes discotecas pueden hacer lo que quieran y la subcultura más underground que podría darse en las isla no vale nada. Cualquier fiesta que montes con más de cincuenta personas te pasan una multa de no se cuantos millones. De todos modos, en los últimos dos o tres años ha mejorado la situación musical. Hay varios promotores que traen dj's para Ibiza que cuelan también algo de música buena. Por ejemplo, Cocoon apuesta por dj's interesantes que no se conforman con pinchar un hit detrás de otro. El concepto de Ibiza para los dj's de allí es algo así como pinchar una sarta de hits que produce un orgasmo múltiple, pero que acaba por aburrir. Esto está cambiando un poco porque los clubs parece que están reaccionando. Pero por otro lado sé que el Gobierno de España quiere cerrar todos los clubs a las seis de la mañana, aunque será inútil en Ibiza. Además de la ley, en Ibiza mandan otros poderes que conforman un sistema raro en el que hay mucho dinero por detrás y que impedirá que esas leyes tiren hacia adelante.

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