Kevin Martin lleva en activo produciendo música más de una década y es el hombre en la sombra detrás de multitud de proyectos seminales en la electrónica contemporánea como
Techno Animal, Curse of The Golden Vampire, The Bug o
King Midas Sound entre otros. Influenciado por grupos como
Throbbing Gristle, Joy Division o la escena grindcore, además de por la filosofía
DIY (Do It Yourself, háztelo tu mismo),
Kevin dio sus primeros pasos con la banda de jazzcore
God, colaborando con el legendario
John Zorn y donde empezaría su fructuosa relación con
Justin Broadick, exmiembro de
Napalm Death más conocido como
Godflesh. A continuación
Martin se adentraría en el hip hop industrial de la mano de su proyecto
Techno Animal, continuando por este camino con el ambicioso proyecto
Ice, que a pesar de su fracaso, le sirvió para ensanchar horizontes musicales. Con
Curse of The Golden Vampire,
Broadick y él trabajarían con otro de los grandes terroristas sonoros,
Alec Empire, amo y señor de
Digital Hardcore Recordings, en un proyecto que ya iba evolucionando hacia el breakcore más violento y que daría paso, poco después, a
The Bug, el lugar donde a
Kevin Martin se le ocurrió mezclar breakcore y dancehall. Tras publicar un álbum entorno al film de
Francis Ford Coppola The Conversation en el sello de culto
Wordsound, pasaría a publicar en
Rephlex, propiedad de
Aphex Twin. La música que
Martin produciría por estas fechas sería decisiva en la formación de géneros como el grime y el dubstep, como se demostraría en sus posteriores colaboraciones con
Loefah o
Kode 9, que no tuvo ninguna duda a la hora de ficharlo para
Hyperdub Records con su último proyecto hasta la fecha y quizá el más reconocido,
King Midas Sound, junto a los cantantes
Roger Robinson y
Kiki Hitomi.