Luap
BIOGRAFÍA
Un creador esperando a los músicos en un estudio casero en el norte de
España, en Cantabria; un pueblo perdido entre valles y rotondas; un
clima muy particular y un paisaje verde como Irlanda: nada más lejos del
sol de Jamaica. En esta espera, Luap se dedica a tocar el bajo,
samplear polvorientos vinilos, digitalizar alguna poesía, hacer unos
garabatos en una libreta de espiral y darle unos toques a una guitarra
de segunda mano comprada en algún mercadillo. En este aparente
aburrimiento surgen momentos mágicos, que captura en directo, procesa,
reserva para más tarde. Por fin llega uno de los músicos, Miguel, primer
invitado a los bucles; su vecino aparece más tarde y regraba unas
líneas del bajo; su novia introduce algunas grabaciones recién
cosechadas... Es en esta espera, y en esta aparente contradicción de
climas y paisajes cambiantes, donde se acumula, forma y crece la música
de Luap. Música en un dique de reflejos.
Paul Herrera es el hombre tras Luap, un amante del reggae y las
influencias negras, del campo y la poesía, de la filosofía y la vida en
el norte, del funk y las caras B de 7 vintage. Sus influencias están
en las múltiples lecturas de su trabajo, un sólido crossover de
referencias que refleja una de las muchas y múltiples lecturas de lo que
consideramos música electrónica hoy en día. Las melodías son
absolutamente redondas; los ritmos surgen de la forma más natural, como
perfumes abstractos; detalles impagables; cierta melancolía que se
entrecruza con los momentos más soleados; todo se impone de una forma
impecable en un soul electrónico que, por momentos, nos recuerda a Andy
Stott (¿será porque comparten retazos dub?), o nos hace pensar en String
Theory (¿porque comparten esa instrumentación áspera?). Si nos parece
todavía más seco, ¿no será que el terruño se impone? Por instantes no
sabemos si estamos en Vancouver, en Colonia o en Brazzaville.
De esa destilación de influencias, y de la posterior edición de todo
ello, surge el trabajo de Luap, un nuevo artista en el panorama nacional
que ya participó en el 10 picture disc que spa.RK editó conjuntamente
con Expanding Records (sp13-10). Y Paul ha elegido para su debut largo
el título de Dobra, que da nombre a una montaña cántabra en la que los
restos arqueológicos conviven con varias minas que la horadan
persistentemente. Una metáfora bastante clara del trabajo de Luap en el
que conviven de manera certera el apego a los elementos naturales y
orgánicos, por un lado, y el cut-up electrónico, por el otro, en un
disco que hay que saborear reposadamente y que nos habla de un músico
libre de prejuicios y con un enfoque de la producción electrónica
absolutamente contemporáneo, y, por supuesto, de un gran amor por la
música. Soul electrónico humeante, dubificado, elegante y abstracto.
Fuente: spa.RK
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