Karin Dreijer Andersson vuela al margen del proyecto
The Knife con el que se dio a conocer en todo el mundo. La sueca intenta desprenderse del éxito que comparte con su hermano Olaf el tercer álbum de The Knife,
Silent Shout, consiguió un desmesurado reconocimiento internacional llegando a ser mejor disco del 2006 según la web de referencia
Pitchfork- y emprende una aventura de tintes góticos en solitario. Después de ese tremendo subidón comercial y mediático decide cuidar a su segundo bebe pero sin dejar de escribir. Hasta que finiquita el que será el material de su primer disco como
Fever Ray que graba con la ayuda de
Christoffer Berg (el responsable de la mezcla de The Knife) y del dúo
Van Rivers & The Subliminal Kid y aparece en el sello
Rabid Records que los dos hermanos gestionan. El álbum de título homónimo le lleva a actuar en festivales como
Sónar 09.